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Por Florencia
Donovan - La colocación de créditos hipotecarios adquirió
una dinámica que sorprende hasta a las propias autoridades. En los primeros 15
días de noviembre, de acuerdo con datos del Ministerio de Finanzas, se
colocaron $ 5378 millones, un 28% más que en la primera quincena de octubre. Y
la demanda no para de crecer.
De ahí que en
algunos bancos comience a ser un motivo de debate el financiamiento de las
futuras hipotecas. Pero para poder fomentar el desarrollo de un mercado
secundario, que les permita a las entidades fondear nuevos créditos y atender
la creciente demanda sin subir los costos, en Finanzas ya comenzaron a delinear
un proyecto para crear una suerte de empresa aseguradora de hipotecas, algo así
como lo fue Fanny Mae en Estados Unidos o la Sociedad Hipotecaria en México.
La compañía, que
podría tener algo de fondeo estatal, pero que además podría contar con el
aporte de los tomadores de créditos hipotecarios, tendría como objetivo final
reducir el costo al cual los bancos se financian cuando venden sus carteras de
créditos en el mercado de capitales. Lo haría reduciendo el riesgo de que la
inflación (o la UVA, como se conoce la unidad de indexación creada por el Banco
Central para ajustar las cuotas de los créditos) se dispare muy por encima del
nivel en que se actualizan los salarios (el llamado CVS). Hoy, la normativa
vigente contempla que si la inflación sube un 10% más que lo que se actualizan
los salarios, el deudor hipotecario puede solicitar la extensión del plazo de
su crédito en un 25%. Esta posibilidad le reduce luego la calificación al
crédito (y le encarece la tasa de interés a la cual se financia un banco)
cuando se vende en el mercado de capitales, dado que el inversor no tiene
certeza sobre el plazo de su inversión ni del flujo futuro de fondos.
"Creo que en
los próximos meses va a estar listo el sistema, que consistirá en un
fideicomiso con un fondo compensador. Pero para crearlo y fondearlo se necesita
una ley", confirmó a LA NACION Leandro Cuccioli, secretario de
Servicios Financieros. "Como requiere pensarlo muy bien, no estábamos
preparados para meterlo en la ley de financiamiento productivo [que obtuvo
media sanción ayer en Diputados]", agregó. Del lado de la oposición, el
diputado Marco Lavagna (Frente Renovador) viene trabajando en un proyecto que
apunta en la misma dirección.
La empresa
funcionaría vendiendo una suerte de seguro o swap (en la jerga
financiera), por el cual si el CVS queda muy rezagado ante el CER o la
inflación, entonces el deudor hipotecario puede ajustar por un período
determinado su cuota por el índice salarial y no por la UVA (o la inflación, que
es lo mismo). "Lo importante es la estabilidad en los flujos de fondos;
el swap eliminaría esta incertidumbre. Si pasa este evento
[que el CER o la UVA suban mucho más que el CVS], la idea es que el cliente no
pague más que el índice salarial hasta que se recuperen los salarios, cuando
vuelve a pagar por UVA. Para eso se necesita algún tipo de entidad, que se va a
tener que crear", dijo Cuccioli.
En Estados Unidos,
la estatal Fanny Mae cumplía en sus comienzos un rol similar. En la crisis de
2008, sin embargo, quedó envuelta en el escándalo de las hipotecas subprime,
tras haber garantizado y adquirido muchos créditos de baja calidad. Según
Cuccioli, no obstante, lo que sucedió en aquella crisis no invalida el rol de
la empresa en el desarrollo de un mercado secundario de hipotecas. Para
empezar, dijo, en la Argentina la regulación hipotecaria no es tan laxa como en
Estados Unidos: los préstamos, por caso, están limitados por una relación
cuota-ingreso del 35% y el monto no puede superar el 75% del valor de la
propiedad. "Es muy importante tener una suerte de agencia hipotecaria
-subrayó Cuccioli-. Hay varias en la región que cumplen este rol".
En los bancos,
según pudo saber LA NACION, respaldan en gran medida la iniciativa, aunque
por ahora admiten que no hay demasiados detalles. Muchas entidades privadas,
además, recién comienzan a reintroducirse en el negocio de hipotecas. Pero
también reconocen que las tasas actuales podrían tener que subir si a la larga
no logran reducir el costo del fondeo de los créditos, hoy en su mayoría
sustentados con el excedente de liquidez que aún existe en el sistema
financiero.
Sólo en los
primeros 15 días de este mes, el Banco Nación otorgó préstamos para la vivienda
por $ 2780 millones, mientras que el Provincia y el Ciudad dieron $ 932
millones y $ 341 millones, respectivamente. Los bancos privados, por su parte,
sumaron otros $ 1325 millones. El 91% de las operaciones, dijeron en Finanzas,
se hizo con la modalidad de UVA. "Y es de esperar que en los próximos
meses crezca, porque estamos esperando un gran flujo del plan Procrear que se aprobó
en agosto, pero el tomador tiene hasta febrero para aprovechar el
subsidio", adelantó Cuccioli. "El Nación tiene dos tercios del
Procrear. Sin dudas vamos a verlo colocando a un ritmo de $ 4500 o $ 5000
millones por mes", detalló.
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