| Por Nicolás Balinotti
- El proyecto de ley de reforma laboral que enviará el Gobierno mañana al
Congreso tendrá el aval de la CGT.
El acuerdo se pactó
después de una semana de tensas negociaciones entre el ministro de
Trabajo, Jorge Triaca , y la
cúpula de la central obrera para modificar una serie de puntos clave que
alteraban el sentido de la ley de contrato de
trabajo y que significaban una pérdida de derechos para los
trabajadores.
En tren de bajar
los costos laborales y ganar en competitividad, la gestión de Mauricio Macri avanzó
en un borrador de 145 artículos que fue el que se cotejó hasta anoche con los
sindicalistas. La Casa Rosada debió dar marcha atrás en ítems como el que
igualaba los derechos y las obligaciones del empleador y del empleado, y la
exclusión de las horas extras y comisiones del cálculo de las indemnizaciones.
También retrocedió
en el artículo que fomentaba la tercerización en áreas como seguridad, higiene,
informática y transporte, excluyendo al gremio de la actividad principal. Era
un punto que golpeaba casi de manera directa a la construcción de poder de los
camioneros de Hugo Moyano. Se alcanzó una tregua al establecer que "el
tercerizado" no puede percibir menos salario que el de la actividad
principal y al limitarlo sólo al transporte de pasajeros.
La creación de un
"banco de horas" para computar las jornadas de manera anual quedó
afuera de la ley, pero el Gobierno buscará reimpulsarlas en las negociaciones
sectoriales por convenio colectivo.
También se dio de
baja la intención oficial de excluir de la legislación laboral al
"trabajador autónomo económicamente dependiente" que preste servicios
personales hasta en un 80% de sus ingresos anuales. Se acordó en esta línea que
"un profesional que preste servicios hasta 22 horas semanales" podría
considerarse automáticamente en relación de dependencia. Una comisión mixta
integrada por funcionarios, gremios y empresarios definiría en 90 días qué
profesiones abarcaría.
"Se
consensuaron todos los artículos, como la definición de los componentes de la
indemnización, la solidaridad de la tercerizada y se dejó el banco de horas
para el marco del convenio", dijo Triaca a LA NACION. Para el
ministro, la grandes reformas serán sectoriales y se discutirían en las
paritarias.
En un intento de
alejar los estigmas de lo que fueron otras experiencias de reforma laboral, el
comunicado oficial eligió hablar de "proyecto de ordenamiento
laboral". Y en la CGT lo definieron como "un acuerdo de principios y
puntos básicos". Atajos retóricos para evitar hablar de flexibilización laboral
o ajuste, como se ejemplificó ayer cuando surgió en la mesa el caso de la UOM
de Tierra del Fuego y el congelamiento de sus salarios.
"Dejamos en
pie los convenios colectivos de trabajo, la ley de contrato de trabajo y las
organizaciones gremiales siguen firmes", evaluó ante LA NACION Héctor
Daer, uno de los integrantes del triunvirato de mando.
No hizo ni siquiera
falta negociar otros puntos de la iniciativa como el incremento de la licencia
de paternidad de dos a 15 días y la posibilidad de que el empleado en relación
de dependencia pueda acceder a una licencia por 30 días sin goce de sueldo.
La CGT además avaló
sin objeciones el capítulo sobre blanqueo laboral, el de pasantías y la
creación de un Agencia de Evaluación de Tecnología de Salud, cuya finalidad
será la de reducir el nivel de litigiosidad que existe hoy en contra de las
obras sociales. Los gremios también militarán para que las provincias adhieran
a la nueva ley de ART.
El acuerdo con el
Gobierno se cerró ayer en una sala del predio de la Sociedad Rural, donde se
desarrollaba la conferencia mundial en contra del trabajo infantil. Triaca
encabezó la negociación junto con el vicejefe de gabinete, Mario Quintana, y
sus dos asesores del ministerio de Trabajo, Ernesto Leguizamón y Horacio Pitrau.
Por la CGT asistieron Daer y los otros dos jefes, Juan Carlos Schmid, Carlos
Acuña. También estuvieron Horacio Geneiro, Andrés Rodríguez, Jorge Sola, Carlos
Frigerio y Rodolfo Daer, entre otros.
El apretón de manos
no convenció a todos en la CGT. Ayer, durante un plenario de gremios
aeronáuticos hubo fuertes reproches al triunvirato de mando. Y es probable que
hoy, durante un encuentro con cooperativistas y sectores de la Iglesia, Pablo
Moyano renueve alguna crítica. El hijo rebelde de Moyano seguiría con la
guardia en alto a pesar de que el trato contó con el aval de su padre, que
espera en diciembre otro guiño del Gobierno para que la empresa de correo
postal OCA, a la que considera casi
como propia, no
desaparezca.
Puntos consensuados
La Casa Rosada dio
marcha atrás en la exclusión de las horas extras y comisiones del cálculo de
las indemnizaciones
Se deja sin efecto
el "banco de horas" para computar las jornadas de manera anual. El
Gobierno lo impulsará en las negociaciones por sector
Se desestima el
artículo que fomentaba la tercerización en áreas como seguridad, higiene,
informática y transporte, lo que golpeaba particularmente la construcción de
poder del gremio de camioneros
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