|
Por Florencia
Donovan - La Superintendencia de Seguros publicará mañana una nueva norma que
apunta a modificar el reglamento de inversiones de las compañías de seguros. Lo
más fuerte -y que ya comenzó a generar revuelo en el mercado- es que las
empresas ya no podrán invertir en instrumentos emitidos por el Banco
Central (BCRA), como las Lebac, la inversión estrella del
momento. En contrapartida, la superintendencia que lidera Juan Pazo habilitará
a las empresas a invertir hasta el 50% de sus carteras en nuevos productos
financieros contemplados en el proyecto de reforma de financiamiento productivo
que acaba de enviar el Gobierno al Congreso, como los fondos cerrados de
infraestructura e inmobiliarios, o las letras hipotecarias.
"Es el
principio de un camino orientado a adoptar un enfoque de capitales basado en
riesgo. Hoy las compañías están invertidas todas a corto plazo, cuando sus
riesgos son de largo plazo. Las mejores prácticas dicen que debe haber un
correlato entre el capital y los riesgos", explicó a LA NACION el
superintendente, Juan Pazo.
Pero en el mercado
muchas compañías asemejaron la decisión con la que tomó la administración
kirchnerista cuando fijó el "inciso k", por el cual las aseguradoras
se vieron obligadas a invertir en proyectos relacionados con la economía real,
en muchos casos de dudosa calidad crediticia. La superintendencia, sin embargo,
asegura que lejos está de aquella imposición. "El inciso k era una
obligación de inversión; en ese momento, las empresas no tenían la posibilidad
de invertir en fondos cerrados o en hipotecas. Acá se los habilita a invertir
entre el 30 y 50% de la cartera en fondos cerrados para desarrollo de
infraestructura, proyectos de participación público-privada, inversiones
inmobiliarias e hipotecas", esgrimió Pazo.
Las empresas, según
la norma que se conocerá mañana, deberán -a partir de diciembre- empezar a
vender sus posiciones en Lebac. Tendrán hasta el 31 de marzo para terminar de
encuadrarse. Entretanto, el Tesoro emitirá letras (Letes) en pesos que podrán
ser suscriptas por las aseguradoras.
El detalle de las
nuevas Letes será informado también mañana, en un encuentro del que está
previsto que participen Pazo, las empresas y el secretario de Finanzas,
Santiago Bausili.
Pero, a diferencia
de lo que sucedió en el pasado, como a finales de la convertibilidad, cuando el
gobierno de la Alianza también forzó a las entidades del sector financiero a
comprar Letes para financiar el déficit, en la superintendencia aseguran que
las empresas no estarán obligadas a volcar sus pesos de las Lebac en
instrumentos del Tesoro si no lo desean. "Las aseguradoras pueden invertir
hasta el 60% de su cartera en fondos comunes, pueden comprar obligaciones
negociables, acciones. No tienen que invertir en Letes si no quieren. Pero es
un instrumento que estará disponible para reemplazar a las Lebac", afirmó
Pazo. "La idea es que tengan que invertir en títulos de ahorro, no en
papeles de política monetaria. Esto es un estándar internacional".
Entre las compañías,
apenas empezó a correr la versión de la nueva norma reinó el nerviosismo. No es
para menos. Se estima que entre el 40 y el 50% de las inversiones de la
industria están hoy colocadas directa o indirectamente -a través de fondos
comunes- en Lebac. La industria administra hoy más de $ 330.000 millones, según
datos públicos.
El organismo
regulador, sin embargo, no sólo incluirá en la nueva norma la imposibilidad de
comprar Lebac, sino que además limitará las tenencias de las compañías en
fondos comunes que tengan en su portafolio las letras emitidas por el Central.
Sólo podrán suscribir aquellos fondos de renta fija de corto plazo que cumplan
con determinados requisitos. LN
|