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Por Florencia
Donovan - "Veníamos sin subir las tasas de los créditos porque pensábamos
que la política de suba de tasas del Banco Central era transitoria. Pero con el
movimiento del martes pasado nos dimos cuenta de que no, que en su tesitura de
acercarse a unas metas de inflación incumplibles el Central va a mantener tasas
altas por mucho tiempo", confió a LA NACION el director de un
banco privado de primera línea, con la condición de no ser identificado.
La suba de 100
puntos básicos (lo que equivale a un punto porcentual) que aplicó el Banco
Central (BCRA) en su tasa de referencia el martes último no tardó en surtir
efecto en el sistema financiero. Muchos de los bancos que todavía no habían
retocado al alza el costo de sus créditos cuando el BCRA subió sus tasas hace
poco más de 15 días decidieron hacerlo en las últimas horas o estarían
evaluándolo, según se desprende de un relevamiento realizado por LA
NACION entre las principales entidades bancarias.
"Estamos
subiendo las tasas acompañando al mercado y en línea con el anuncio del Banco
Central", coincidieron en Banco Itaú al ser consultados por LA
NACION.
El aumento, que en
general iría desde los 100 y hasta los 200 puntos básicos, se concentraría
sobre todo en las líneas más cortas, como las de créditos personales y
financiamiento de tarjetas de crédito, aunque también habrá un traslado del
mayor costo del dinero a las líneas de empresas. En algunos bancos admiten, no
obstante, que el incremento de tasas en los créditos a empresas podría ser
moderado, dado que la demanda suele resentirse más fácilmente que en el caso de
las líneas de préstamos para individuos. En el Banco Galicia, por caso,
directamente aseguraron que por ahora no retocarán sus tasas activas
"porque afectaría la demanda, que viene bien ".
En las entidades
miran con cautela sobre todo el crédito pyme, que fue el que más demoró este
año en reaccionar y que en los últimos tres meses ya había comenzado a crecer
con fuerza. "El individuo no suele ser tan sensible a una suba de la cuota,
más cuando las tasas son ya de por sí tan altas. Pero la gran pregunta es si
puede afectar esto la recuperación del crédito a empresas", afirmó el
ejecutivo de un banco grande.
Tampoco habrá un
retoque de las tasas de los créditos hipotecarios (la mayoría ajustables por
UVA, la unidad creada para indexar préstamos por inflación), hoy grandes
estrellas del sistema, con un crecimiento acumulado en el año del 65,3%.
"Al segmento
de créditos UVA uno no debería esperar que esta suba de tasas lo afecte demasiado
-opinó, por su parte, Eric Ritondale, economista jefe de la consultora
Econviews-. Porque el BCRA está mostrando que va a ser duro en tratar de bajar
la inflación. Sí, en cambio, puede afectar la demanda de los créditos de corto
plazo y de las pymes, que en el mientras tanto han tenido el anuncio del
Central de que va a terminar con el crédito subsidiado. Las pymes se
financiaban a una tasa de interés real más baja hasta hace un tiempo".
Consultados
por LA NACION, no obstante, en los tres principales bancos públicos
aseguraron que, aunque monitorean de cerca la evolución de las tasas, por ahora
no van a encarecer sus créditos. El Nación, sin embargo, ya había reaccionado
hace algunos días a la suba de tasas aplicada por el BCRA en octubre pasado.
Poco para
ahorristas
En contrapartida,
son muy pocas las entidades que por estos días piensan en subir las tasas que
pagan por sus plazos fijos, el combustible de todo crédito: "Eso dependerá
de la liquidez y del fondeo de cada banco", coinciden.
En el Provincia,
por caso, afirmaron que ya habían mejorado sus tasas de plazo fijo la semana
pasada, del 18,5% al 19,5% para las operaciones de hasta 44 días, mientras que
en el Galicia explicaron que "ya es tanta la diferencia de tasas entre un
plazo fijo y una Lebac [por la Letra del Banco Central] que no tiene sentido
intentar subirlas". Sólo en el Banco Ciudad admitieron que habían retocado
en medio punto lo que pagan al depositante. "Subimos medio punto la semana
pasada y otro medio punto esta semana. Además estamos intentando extender los
plazos, pagando tasas más altas a largo plazo, cosa que antes no pasaba".
Con todo, en los
últimos meses la tasa promedio que pagan los bancos por sus plazos fijos
privados a 30 días, la Badlar, en la jerga financiera, viene subiendo
lentamente. Lo que explica que, después de estar casi planchado por meses en
torno de $ 550.000 millones, el stock de plazos fijos privados subiera la
semana pasada en unos $ 20.000 millones.
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