El dólar volvió a imponer su fuerza en los mercados de divisas y logró revalorizarse frente al yen y el euro después de que las referencias macroeconómicas que se conocieron en Japón y la eurozona sembraran de nuevo dudas sobre la evolución de estas economías. Mientras, en EEUU se conocían cifras de récord de venta de nuevas viviendas, aunque el recorrido alcista del dólares vio debilitado por los datos de confianza del consumidor del Conference Board. El euro fue perdiendo terreno de forma progresiva frente al billete verde después de que los institutos alemanes confirmaran las informaciones que trascendieron en torno al recorte de previsiones de crecimiento en Alemania para este año, desde el 1,5% hasta el 0,7%. Ayer se conocieron las cifras de confianza empresarial en Alemania, facilitadas por el instituto IFO, que descendieron hasta su cota más baja de los últimos 19 meses.
Ante esta circunstancia, los bonos germanos se han vuelto a situar en zona de mínimos históricos de rentabilidad, ya que estas cifras macroeconómicas han llevado a los inversores a tomar posiciones en el mercado de renta fija, lo que reduce el atractivo de los activos denominados en euros.
Así, el dólar fue ganando progresivamente terreno frente a la moneda única hasta cotizar en el entorno de 1,2950 unidades por euro, después de que se conociera que las ventas de nuevas viviendas en marzo se elevaron un 12% y marcaron nuevos registros. Por el contrario, la confianza del consumidor medida por el Conference Board bajó hasta 97,7 puntos, cuando las previsiones de los analistas se situaban por encima de 99.
El euro también está pagando las consecuencias de la incertidumbre generada en torno al referéndum francés para la aprobación de la Constitución Europea, ya que las encuestas apuntan a que el “no” se impondrá en las urnas. Un caso similar se da en Holanda, donde el rechazo al texto también se refleja en las consultas publicadas en la prensa.
Mientras, el yen pagó los excesos de ayer, cuando se convirtió en la referencia del mercado gracias a las insinuaciones por parte del Banco Central de China de que la libre fluctuación del yuan podría llegar antes de lo previsto. Pero los datos macroeconómicos también se situaron en contra de la divisa japonesa, ya que el gasto de los consumidores en Japón se redujo por segundo mes consecutivo, lo que supone un revés para las aspiraciones de recuperación de la segunda economía mundial. El yen volvió a superar la referencia de 106 unidades por dólar.