Por Sofía Diamante
- Con el despegue ayer de la aeronave turbohélice ATR 72-600, que cubre la ruta
Buenos Aires-Rosario, la compañía aérea Avianca cortó una sequía de más de 10
años sin que un jugador nuevo volara en el mercado interno. La empresa de
capitales colombianos, que sumará Mar del Plata como destino la semana que
viene, espera trasladar en rutas de cabotaje a 450.000 pasajeros en 2018.
El desarrollo del
sector aerocomercial comienza a despegar tras el anuncio concreto de varios
ejecutivos líderes de aerolíneas que, aprovechando la conferencia anual de la
Latin American and Caribbean Airlines (ALTA), que finalizó ayer, llegaron a la
Argentina para contar sus futuros pasos en el país.
Luis Gallego,
presidente de Iberia, indicó ayer que la empresa española aumentará de 14 a 17
la frecuencia de vuelos semanales entre Buenos Aires y Madrid a partir de
noviembre de 2018, incrementando así la cantidad de asientos anuales de 505.000
a 625.000.
"Hacer
negocios en este sector en la Argentina es una carrera de obstáculos: realizar
inversiones importantes, comprar aviones, contratar gente, capacitarlos, todas
las normas de seguridad que existen, entre otras. Pero este sector, que en sí
es complicado, en la Argentina es muy difícil y mucho más si uno es pionero en
un proceso, como está haciendo Avianca y otras compañías", dijo Guillermo
Dietrich, ministro de Transporte, en Aeroparque, en la inauguración del primer
vuelo de la aerolínea colombiana.
"Hay una
máquina de impedir, se pierde total perspectiva de qué significan inversiones como
estas en nuestro país y trabajan para que no sucedan. En los últimos 10 años,
en el mundo, el mercado aerocomercial explotó. Aparecieron formatos nuevos de
compañías, pero en la Argentina no pasó nada, no hubo ninguna compañía que
viniese a volar al país. Perdimos 5000 millones de dólares por financiar
Aerolíneas", agregó.
En primera fila lo
escuchaba Mario Dell'Acqua, presidente de la aerolínea de bandera, y Martín
Eurnekian, titular de Aeropuertos Argentina 2000.
Por su parte,
Germán Efromovich, dueño de Avianca, señaló que tuvo que tener paciencia para
poder comenzar a operar en la Argentina, pero brindó por ser los "pioneros
en esta revolución de los aviones".
En tanto, ayer por
la mañana el titular de Iberia elogiaba el progreso del mercado argentino y la
estimulación de la demanda que estaban sintiendo, "por arriba del promedio
global". "En general, las aerolíneas estamos contentas con el cambio
que está sucediendo en el país. Es una apertura que está invitando a distintas
líneas aéreas a crecer", dijo Gallego, y afirmó que la Argentina se
convierte en el mercado con más oferta de la compañía en América latina.
Dentro de las
cuestiones que falta resolver, el ejecutivo indicó que en la conferencia se
trataron temas como la inversión en infraestructura, las tasas aeroportuarias y
las de recarga de combustible. "Tenemos que ver cómo podemos hacer para
que el cliente tenga tarifas más reducidas que estimulen el tráfico en América
latina. Tener algunas tasas fuera de mercado no lo hace muy fácil", opinó.
El grupo IAG, al
cual pertenece Iberia y British Airways, lanzó en junio pasado la aerolínea de
bajo costo Level, que une Buenos Aires con Barcelona en cinco vuelos semanales.
"La demanda superó las expectativas. Captamos otro segmento de mercado, los
clientes menores de 35 años, que era un sector donde el grupo no competía. Se
decidió competir con otro nombre, ya que las marcas que tenemos dentro del
grupo tienen un perfil muy definido, que atacan a determinados nichos de
mercado", explicó Gallego, e indicó que la flota de la línea aérea low
cost crecerá a 30 aviones para 2021.