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Legisladores del
oficialismo y del bloque justicialista dieron ayer dictamen de mayoría al
proyecto de reforma de la ley de Defensa de la Competencia.
El dato novedoso de
la iniciativa es que contempla la incorporación de la figura del arrepentido
como forma de combatir las prácticas monopólicas de parte de las empresas y la
creación de un Programa de Clemencia frente a este tipo de situaciones.
Este programa
apunta a detectar carterización y en la medida en que se aporten pruebas que
permitan sancionar a los miembros de un cartel, plantea beneficios como la
exención o reducción de sanciones administrativas y civiles para las empresas
que adhieran.
Si bien el
oficialismo consiguió el aval del bloque Justicialista (que en general responde
a los gobernadores de origen peronista), no pudo sumar al Frente Renovador a
este consenso, debido a que la fuerza que lidera Sergio Massa reclamó
incorporar la ley de góndola, que tiene como objetivo obligar a los
supermercados a poner los productos de distintos valores a la vista del
público.
La intención del
oficialismo es debatir este proyecto en las sesiones previas al fin de período
ordinario, pero ahora deberá buscar algún acuerdo con el massismo para
garantizar la sanción del proyecto ya que ni el Frente para la Victoria ni la
izquierda respaldan la propuesta.
La decisión de dar
luz verde al proyecto oficialista se adoptó en un plenario de comisiones de
Defensa del Consumidor, Legislación Penal, Comercio y Presupuesto y Hacienda,
que fue conducido por la massista bonaerense Liliana Schwindt, junto a la
kirchnerista Liliana Mazurre y los oficialistas Gabriela Burgos y Luciano
Laspina.
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