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Por Jorge Herrera - Comenzó el
último mes del año donde las necesidades de fondos y de financiamiento tanto
para el sector público como privado escalan ante los compromisos de fin de año
por pago de sueldos, aguinaldos y vacaciones. Es el pico estacional de la
demanda de dinero. En ese contexto, y en virtud del sesgo contractivo de la
política monetaria, se espera una plaza netamente tomadora y tasas de interés
nominales firmes y elevadas.
El panorama se muestra complicado, sobre todo para el Tesoro, que sólo podrá
recibir hasta $13.000 millones de parte del BCRA en concepto de Adelantos
Transitorios (ATN) y/o Transferencia de Utilidades (TU). Ya que consumió más
del 91% de la asistencia pactada en el Presupuesto ($150.000 millones). En
concepto de ATN, el Tesoro recibió $90.000 millones y $47.000 millones vía TU
en once meses.
En los últimos meses se vio un mayor activismo en este sentido. A fines de
octubre el BCRA giró $13.500 millones de TU y le compró dólares por $11.816
millones. El mes pasado, el 27 le giró otros $13.500 millones de TU y el 21 y
el 24 le compró divisas por $6.995 millones y $7.840 millones,
respectivamente.
De modo que Hacienda deberá recurrir a la venta de gran parte de su tenencia de
divisas para afrontar los compromisos de fin de año. En el sector privado
estiman que el Tesoro deberá vender (y así algo le habría advertido semanas
atrás el ministro Dujovne al jefe del BCRA, Federico Sturzenegger) entre
u$s5.000 y u$s6.000 millones. O sea, estamos hablando de una expansión
monetaria del orden de los $88.000 y $105.000 millones (algo así como 10% y 12%
de la base monetaria). Esto también refleja el tenor del estrés de las cuentas
públicas, más allá del cumplimiento de las metas fiscales, según Hacienda. Lo
cierto es que además de descontar cierto manejo contable creativo para el
cierre del año se percibe ya señales de ruidos en la cadena de pagos. Así que
el BCRA tendrá que hacer sintonía fina en el programa monetario para no cebar
aún más las expectativas inflacionarias, que de por sí están al dente.
Cabe señalar que entre la asistencia directa ($137.000 millones) y las compras
de divisas al Tesoro ($254.766 millones), el BCRA expandió la base en $391.766
millones. Mientras que vía la colocación de Lebac contrajo menos de $300.000
millones quedando cerca de $93.000 millones circulando ($24.600 millones los
capturó vía pases pasivos). En lo que va del año, la expansión de base suma
$74.000 millones, siendo el principal responsable el sector público. Además, a
diferencia del año pasado, en 2017 el BCRA terminó con un saldo negativo en la
compraventa de divisas con el sector privado. Es decir que todas las divisas
que compró el BCRA vienen de la mano del sector público, que intensificó la
estrategia de endeudamiento en el mercado externo.
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