La fuga de capitales en Rusia registró una cifra récord de $19,000 millones en el primer trimestre de este año, informó ayer el ministerio ruso de Desarrollo Económico y Comercio.''Las empresas y los bancos rusos sacaron del país una suma récord en la historia sólo en los primeros tres meses del año'', señala el informe emitido por el ministerio, cuyo titular es Herman Gref.
Según los analistas, el proceso fiscal y judicial contra la petrolera Yukos y su fundador Mijail Jodorkovski, cuya sentencia se dictará el próximo 16 de mayo, ha sido vital en este acusado incremento de la fuga de capitales.
La evasión neta de capitales por parte del sector privado totalizó el año pasado $7,800 millones, frente a $1,900 millones en el 2003, según fuentes del Banco Central.
En los tres primeros trimestres del 2004, esa fuga de capitales había alcanzado $18,200 millones, pero la tendencia se revirtió en el cuarto trimestre, cuando el sector privado ingresó en el país $10,300 millones.
No obstante, según el asesor económico del Kremlin, Andrei Ilarionov, la fuga de capitales de Rusia ascendió a $27,000 millones en el 2004.
De seguir la tendencia, el país se verá este año retrotraído un lustro atrás, al 2000, año en que Putin asumió la presidencia de Rusia, cuando abandonaron el país $25,000 millones.
Las reformas liberales, el crecimiento económico y el alza del nivel de vida fueron factores que condujeron a que en cuatro años la fuga de capitales bajara casi 10 veces, hasta $2,300 millones en el 2003.
Según los expertos, la destrucción de Yukos, que aún debe unos $15,000 millones, ha hecho trizas la confianza de los inversores extranjeros en la política económica del Kremlin.