LA CORTE DE APELACIONES PODRÍA EMITIR SU VEREDICTO DURANTE LA SEMANA PRÓXIMA Los abogados de la Argentina y de los fondos buitre fueron sometidos a un intenso interrogatorio de los jueces. Para los acreedores, fue una “buena jornada” Jonathan Blackman, abogado de la Argentina, repitió que los títulos en default son de los bonistas El Secretario de Coordinación, Leonardo Madcur, fue a EE.UU. para escuchar la audiencia Los alegatos fueron seguidos de cerca por el Representante Financiero en Nueva York, Federico Molina
La incertidumbre sobre el desenlace de la batalla judicial que la Argentina sostiene en Nueva York contra los fondos buitres –que tiene embargados bonos en default por u$s 7.000 millones– se prolongará al menos por unos días más. Ayer la Corte de Apelaciones del Segundo distrito de esta ciudad escuchó atentamente los argumentos de ambas partes, pero no emitió su veredicto.
Ahora se espera que se expida por escrito en un plazo no establecido, que podría ser de días o incluso varias semanas. De todas formas, fuentes allegadas al caso revelaron que lo más probable es que la decisión final se conozca durante la próxima semana. En el interín, los títulos depositados en el Bank of New York continuarán inmovilizados.
La de ayer fue una jornada que dejó conformes a los abogados de los acreedores, mientras que del lado argentino optaron por la cautela. Los tres jueces federales de la Corte de Apelaciones (Jon Newman, Joseph McLaughlin y Peter Hall se mostraron interesados en los argumentos de los abogados de los fondos buitres, mientras que literalmente bombardearon a preguntas a los representantes de la Argentina: Jonathan Blackman y Carmine Boccuzzi del estudio Cleary, Gottlieb, Steen y Hamilton.
"¿Es cierto que pueden seguir adelante con el canje y asimismo con los bonos en default pagar a quienes no entraron?", preguntó inquisidor Newman (quien comandó la sesión) a Blackman, tras lo cual se generó un creciente murmullo de asombro en la sala. Sucede que era uno de los jueces quien efectivamente parecía estar contemplando todo el planteo de los acreedores. Blackman repitió el argumento de que los bonos en default no son propiedad del Estado argentino, sino de los acreedores. "Además, uno de los objetivos de la operación es bajar el nivel de deuda argentina, que no es sustentable. Hacer lo que usted dice iría en contra de ese objetivo", agregó.
Un experto judicial de Wall Street resumió su percepción sobre la audiencia: "si antes de esta audiencia la Argentina tenía muchas posibilidades de sacar un resultado exitoso, ahora sigue teniendo bastante más que los acreedores, pero no tantas como antes". De todas formas, en Economía relativizaron la audiencia de ayer y consideraron que no debe ser tomada como parámetro para estimar el veredicto final. Afirman que el antecedente del fallo a favor del juez Thomas Griesa es muy fuerte y destacan que la Corte de Apelaciones recién tomó el caso y aún debe interiorisarse.
"En los próximos días seguramente van a evaluar más profundamente la cuestión", dijo una fuente del Palacio de Hacienda, dando a entender que tras ello esperan un fallo a favor. En este sentido, el ministro Roberto Lavagna consideró ayer que "no cabe la palabra demora" en la falta de un fallo de la Corte. Y dijo que este tribunal "tomó conocimiento de los argumentos" de las partes y "no decidió, como no hace nunca" en ese mismo momento.
El titular del Palacio de Hacienda pareció relativizar la audiencia. "Por tratarse de tres jueces no iba a haber una decisión al momento", dijo. Asimismo, aseguró que "no está prevista ninguna etapa de apelación" ante la Corte Suprema de EE.UU. Lo cierto es que pese a la distensión que dejó traslucir Lavagna, el ministro envió a la audiencia a uno de sus principales negociadores en la reestructuración, el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur, quién siguió las presentaciones junto al representante financiero en Nueva York, Federico Molina. Durante la casi hora que duró la audiencia (se inició a las 11.50 de Nueva York) la sala del clásico edificio de la Corte, ubicado en la calle Foley, estuvo repleta de allegados al caso y analistas de mercados emergentes de Wall Street.
Los fondos buitres NML (Elliott) y EM (Kenneth Dart) presentaron un frente unificado a cargo de los abogados Charles Fried (renombrado profesor de leyes de Harvard), David Rivkin, Dennis Hranistky. Fried argumentó que la Argentina podría entregar los nuevos títulos a los bonos que entraron al canje si así lo quisiera, y sostuvo que la postergación "es simplemente una medida táctica". Los representantes de los acreedores insistieron en que los títulos embargados son propiedad del Gobierno argentino y no de los bonistas.
Apenas 10 días antes de fecha prevista para la entrega de los nuevos bonos (el primero de abril pasado), Elliott trabó un embargo sobre títulos en default. A la demanda se le sumaron Dart y otros grupos menores de acreedores.
Posteriormente el juez Griesa falló a favor de la Argentina, pero como los acreedores apelaron la medida, ésta pasó a la Corte de Apelaciones y el embargo se mantuvo preventivamente. |