|
Por Jaime Rosemberg
- NEW YORK.-Reuniones multitudinarias en pequeños grupos y también los
"mano a mano", dónde muchas veces pesa más el contacto personal que
los antecedentes previos. La agenda de encuentros que el presidente Mauricio Macri tuvo
en esta ciudad, en la jornada inaugural de su visita de tres días a los Estados
Unidos, estuvo signada por el "interés" de los inversionistas por
aprovechar lo que denominaron "el gran momento del país", luego de
los cambios que el gobierno de Cambiemos introdujo en la economía. Un interés
reforzado, según contaron desde la delegación argentina, desde que el Gobierno
derrotara por amplio margen a las distintas versiones del PJ (en especial al
kirchnerismo) en las elecciones legislativas del 22 de octubre pasado.
Luego de participar del homenaje a las víctimas argentinas del
atentado terrorista del martes pasado en la ciclovía frente al río Hudson,
Macri llegó a la emblemática quinta avenida, dónde está la sede del fondo de
inversión Blackrock. Allí compartió un almuerzo con CEOs de empresas líderes a
nivel mundial, y recibió los primeros elogios.
"La visita se
produce en un momento muy especial para la Argentina por la muerte de cinco
compatriotas. Pero también por el gran momento de país por los cambios
producidos por el Presidente Macri", dijo Larry Fink, el poderoso CEO
de Blackrock.
"Hay oportunidades en infraestructura, energía y otros campos", dijo
Fink antes de cederle la palabra al Presidente.
"Espero
convencerlos de que la Argentina es el mejor país para sus inversiones",
subrayó Macri, y afirmó que tiene "mucha esperanza" en que el país reciba
nuevas y más inversiones de firmas de los Estados Unidos. Según fuentes del
Gobierno, el Presidente informó sobre el "crecimiento de la economía, la
reducción del déficit fiscal y sobre el compromiso del Gobierno de seguir
avanzando con una gran reforma", incluyendo la tributaria, que por estas horas discute con
gobernadores y legisladores del PJ.
En ese punto, el
Presidente tuvo ayuda: los tres gobernadores que participan de su gira (el
cordobés Juan Schiaretti , el
santafecino Miguel Lifschitz y el
entrerrianoGustavo Bordet )
elogiaron algunos puntos importantes de su política. "Acá somos tres
gobernadores de fuerzas opositoras que coincidimos en la apertura al mundo
[...] no vemos a la globalización como un enemigo, necesitamos que vengan
inversiones y que encuentren reglas claras para invertir", dijo Schiaretti.
"Por primera vez en muchas décadas hay condiciones para invertir en la
Argentina", agregó Lifschitz. Lo escuchaban, entre otros, y además de
Fink, Andrew Liveris (Dow Chemical), Sue Wagner (Apple), Darío Speranzini
(General Electric Co), Laxman Narasimhan (Pepsi Co), Haisong Jiao (SAFE) y
Jorge Pérez (Group of Florida). Macri también les confirmó que el jueves habrá
reunión con los gobernadores en Casa Rosada, a pesar de que los acuerdos aún no
están "abrochados" del todo.
En el espacio
destinado a las preguntas, inversores chinos preguntaron por las formas de
invertir en la Argentina a pesar de algunas bajas calificaciones en los
estándares internacionales. El ministro de Finanzas, Luis Caputo ,
respondió que se está trabajando en "instrumentos" como garantías de
los organismos internacionales de crédito (Banco Mundial, BID) para viabilizar
esas inversiones. Pérez se mostró complacido porque el precio del metro en
Puerto Madero -dónde su grupo tiene inversiones- subió de 4 a 9000 dólares.
Además de Caputo y
los gobernadores participaron de la reunión acompañando al Presidente; el
presidente provisional del Senado, Federico Pinedo ; el
canciller Jorge Faurie ; el
ministro de Finanzas, Luis Caputo ; el
secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; el senador peronista Rodolfo
Urtubey; el presidente de la Agencia Argentina de inversiones y Comercio
Internacional, Juan Trípodi; el jefe de Gabinete del Ministerio de Finanzas,
Pablo Quirno, y el vocero presidencial, Iván Pavlovsky.
El mismo clima
"positivo" se dio en las reuniones "mano a mano" que Macri
sostuvo, en el hotel The Mark donde se hospeda, con directivos de Dow, que están pensando en
una inversión adicional de $300 millones en el país. También con miembros
de Amazon a
quienes vio antes de otra reunión multitudinaria con inversores, esta vez en el
coqueto hotel The Surrey, dónde se sumaron diputados oficialistas como Luciano
Laspina, Nicolás Massot y Mario Negri, y opositores como Marco Lavagna (Frente
Renovador) y Diego Bossio. Los dos opositores se mostraron "de acuerdo"
con las líneas generales del plan del Gobierno.
Allí, el Presidente
volvió a explicar los detalles de su planeada "reforma
laboral" , con acuerdos parciales. "Estamos
negociando con la CGT y esperamos acuerdos en los próximos dos meses".
También elogió los avances en Vaca Muerta, biotecnología y el mercado
automotriz, y afirmó que había una "gran oportunidad" por el
crecimiento del financiamiento. "Estamos cien mil millones debajo de Perú
en inversiones", graficó para explicar el "aislamiento" y la
distancia de los inversores durante el kirchnerismo. Directivos del JP Morgan afirmaron
que están pensando en construir un centro de "servicios financieros"
desde la Argentina, aunque destacó que necesitan "previsibilidad" en
materia laboral para contratar más empleados. Precavido, Macri les advirtió que
a pesar de "buscar" inversiones en EEUU, también hay otros países
como China, Japón y la UE que también están invirtiendo. "Queremos que
EEUU también haga su parte", les advirtió a modo de cordial ultimátum.
Después de la larga
jornada, Macri y su esposa, Juliana Awada, tenían
planeada una cena en lugar a definir, mientras el resto de la delegación se
juntaba, pasadas las 20, en un restaurante chino cercano a la zona de los
hoteles. Este martes los espera una renovada serie de reuniones en el BCIU y el
Consejo de las Américas.
|