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Por Juan
Diego Wasilevsky - Ahora
sí. Como a un delantero que se le niega el gol una y otra vez, Mauricio
Macri está decidido a capitalizar su victoria en las
urnas y lo hará con un viaje de alto impacto mediático.
Será
una gira relámpago hacia Nueva York, donde durante dos jornadas se
reunirá con varios "peso pesados" de Wall Street y tendrá la
oportunidad de disertar ante varios CEO de multinacionales.
La
realidad es que el Presidente ya había encarado personalmente otros road
show para mostrar los beneficios y las oportunidades de la "nueva
Argentina".
Sin
embargo, cada vez que el jefe de Estado y el equipo económico se embarcaron en
una misión internacional, parecía que siempre le "corrían el
arco".
Cuando
a comienzos de 2016 inició su periplo en Davos, el mandatario recibió sonrisas
afectuosas y palmadas en la espalda, pero esa acogida y las felicitaciones por
volver a poner a la Argentina en el mapa, luego no se tradujo en una lluvia
de inversiones.
Posteriormente,
a bordo de una "diplomacia presidencialista", una estrategia que
volvió a poner a Macri al frente de varias comitivas más, la euforia
inicial fue bajando y los inversores comenzaron a exigirle "garantías"
de que su proyecto político tenía bases sólidas en el
electorado y que no era una simple alternancia previa al regreso del
kirchnerismo al poder.
Convencido
en hacer llegar el mensaje, en más de una oportunidad ante interlocutores del
exterior, el propio mandatario se encargó de celebrar "el fin
del populismo".
Sin
embargo, faltaban más señales. La buena performance en las PASO y la
ratificación en las elecciones generales de fines de octubre, le dieron
ese espaldarazo que tanto necesitaba y que los inversores le venían
reclamando.
Parecía
que los "planetas financieros" se alineaban para Cambiemos. Pero,
como les sucede a los delanteros en una racha complicada, el arco se volvió a
correr cuando los inversores de Wall Street, tras las
felicitaciones por el resultado obtenido en las urnas, le pidieron otra "condición"
para profundizar su estrategia por el país: acelerar a fondo con
la agenda de reformas y avanzar con cambios estructurales.
Por
eso, tras el anuncio del proyecto de reforma impositiva y laboral,
y luego de darse a conocer los primeros esbozos de una estrategia para limitar
el poder sindical y hasta de depurar la nómina de gremios, Macri siente que ahora
sí es el momento.
Incluso,
fuentes cercanas al armado de la agenda del Presidente, reconocen abiertamente
el leit motiv del viaje oficial: "El objetivo es difundir el escenario
argentino para las inversiones y
las reformas económicas que se plantean a partir de ahora, que son
las que se anunciaron esta semana", afirmaron a iProfesional.
En
diálogo con este medio, el economista jefe de la consultora Research for
Traders, Gustavo Neffa, señaló que “lo que estamos viendo es el inicio del ´segundo
tiempo´ para el Gobierno, tras quedar fortalecido por el empujón
electoral, y esto es lo que saldrá a vender en Nueva York".
Hay
dos necesidades primordiales, según el experto:
• Por
un lado, “capitalizar el buen contexto que están transitando los
activos argentinos, de cara a un 2018 en el que va a haber una necesidad enorme
de fondos para hacer frente a vencimientos de capital por
una cifra equivalente a u$s30.000 millones”.
• En
paralelo, “está la cuenta pendiente de comenzar a recibir más inversiones en
la economía real. Los cambios impositivos y laborales buscan seducir al
capital internacional tras meses sin lograr grandes resultados. En septiembre,
por ejemplo, de los u$s2.000 millones que ingresaron, el 95% fueron
divisas para inversiones de
portafolios”.
Tal
como consignara iProfesional, los principales bancos y fondos con
base en la ciudad de New York celebraron al instante la victoria
política de Cambiemos.
Sin
embargo, los inversores quieren ver “hechos concretos" en
materia de manejo del déficit y a nivel reformas impositivas y laborales, antes
de hundir su capital en el país.
Tras
el golpe de efecto que dejaron las urnas, desde Standards & Poors,
señalaron que “la expectativa de los inversores es que el Gobierno
aproveche el mandato para reducir el gradualismo fiscal”.
“Las inversiones privadas directas
sólo van a llegar cuando haya certeza de que los desequilibrios macroeconómicos
son menores y manejables”, agregaron.
No
fue casual que este jueves, 48 horas antes de viajar, el Presidente participara
de un encuentro para disertar ante referentes de la City, en el que
dio un fuerte espaldarazo al plan presentado por Dujovne.
"Necesitamos
crecer en forma constante sobre bases sólidas. Y en esta búsqueda de
crecimiento hace falta inversión y tener reglas de juego inteligentes”,
apuntó.
Un road show con la vista puesta en Wall
Street
Según fuentes
de cancillería, Macri partirá rumbo a Buenos Aires este sábado
por la noche.
Estará
acompañado por el ministro de Finanzas, Luis Caputo y el canciller
Jorge Faurie, entre otros funcionarios.
Además
fueron confirmados tres gobernadores peronistas: el entrerriano
Gustavo Bordet y el sanjuanino Sergio Uñac, alineados con el
Gobierno, y el cordobés Juan Schiaretti, más allá de los cortocircuitos
que se generaron en plena campaña electoral.
La
agenda de Macri estará cargada de actividades y muy comprimida. A punto tal que
hasta el jueves por la noche, desde Cancillería afirmaban que“no está
cerrada y pueden sumarse más actividades”.
Los
puntos más sobresalientes de este rally incluyen:
1. Participación
en un evento organizado conjuntamente por el Council of Americas y el
fondo de inversiones Black Rock sobre oportunidades de
negocios en la Argentina.
