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Por Nery Persichini - Aunque todavía es un borrador, uno de los puntos
más álgidos de la reforma tributaria es el referido a gravar las ganancias
producidas por inversiones de personas físicas.
La propuesta inicial es fijar un impuesto sobre los resultados logrados
en activos financieros como plazos fijos, bonos y Lebac. Las variantes en pesos
tendrán una alícuota del 5%, mientras que los títulos en dólares e indexados,
una del 15%. Las ganancias comenzarán a tributar para los resultados superiores
a $ 52.000 (este monto es el mínimo no imponible).
A continuación, analizaremos el impacto sobre dos instrumentos clásicos
en pesos: las Lebac y los plazos fijos.
¿Qué ocurre en términos reales? ¿Cómo queda la rentabilidad de las Lebac
una vez descontada la inflación? Para hacer este cálculo, además de estimar un
retorno financiero, hay que presumir una tasa de inflación. En el ejemplo,
tomamos la expectativa de 20% para los próximos 12 meses, surgida del último
relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).
Como resultado, la super tasa real positiva de las Lebac se reduce de
9,9% anual a 8,6% por el efecto del impuesto. Pero sigue siendo un excelente
retorno, máxime pensando que el Banco Central seguirá con su política tasas
elevadas para abatir la inflación al menos hasta marzo según las tasas forwards
de la curva de Lebac en el mercado secundario.
Ahora bien, ¿cómo queda la rentabilidad real de los plazos fijos luego
del impuesto?
Con los supuestos asumidos, el impuesto le saca 0,8 puntos de beneficios
netos de inflación, llevando la tasa real a 1,1%. Pero si el nivel de precios
de la economía sube efectivamente más del 20% en un año, el gravamen podría
hacer que el retorno levemente real de los plazos fijos en la previa termine en
terreno negativo.
En definitiva, el golpe del impuesto a la renta financiera en
instrumentos en pesos no es significativo en materia de rentabilidad nominal
para ninguna de las dos inversiones analizadas. Pero sí podría serlo en
términos reales dependiendo de cómo se mueva la inflación y la tasa nominal,
especialmente en el caso de los plazos fijos.
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