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Por Francisco
Jueguen - En la industria juran que no se habló del "flex" -la
fórmula para equilibrar el comercio bilateral pactada con Brasil, prácticamente
incumplida por el sector- ni de la presión de las empresas para eliminar por
decreto el impuesto interno a los autos de gama media antes de que lo haga la
reforma tributaria en el Congreso. Tampoco sobre que el aumento de las
exportaciones ( 44%) en octubre haya sido impulsado casi por una sola firma,
Toyota, según destacó hace unos días el economista Federico Muñoz, lo que demuestra
que la competitividad se da aún con cuentagotas.
El Foro de la
Inversión de la Industria Automotriz, que se realizó ayer en el Hotel
Intercontinental, volvió, sin embargo, sobre remanidos pedidos, promesas y
reclamos. De más desembolsos privados, de menores costos públicos y por menos
impuestos al sector.
"No tenemos
autopartistas que provean cinturones de seguridad ni cajas de cambio",
afirmó en el cierre del encuentro el presidente Mauricio Macri, que además
reclamó por más inversiones en el sector, particularmente en el rubro
autopartista. Olvidó, claro, que la empresa Volkswagen, que acaba de anunciar
días atrás inversiones por US$ 650 millones, ya hace cajas de cambio en
Córdoba.
"Tenemos que
bajar la inflación, eso es algo que nos aleja del desarrollo", había dicho
antes el Presidente. "En el mundo no se entiende, ya que 99% de los países
la han controlado, sus economías no conviven con la inflación", agregó. En
el sector destacaron la presencia de Macri, porque -dijeron- ésta ratifica que
el Gobierno considera a la industria automotriz "estratégica". La
presencia de Macri no estaba garantizada sin "masa crítica",
contaron. Por eso los organizadores del encuentro festejaban que había habido
más concurrencia de la esperada.
"Los impuestos
a los ingresos brutos y a los sellos son una distorsión, tienen que
desaparecer", sentenció Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Chrysler
Automobile (FCA). El ejecutivo también pidió "revisar los aportes
patronales", porque -evaluó- "son elevados", y señaló la infraestructura
como otra asignatura pendiente de mejorar para incrementar la competitividad
del sector.
El presidente de la
Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Raúl Amil, aseguró que
"es un excelente momento para invertir en la Argentina" porque
"hay un déficit importante en la balanza comercial del sector y esa es una
gran oportunidad".
Amil precisó que
"la Argentina produce todas las partes de un vehículo" y destacó:
"La mano de obra especializada está en la industria, lo que permitirá que
se alcance el crecimiento deseado".
El ministro de
Producción, Francisco Cabrera, reiteró que el Gobierno ya lanzó un plan para
reducir los costos burocráticos de la industria. Estimó que ese programa
generaría un ahorro de US$ 5500 millones (el equivalente al 1% del PBI).
"A veces hay trabas burocráticas inexplicables para la producción. Estamos
en una lucha de lleno para bajar todos esos costos", indicó Cabrera, y
agregó: "Estamos trabajando en un plan para todo el sector productivo que
implicará ahorrar un punto del PBI en gastos de todo lo que tiene que ver con
la burocracia".
Cabrera, que
celebró el acuerdo productivo alcanzado por el Gobierno con la industria
automotriz y los sindicatos, informó que el Plan Un Millón ya creó una
"ola de inversiones" de US$ 5000 millones este año. "Queremos
que las empresas ganen dinero, generen empleo y traigan tecnología", dijo
el ministro. Precisó que para eso bajaron aranceles y facilitaron la inversión
en bienes de capital.
En tanto, el
secretario de Industria, Martín Etchegoyen, se refirió al sector autopartista y
subrayó que uno de los objetivos del Plan Un Millón es "alcanzar para 2023
una participación de autopartes nacionales del orden del 40%". Etchegoyen
dijo además que el Ejecutivo está trabajando en la apertura de nuevos mercados
de exportación de vehículos. Puso como ejemplos la Unión Europea (UE), el norte
de África y América latina.
"Nunca en la
Argentina tuvimos la situación actual; es inédita", dijo el ministro de
Hacienda, Nicolás Dujovne. "El tamaño de la distorsión es tan grande que
sólo podemos hacerlo de manera gradual", resaltó sobre las reformas que el
Gobierno tratará por estos días en el Congreso. "La velocidad del Gobierno
debe ser la necesaria para mantener la paz del mercado", coincidió Ricardo
Pignanelli, secretario general de Smata.
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