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Por
Elizabeth Peger - Con la apuesta de sellar un entendimiento político con la CGT
antes del envío del proyecto al Congreso, y así evitar complicaciones en el
trámite legislativo, el Gobierno a través de funcionarios del Ministerio de
Trabajo evaluó ayer con representantes técnicos de la central obrera la
posibilidad de dar marcha atrás y revisar algunos de los artículos más
polémicos de su propuesta de reforma laboral. El planteo oficial tuvo lugar
ayer en el marco de un encuentro reservado que colaboradores del ministro de
Trabajo, Jorge Triaca, mantuvieron con el grupo de abogados que representa a la
CGT, apenas un día después de que desde la Casa Rosada anticiparon la decisión
de enviar el proyecto de reforma laboral al Congreso antes del próximo lunes.
Esa línea de negociación abierta será continuada hoy por Triaca en un encuentro
de corte más político que prevé mantener con el triunvirato de conducción de la
central obrera, que componen Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, y
otros referentes de la llamada mesa chica cegetista.
Fuentes
sindicales consultadas por El Cronista indicaron que durante las conversaciones
de ayer los funcionarios manifestaron "voluntad" de reformular o
directamente dar marcha atrás con algunos de los puntos del proyecto oficial
que fueron duramente cuestionados por la central sindical porque modifican
aspectos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). Concretamente, la
cartera laboral estaría dispuesto a eliminar el polémico artículo 4 de la
reforma, que al reelaborar el concepto de "trabajo" modifica la
actual filosofía del derecho laboral argentino, desde un espíritu tutelar hacia
un esquema de igualdad entre trabajador y empleador. A ello se suman la
revisión de los ítems eliminados para el cálculo de las indemnizaciones por
despido: desde la CGT señalaron que se volverían a tener en cuenta las horas extras
y las comisiones para la determinación del monto indemnizatorio.
Además,
los funcionarios deslizaron la disposición a dejar sin efecto los cambios
propuestos en el artículo de "ius variandi" (que habilita al
empleador a modificar las condiciones de trabajo) y en la reducción de 2 a 1
año en el período de prescripción para el inicio de juicios laborales. A ello
se agrega la ya confirmada decisión de sacar de la reforma laboral la rebaja de
las contribuciones patronales, que ya fueron incorporadas a la reforma
tributaria que ingresa hoy al Congreso.
En
cambio, según voceros de la CGT, la cartera laboral negó cualquier posibilidad
de revisar la propuesta que apunta a limitar la responsabilidad solidaria en
las tercerizaciones de servicios de transporte, limpieza y seguridad. Y evitó
definiciones respecto a otros artículos fuertemente criticados por la
dirigencia sindical como la creación del denominado banco de horas y la
conformación de dos nuevas categorías laborales. Justamente esa posición fue
reprochada anoche desde la cúpula cegetista, donde advirtieron que sin una
reformulación de esos artículos "no alcanza" para sellar un acuerdo.
No obstante, un importante dirigente se mostró optimista sobre la posibilidad
de destrabar esas cuestiones en el encuentro que mantendrán hoy con Triaca.
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