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Cuando asumió Mauricio Macri en 2015, el año estaba
prácticamente finalizado y el kirchnerismo dejó en herencia como
cierre de ese año un déficit de 3008 millones de dólares en la balanza
comercial.
En 2016, el panorama fue otro. El primer trimestre fue un periodo de
acomodamiento para el Gobierno. En enero de ese año seguía el déficit,
pero en febrero se dio la primera señal, aunque tibia, de recuperación.
Marzo fue un mes de recaída pero ya desde abril el superávit comercial
comenzó a notarse con claridad y se mantuvo durante el resto del año. Sin
embargo, esto no estuvo relacionado a un aumento de las exportaciones sino
a la caída abrupta de las importaciones.
El comercio exterior finalizó en 2016 con un superávit comercial de u$s
2128 millones explicado por una suba del 1,6% en los valores exportados,
que cerraron en u$s 57.737 millones mientras que las importaciones descendieron
6,9% con u$s 55.610 millones.
Durante ese año las exportaciones de Productos Primarios crecieron 17,7%
y las de MOA (manufacturas de origen agropecuario), 0,2%. En tanto, las
ventas al exterior de Combustibles y energía y MOI (manufacturas de origen
industrial) cayeron 11,5% y 6,6% respectivamente.
En la otra columna, las importaciones de Combustibles y lubricantes,
Bienes intermedios, y Piezas y accesorios para bienes de capital cayeron en los
doce meses de 2016 respecto de igual período del año anterior 30,7%, 14,4% y
10,8% respectivamente. Y aumentaron las de Vehículos automotores de pasajeros
(33,5%), Bienes de consumo (9,1%) y Bienes de capital (2,2%).
Ciclos
Durante el primer año de gestión del macrismo, tanto las exportaciones
como las importaciones se movieron con ritmos similares pero las ventas al
exterior superaban las compras, permitiendo mantener el superávit.
Sin embargo, a fines de ese año las dos curvas se cruzaron. Así las
exportaciones mostraron una fuerte baja y las importaciones comenzaron a crecer
de manera sostenida. Y esto se nota en el déficit comercial que acumula el 2017
(datos acumulados hasta octubre-últimos disponibles) hasta el momento y la
expectativa es que se mantenga durante los últimos meses de este año.
“Con diez meses consecutivos de deterioro de la balanza comercial,
las importaciones siguen creciendo, tanto por cantidades como por precio a un
ritmo acelerado, muy por encima del desempeño de las exportaciones, incluso si
las noticias por el lado de las exportaciones no son todas negativas”,
sostienen desde la consultora Abeceb.
El déficit acumulado hasta octubre de 2017 es de u$s 6115 millones y
para todo el año desde la misma consultora esperan que alcance los u$s 8100
millones. ¿Cuál es la explicación? Básicamente, Brasil.
El rojo bilateral con Brasil se espera que se ubique entre los u$s 8000
millones y los u$s 9000 millones en 2017, con importaciones creciendo por
encima de 30% y exportaciones solo 4,3%. En 2016 argentina cerró en déficit su
intercambio comercial con el país vecino pero en esa oportunidad fue de u$s
3074 millones.
“Se alcanzará el mayor déficit comercial en términos nominales con
nuestro principal socio comercial en lo que va del milenio. El récord previo se
alcanzó en 2011 cuando el rojo ascendió a u$s 5800 millones”, remarcó Ecolatina
en su último informe de balanza comercial.
¿Buenos vecinos?
Tanto en 2016 como en 2017, el déficit comercial con Brasil respecto al
año inmediatamente anterior, creció con fuerza. En el primer año de Macri, el
déficit comercial con ese país trepó 70% interanual: pasó de u$s 2500 millones
en 2015 a u$s 4300 millones en 2016. Según explicaron de Ecolatina, “el
deterioro del saldo observado en 2016 obedeció tanto a la caída de las
exportaciones argentinas al principal socio del Mercosur (-12% interanual),
como al avance de nuestras importaciones desde Brasil ( 5% interanual)”.
En 2017, los números empeoraron y en los primeros once meses del año, el
déficit del intercambio con Brasil alcanzó los u$s 7358 millones, trepando 83%
con respecto al rojo registrado en el mismo período de 2016.
Las importaciones provenientes de Brasil durante los primeros 11 meses
del año subieron 32% interanual en los primeros once meses de 2017,
prácticamente al doble del ritmo de las importaciones totales de Argentina.
“Parte de esta expansión se explica por el aumento de demanda de bienes
durables (las importaciones totales de automóviles crecieron en los primeros
diez meses del año 46% interanual y en particular las compras automotrices a
Brasil se incrementaron 49,8% interanual) y por el fuerte aumento de las
importaciones de bienes de capital (acumulan a octubre un alza 24,7% interanual
mientras que los provenientes de Brasil treparon 41,3% interanual)” detallan
desde Ecolatina.
Historia
Entender lo que sucede en los últimos dos años respecto a la balanza
comercial sería ver una foto que terminan siendo algo arbitrario si no se tiene
en cuenta el contexto. Repasar la balanza comercial a lo largo de los años es
útil para terminar de dimensionar el presente y en qué condiciones se está.
La información de la Balanza Comercial Argentina comienza en 1910, con
un pequeño saldo a favor de u$s 9,3 millones y comienza a tener dinámica
significativa a partir de 1973. En los 108 años de historia comercial
argentina, se encuentran 79 años superavitarios y 29 años con déficit
comercial, incluido 2017, repasan e indican desde el Instituto Argentino de
Análisis Fiscal.
“El comportamiento de la Balanza
Comercial se ha vuelto llamativo en las últimas tres décadas. La década de los
90 acumula un déficit comercial total de u$s 10.437 millones, donde seis de los
diez años fueron deficitarios. Es en este periodo en el que se observa el mayor
rojo de la historia en 1994, constituido en u$s 5.751 millones”, apunta un
informe de IARAF y agrega: “En el periodo 2002-2012 se observa la mayor entrada
de divisas por intercambio comercial; los superávit de esos años equivalen a
u$s 142.000 millones, ubicándose en 2009 el mayor superávit comercial
argentino, de u$s 16.885 millones”.
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