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laboral e impositiva para sumar inversiones y empleo
De
hecho, los organizadores del evento destacaron en la convocatoria que “después
de menos de dos años en el cargo, la administración del presidente Macri ha avanzado
rápidamente para normalizar las relaciones con el mundo, impulsando importantes reformas económicas para
alentar el crecimiento económico”.
Entre
los oradores confirmados figuran el titular del BCRA, Federico Sturzenegger;
Eduardo Elsztain, CEO de IRSA; Marcelo Mindlin, CEO de Pampa Energía
y altos directivos de HSBC y Rivertwood Capital Partners, entre otras
compañías.
Claro
que uno de los nombres más fuertes es Laurence Fink, titular y
fundador del fondo BlackRock, el fondo de inversiones más grande del mundo, con más de u$s55.000
millones de capitalización e inversiones en un
multifacético abanico de sectores.
Apple,
Alphabet, Microsoft, Facebook, Banck of America, Visa, Wells Fargo, IBM,
Aamzon, Disney, Chevron, ExxonMobil, Coca Cola, Sturbucks y McDonald´s son
algunas de las empresas en las que posee participación.
“Ante
ese auditorio se va a difundir el escenario argentino para
las inversiones y se
van a detallar las reformas económicas”, señalaron fuentes cercanas a la
organización.
La
“hoja de ruta” contempla que Macri y Fink (que ya
mantuvieron encuentros previos) tengan un mano a mano y no se
descarta que haya algunos anuncios. En los rubros energía e infraestructura es
en donde amaga con poner el foco desde hace unos meses.
2. Encuentro
bilateral con el secretario general de las Naciones Unidas,Antonio Guterres.
“Allí
se va a tratar el tema de la organización de la Cumbre del G20 en Buenos
Aires y la próxima presidencia de la Argentina”, apuntaron.
El G20 es “el”
evento internacional del año que viene y Macri está decidido a utilizar
esta enorme vidriera para seguir “evangelizando” sobre los cambios de la
Argentina.
3. El
Presidente será orador de un desayuno con CEO de empresas en el
Consejo Empresarial para el Entendimiento Internacional (BCIU). Está bajo
análisis la realización de un encuentro con miembros de la Cámara de Comercio
argentino-estadounidense.
4.
Macri realizará una visita a la Bolsa de Wall Street. Se
trata de la segunda visita luego de que en septiembre de 2016 se entrevistara
con los miembros de la junta directiva del NYSE.
5.
Participará de una cena con miembros y empresarios de la comunidad
judía de Nueva York. El anfitrión será nada menos que Jack Rosen, un
millonario que fue clave en la campaña presidencial de Hillary Clinton.
6. El
jefe de Estado tiene previsto asistir a los cuarteles centrales de la
agencia Bloomberg, donde le harán una entrevista.
7.
Por confirmar: está gestionándose un encuentro a puertas cerradas con Jeff
Bezos, de Amazon, luego de que el gigante del comercio electrónico haya
anunciado su desembarco en la Argentina.
Además,
está en carpeta un posible mano a mano de unos minutos con quien
fuera tres veces alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
En
paralelo, fuentes oficiales descartaron la posibilidad de contactos con altos funcionarios de
la Casa Blanca.
“No
hay pautadas reuniones políticas con funcionarios importantes del Gobierno
de EE.UU., como Donald Trump, o el secretario de Estado, Rex Tillerson,
que van a estar de gira por el exterior”, señalaron.
Atentado y biodiésel, como telón de fondo
Fuentes oficiales
marcan un aspecto no menor: la estadía de Macri va a coincidir con
dos hechos de alto impacto para la Argentina.
Uno
será la repatriación de los cuerpos por parte de los
familiares de las víctimas del atentado de Nueva York y otro tema es
la inminente resolución del gobierno estadounidense sobre el conflicto por
el biodiésel, que se daría entre el lunes y el martes.
Los
productores estadounidenses pretenden que el macrismo aplique retenciones a
este derivado de la soja (cuyos derechos de exportación van
bajando del 5% al 0%).
El fuerte lobby de
los empresarios de ese país pretende imponer una tasa del 27%, mientras
que los productores locales, junto con el macrismo, apuntan a que las
retenciones no superen el 15%.
“La
negociación viene difícil. Se están haciendo todos los esfuerzos pero los
peticionantes (la National Biodiesel Board) se han puesto en una posición
muy dura frente al Departamento de Comercio”, apuntaron fuentes de
Cancillería a iProfesional.
El
lunes 6 de noviembre está prevista una definición final sobre este
tema por parte del gobierno estadounidense. Es clave, porque de es medida
depende un negocio que supo estar valuado en casi u$s1.200 millones
anuales.
Pero
la misión argentina por el "bio" –liderada por Horacio Reyser,
secretario de Relaciones Económicas Internacionales, y Miguel Braun,
secretario de Comercio- buscará llegar a un acuerdo preliminar “no
definitivo” con los EE.UU. y las empresas privadas que permita alargar
plazos para continuar negociando.
Fuentes
oficiales aseguraron que el Gobierno argentino no quiere llegar al extremo de
presentar una demanda ante la OMC, porque esto
"perjudicaría las relaciones bilaterales".
En
paralelo, voceros indicaron a iProfesional que seguramente esté
presente en algún momento el tema del atentado terrorista, en el que
murieron cinco ciudadanos argentinos.
Poco
después de los sucesos, Tillerson se comunicó por teléfono con Faurie y además
de transmitirle condolencias, valoró como un gesto positivo que
Macri haya mantenido la decisión de viajar a Nueva York.
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