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A continuación,
los principales conceptos:
Estamos en estos
días ante un simulacro de Lava Jato o de Manipulite. Lamentablemente un
simulacro de purificación de la vida pública y de la política, que es muy
verosímil porque se realiza metiendo tras las rejas a gente que probablemente
debería estar, después de un proceso correcto, detrás de las rejas.
Hemos visto hace
dos semanas a Julio De Vido entrando
a la cárcel. Y ahora vimos de una forma más teatral, con una filtración
aparentemente deliberada, cómo llevaban preso a Amado Boudou .
Se trata de
prisiones preventivas, que quiere decir que por ahora De Vido y Boudou, igual
que casi todos los funcionarios del anterior Gobierno que están tras las rejas,
son tenidos por inocentes porque a nadie se le terminó de probar en un juico
oral y público cuál es el delito o cuál es la culpa.
De Vido y Boudou
están presos por una doctrina establecida legalmente por la jurisprudencia que,
dado el poder que tuvieron por haber sido funcionarios, podrían alterar las
pruebas que servirían después en un juicio para condenarlos
Boudou va preso por
enriquecimiento ilícito. Curiosamente a la Justicia no se le ocurrió que estaba
en mejores condiciones para alterar la prueba cuando tenía el poder, cuando era
vicepresidente.
De Vido va preso en
una causa por unos manejos escandalosos de yacimientos de Río Turbio y por las
importaciones de gas licuado. La pericia en la que se basa el juez Claudio Bonadio para
mandarlo preso y para presumir que hay una culpabilidad, ha sido objetada
unánimemente por todos los expertos en el mercado de gas, incluso los que
detestan la política que ha llevado De Vido en esa materia.
Son prisiones
preventivas sostenidas con alambre.
Lo curioso es que
con este criterio deberían ir presos muchos funcionarios actuales.
Es decir, el
ingeniero Juan José Aranguren ,
ministro de Energía, que tiene varias causas judiciales -una de ellas iniciada
por Elisa Carrió - ¿no
está en mayores condiciones que De Vido para modificar las pruebas que podrían
condenarlo?
¿No pasaría lo
mismo con Luis Caputo ,
ministro de Finanzas, que también fue acusado por beneficiar con fondos de la
Anses un fondo que él manejaba?
Lo mismo aplica
para cuando Mauricio Macri era
jefe de Gobierno y comandaba la Policía Metropolitana. ¿No estaba en
condiciones de alterar las pruebas que podrían haberlo condenado por espionaje
ilegal? Por supuesto que sí.
Se ha abierto un
antecedente riesgosísimo para cualquiera que haya ejercido la función pública
pero, sobre todo, para quienes la están ejerciendo porque, con el criterio con
el que terminaron presos De Vido y Boudou, podrían terminar presos en este
momentos todos aquellos que, por ser funcionarios, tienen un poder enorme para
alterar las pruebas que están bajo su órbita de actuación.
Es un cuchillo
peligroso. Un arma de doble filo la que ha establecido la jurisprudencia.
¿Por qué hay este
apresuramiento para violar reglas y beneficiar a gente que si se cumplieran las
reglas probablemente iría presa? Hay que ver quiénes toman esas
determinaciones.
El juez Ariel Lijo , que es
quien manda preso a Boudou y quien tendría la responsabilidad de que no se
filtre la filmación a Boudou, está cada vez más acorralado por lo que está
sucediendo con la investigación del camarista Eduardo Freiler .
Freiler está siendo
sometido a un jury en el Consejo de la Magistratura, en el que fue a declarar
la ex cuñada del juez Lijo Carla María Lago y que dijo que era socia de Freiler
en una financiera porque su ex marido, el abogado Alfredo Lijo, la obligó a
firmar unos papeles que ella ni siquiera leyó.
Además dijo que su
ex marido es socio de Freiler en un balneario en Necochea que se llama Palmeras
del Este y que Freiler no declaró.
Pero señaló que su
ex cuñado, es decir Lijo, es socio de su hermano en Aras la Generación, un
lugar muy lujoso en Dolores.
Esta afición por
los caballos y también por los relojes hace que a los hermanos Lijo en los
tribunales se los llame "los hermanos lujo".
Esta investigación
ha hecho que en el Consejo de la Magistratura se planteen que vaya a declarar
Lijo.
Daría la impresión
de que hay un juez en problemas, que tiene que sobreactuar la prisión, el
castigo preventivo sobre alguien que todo el mundo, o buena parte de la
sociedad argentina, ha condenado por su conducta como vicepresidente: Boudou.
Los jueces usan a
los corruptos kircheristas para salvaguardarse de su presunta corrupción.
Esto es un sistema
que esta simbolizado en Lijo, antes estuvo en Norberto Oyarbide y
abarca a casi todo Comodoro Py, que es la responsable de investigar y sancionar
la corrupción de los funcionarios.
Ahora tenemos un
concurso en la Justicia Federal de la Capital Federal. Hay que cubrir la
vacante que dejó Oyarbide. El candidato predilecto de Comodoro Py se llama
Tomás Rodríguez Ponte, uno de los secretarios de Lijo, a quien Ricardo Lorenzetti le
dio el manejo de las escuchas telefónicas que están bajo la jurisdicción de la
Corte Suprema.
También debe ser
cubierto el juzgado federal de Hurlingham, que tiene como candidato a Diego
Arce, otro secretario de Lijo. Debajo de Arce hay una abogada que se llama Ana
María Juan, secretaria de Freiler en la Cámara Federal y es la esposa del juezMarcelo Martínez de
Giorgi .
Estamos viendo cómo
funciona eso que se llama familia judicial. Jueces que se aferran al cargo,
tratan de salvarse del escrutinio de la opinión pública y del Consejo de la
Magistratura, tomando como víctimas a gente que obviamente la opinión pública
quiere ver presa.
Carrió este viernes
en el Foro Iberoamérica dijo que no es que hay negligencia de la Justicia para
investigar la corrupción, sino que lo que sucede en la Argentina es mucho más
grave. El sistema jurídico penal que investigan los jueces, en vez de
investigarlo se convierte en un seguro para que la corrupción quede impune. Son
parte del fenómeno. Son necesarios para que esto siga sucediendo.
Obviamente todo el
mundo se ha dado cuenta porque ya llama más la atención la impunidad que la
corrupción. Ahora los que están en la mira son los jueces porque ignoran casi
los códigos para poner presa a la gente y que no los miremos a ellos.
Armaron la
Asociación de Jueces Federales, coordinada por Lijo, e hicieron un seminario
con Germán Garavano, ministro
de Justicia . No sabemos si la política de Macri es Garavano convalidando a
esos jueces o Carrió diciendo que son condición indispensable para ese
problema.
En este tema Macri
no contesta por ahora.
Las reglas y las
garantías, que se inventaron para gente a la que uno querría ver presa, como De
Vido o como Boudou, en este caso no se están aplicando porque los jueces no las
pueden aplicar en defensa propia.
Encontranos en
el canal 715/1715 HD de DirecTV, 19 de Cablevisión Digital/618 HD y Flow, 25.3
TDA y 705 Telecentro Digital.
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