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El año que viene se
profundizará el atraso cambiario, los sueldos empatarán con la inflación y el
crecimiento será menor de lo que anuncia el Gobierno. Así lo expuso ayer
Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina, en la 10a. Conferencia
Anual de la consultora.
Para Sigaut, el ingreso masivo
de capitales que continuará su curso en 2018 por la persistencia de las tasas
altas en dólares mantendrá apreciado al peso por un tiempo más. Según su
previsión, el tipo de cambio se moverá "solamente" un 14%, contra una
inflación de 17%, salarios en torno al 18-19% y precios regulados que
aumentarán un 32%.
"El año que viene luce
favorable. Salimos de la estanflación y de la caída de la economía en los años
pares con un crecimiento del PBI de 2,5%, por la recuperación de Brasil y el
arrastre que deja 2017", expresó el economista. Para él, la política
monetaria contractiva dejará el crecimiento por debajo de 3% (como lo planea el
Gobierno) y, además, ahora sí "acompañará una política fiscal también
contractiva".
La consultora Ecolatina
pronosticó que la construcción va a tener un alza muy por encima del promedio
de la economía, los servicios y la industria tendrán un desempeño similar al
PBI, mientras sectores como el campo, los bienes, electricidad, gas y agua y
minería estarán con crecimientos menores al 2,5% en 2018.
Aunque se celebró la ruptura
de la "maldición de los años pares", el panorama que presentó Sigaut
es agridulce para algunos sectores. Por caso, aún con mayor producción
industrial, las fábricas seguirán por debajo del nivel que alcanzaron en 2015.
Por otro lado, la suba en las
tarifas y la reducción en los subsidios (mayormente concentrados en la Ciudad
de Buenos Aires y el conurbano) llevará a un aumento en los precios regulados
de 41% para el Área Metropolitana de Buenos Aires el próximo año. Eso, a su
vez, hará que la inflación del Gran Buenos Aires se eleve hasta 18%.
"Hay un riesgo muy alto
que es el de la deuda externa en un 40% del PBI y las bajas exportaciones.
Vamos a tener que ganar en la competitividad no cambiaria para resolver estos
desequilibrios. No sé si dentro de 3 ó 4 años los inversores van a seguir
confiando en nuestra capacidad de repago", analizó el economista.
Para superar el clásico stop
and go de la economía argentina, para Sigaut se deben trabajar en reformas
estructurales, en la infraestructura que reduzca costos logísticos y en
"microclimas" como la Participación Público-Privada (PPP), las
energías renovables y Vaca Muerta. Incluso, "la mayor producción de shale
gas va a ayudar a bajar el déficit externo", concluyó.
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