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Por Lucrecia
Bullrich - Hubieran querido más, pero saben que lo que consiguieron ayer es
evidentemente mejor que los escenarios amenazantes que los acecharon en los
últimos meses.
Los gobernadores
quedaron satisfechos con la negociación del nuevo pacto fiscal, sobre todo con
la compensación a cambio de desistir de los juicios contra la Nación, la
ratificación de que la Casa Rosada resarcirá a María Eugenia Vidal con recursos
nacionales por la renuncia al Fondo del Conurbano y por los cambios en la
reforma previsional.
La prueba más clara
de la conformidad de la mayoría fue que, a diferencia de otros encuentros entre
ellos y con el Gobierno, varios hablaron en público después de la foto con
Mauricio Macri.
El cordobés Juan
Schiaretti, por ejemplo, describió el pacto como "un muy buen acuerdo
federal" y destacó la eliminación de los subsidios al transporte y la
electricidad en el área metropolitana, un tema con el que se embanderó desde el
principio de las gestiones entre las provincias y la Nación por el nuevo
esquema de reparto de recursos.
"Aquello que
planteamos los cordobeses de que hay que acabar con los subsidios diferenciales
que benefician a los habitantes de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires
se puso en el acuerdo", celebró Schiaretti. El documento firmado ayer -que
ahora analizarán el Congreso y las legislaturas provinciales a través de varios
proyectos de ley- prevé terminar con los subsidios a la energía en 2019 y al
transporte en 2021.
El socialista
santafecino Miguel Lifschitz hizo foco en un tema que afecta directamente a su
provincia, cuya resolución fue indispensable para que aceptara firmar. A último
momento, consiguió incluir una cláusula en la que se alude específicamente a la
deuda que la Nación mantiene con Santa Fe por la devolución de los 15 puntos de
coparticipación que se destinaban a la Anses. Por este tema, Santa Fe consiguió
un fallo firme a su favor de la Corte Suprema. En el pacto quedó escrito que a
más tardar el 31 de marzo próximo deberán acordarse los términos del pago de la
deuda, que asciende a 51.000 millones de pesos.
"Con el primer
documento [el proyecto original del Gobierno] estábamos perdiendo 4 a 0 y
terminamos ganando con un gol en tiempo de descuento", graficó, futbolero.
También festejó que la compensación a Buenos Aires por el Fondo del Conurbano
corra por cuenta de la Nación. "Nos quita la espada de Damocles que todos
teníamos sobre la cabeza", dijo a Radio Splendid.
El gobernador de
Tucumán, Juan Manzur, es uno de los que celebraron el acuerdo, pero tiene temas
pendientes con la Casa Rosada: todavía espera una resolución por la suba del
impuesto a las bebidas sin alcohol azucaradas y al etanol. "El acuerdo
deja bien a la provincia", evaluó el tucumano. Las gestiones por los
cambios en los impuestos internos seguirán la semana próxima.
Más alineados con
la Casa Rosada se mostraron Juan Manuel Urtubey (Salta) y Alberto Weretilneck
(Río Negro). "Hoy [por ayer] vivimos una jornada de institucionalidad y
consensos", celebró el patagónico. Calculó que si Vidal no hubiera
renunciado al reclamo por el Fondo del Conurbano y la Corte hubiera fallado a
su favor, Río Negro habría perdido 1900 millones de pesos.
Urtubey, por su
parte, planteó que el "equilibrio fiscal" que persigue el nuevo pacto
fiscal "se necesita en la Argentina".
Jubilaciones
Sergio Uñac (San
Juan) fue uno de los promotores de los cambios que destrabaron la discusión por
la reforma previsional. En particular, la aplicación del 82 por ciento móvil a
las jubilaciones mínimas con 30 años de aportes.
La clave de la
resolución de ese debate, uno de los más ásperos de la negociación, fue la
cláusula que prevé que las jubilaciones aumenten por encima de la inflación y
no exclusivamente por la evolución de los precios, como pretendía el Gobierno.
"¿Con qué cara
volvíamos a la provincia con la «novedad» de que las jubilaciones iban a aumentar
menos que hasta ahora? Nos iban a matar. Necesitábamos llevarnos algo",
graficaron a LA NACION desde una provincia del norte.
En líneas
generales, los gobernadores creen que las legislaturas aprobarán el pacto sin
mayores resistencias. "Ningún legislador va a querer pagar el precio de
ser el que traba el bono por el Fondo del Conurbano o el cambio en las
jubilaciones", razonaban ayer la mayoría de los caciques provinciales.
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