|
|
| Macri quiere comercio libre con UE en 10 años |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
11/12 - 08:37 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
Por Carlos Burgueño - En 10 años, todos los sectores de la economía
argentina deberán competir de igual a igual con las importaciones europeas, sin
distinciones ni excepciones. Esto regirá para los rubros industriales con
mayores problemas de competitividad (textiles, electrodomésticos, artículos
electrónicos, algunos productos de laboratorios por ejemplo). Otros sectores
tendrán menos tiempo para adaptarse, y deberán competir de igual a igual en 5
años. A cambio, en plazos similares y con esquemas de "cupos" (no apertura
completa, sino parcial), Europa abriría sus fronteras a los productos primarios
argentinos y a las manufacturas de alimentos. Con esta fórmula básica, Mauricio
Macri y Michelle Temer quieren firmar esta semana el primer acuerdo de
integración económica del Mercosur con los enviados de la Unión Europea (UE)
que participan de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que
ayer comenzó en Buenos Aires.
Serán, obviamente, lineamientos de carácter "político", que deberían
ser aprobados por los parlamentos de todos los países del bloque (Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay), sin contar a Venezuela que permanece suspendida y
no será parte del tratado. Un eventual pacto de apertura comercial entre el
Mercosur y la UE permitiría formar el bloque económico más grande y poderoso a
nivel mundial y comenzaría a regir desde el primer día posterior a la
aprobación legislativa en todos los estados participantes. En el caso del
Mercosur, luego que los Congresos de los cuatro países lo firmen. En el caso de
la UE, sería el Parlamento Europeo el que debería avalarlo.
Las negociaciones entre ambos bloques están políticamente en tiempo de
definiciones, y se confía en Buenos Aires en que esta semana se podrá firmar un
primer protocolo de compromisos reales, que abarque casi el 80% de los sectores
en discusión. Y que luego, mientras los parlamentos comienzan a discutirlo, se
terminen de negociar los rubros más conflictivos. En el caso de los intereses
argentinos, el problema es claro: Europa se resiste a ampliar su capacidad de
compra de carne en todas sus variantes, y no está clara cual será la posición
en los envíos de soja, maíz, trigo, girasol, maní y el resto de los principales
commodities donde el país es competitivo.
El Gobierno de Macri está convencido que los tiempos negociados (etapas de
apertura con un máximo de 10 años), beneficiarán ampliamente a las
exportaciones argentinas, y mejorarán el potencial competitivo del país. Sobre
las diferencias de costos locales, el propio Presidente tiene en mente una
estrategia de puesta a punto de la industria local que debería terminar a fines
de 2022 o 2023. Para esto asegura que el sector público hará su propio aporte,
y que la presión fiscal global bajará en unos 30 puntos porcentuales. A cambio
continuaría la estrategia de negociación con los diferentes sectores de la
economía argentina, para que puedan estar listos para la competencia con los
europeos. Para el Presidente, el modelo a seguir es el que se firmó hace 10
días entre los fabricantes de productos electrónicos instalados en Tierra del
Fuego, donde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), aceptó un congelamiento
salarial de paritarias, lo que permitiría bajar la carga salarial en 30%. Según
la visión oficial, esta decisión, sumado a los compromisos oficiales para
reducir costos burocráticos impositivos y aduaneros, provocaría que en menos de
10 años, la industria fueguina estaría en condiciones de enfrentar la
competencia europea. Incluso la entusiasta interpretación oficial habla de la
posibilidad que los fabricantes locales puedan exportar hacia el potencial
nuevo mercado en condiciones similares a las que lo hacen sus pares polacos,
turcos y rumanos, con buena penetración en la UE.
Un acuerdo con este bloque es festejado por varios sectores, comenzando por el
automotriz. Hoy ese mercado está cerrado (salvo excepciones) y se confía en que
varias terminales de capitales alemanes, franceses e italianos, podrían
utilizar sus plataformas locales para decidir inversiones de diferentes modelos
para su estrategia de negocios europeos. La fabricación de automóviles
exportables a Europa se abarataría, según el Gobierno, un 35%. Este rubro sería
de los primeros en abrirse.
De acuerdo a las proyecciones que se esperan para 2017, las exportaciones a
Europa alcanzarán el 15% del total, mientras que las importaciones llegaran al
17%. Según la estimación oficial, en poco tiempo, el porcentaje llegaría al 20%
de las exportaciones, el nivel que detentaban en 2005, cuando comenzaron a caer
por la aplicación de políticas proteccionistas locales. Las ventas a la UE de
este año llegarían a los u$s 9.000 millones, concentrándose en manufacturas de
origen agropecuario; mientas se importarán por unos u$s12.000 millones, en su
mayoría bienes industriales. Macri concentró las negociaciones con la UE, sin
tener en cuenta las opiniones sectoriales. Se sabe que la mayoría de los rubros
industriales es crítico a la potencial firma del acuerdo. Pero siguiendo la
línea de autonomía a lo que representa el "círculo rojo", desde el
Gobierno las negociaciones las concentraron cuadros técnicos de los ministerios
de Relaciones Exteriores y Producción,
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|