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Por Sofía Terrile - Distintos sectores, mismos desafíos: si bien el
orden de importancia de los requisitos para la competitividad varía según el
sector, lo cierto es que aquellas industrias que tienen actividad fabril en la
Argentina sufren de obstáculos similares. Presión impositiva, altos costos
logísticos y tipo de cambio atrasado son sólo algunos de ellos. Para
debatirlos, el evento de Competitividad, organizado por LA NACION en
la Redacción, convocó a Javier Martínez Álvarez, director general de Tenaris;
Miguel Gutiérrez, presidente de YPF; Enrique Alemañy, presidente de Ford Grupo
Sur; y Miguel Kozuszok, presidente de Unilever para Latinoamérica. El panel fue
moderado por José Del Rio, secretario General de Redacción.
Comenzó Kozuszok: además de los costos de producción, el ejecutivo se
refirió a otro desafío, más coyuntural. "Una cosa es trabajar en un
mercado que se expande y otra distinta es hacerlo en uno que está estacionando
o se está cayendo. En estos últimos, las compañías pierden competitividad por
el impacto de los impuestos fijos", resaltó. Por otro lado, mencionó el
rol de la innovación, que muchas veces salva a plantas que no son tan
eficientes en costos. "Ese es el factor que nos ha mantenido competitivos
en la Argentina, a pesar de que los costos vienen en contra", subrayó.
Sobre la reforma tributaria, destacó que considera bien que se haga de
forma gradual, pero que le preocupa más el arranque del consumo interno para no
depender del externo, donde se ven las diferencias de la Argentina con otros
países. "Nosotros seguimos exportando desde aquí a 40 países, nuestra
balanza comercial sigue siendo positiva, pero fuimos perdiendo mercados por
falta de competitividad", dijo. Por otro lado, habló de una discusión que
debe darse sobre el largo plazo: "Podemos ser muy competitivos robotizando
todo, pero lo cierto es que hay que generar trabajo; a esa transición hay que
hacerla con el debido cuidado".
Describió a 2017 como "marginalmente mejor" al año pasado en
los números del consumo y explicó que esta variable está "desarticulada de
la macroeconomía" por un cambio en el gasto de las personas. "Algunos
compran autos, otros sacan créditos. el consumidor empieza a ser más racional.
Sin embargo, si no nos eligen, la culpa es nuestra: tenemos que volver a
enamorarlos", dijo.
Por su parte, Gutiérrez dijo que en la Argentina hay un "momento de
transición que hay que administrar", ya que en realidad son varias
cuestiones que ocurren al mismo tiempo. "Está la transición del impacto de
la tecnología, las formas de operar, los cambios logísticos; y a eso se suma el
tema impositivo. Los países que más progresaron en su sistema impositivo fueron
los que lograron simplificarlo. ¿Podemos hacerlo hoy? No, porque son cambios
que se expresaron en un plazo de cinco años", apuntó.
Además, resaltó la importancia de que los argentinos se pregunten
"qué competitividad pueden adquirir". En su opinión, la Argentina
puede apuntar a los niveles de Brasil y no a los de los países latinoamericanos
de la costa del Pacífico. "Estos procesos llevan tiempo, pero igual hay
que fijarse objetivos claros. Al empresariado nos falta ver qué objetivos queremos
cumplir, dónde nos aprieta más el zapato en el corto plazo, tener ese diálogo
con toda la sociedad y lograr objetivos", comentó, y añadió que eso les
dará credibilidad a las compañías.
También se refirió al acuerdo sectorial por Vaca Muerta: "La
industria, el gobierno nacional y los provinciales tomaron conciencia de que
hay que ser más competitivos. Cuando arrancamos estaba el barril criollo de US$
84 y hoy estamos a niveles internacionales. Esa convergencia implicó mirar
puertas adentro: trabajamos con los gremios, Chubut y Santa Cruz poniendo sobre
la mesa los conceptos, las nuevas modalidades de trabajo y la logística. Hay
muchas cosas que no tienen que ver con el salario de los trabajadores, sino con
la tecnología y el entrenamiento de la gente". Agregó: "Tenemos que
ser competitivos a un petróleo de US$ 50 y esa es la realidad. Eso lo
comprendió bien el gobierno nacional".
También habló sobre el sector petróleo Martínez Álvarez, quien dijo
tener "una linda foto" de la competitividad relativa: explicó que el
tren para mover los tubos de Tenaris a Vaca Muerta hace "los costos
logísticos desproporcionalmente caros" porque, para ir y volver, ese viaje
demanda un mes de tiempo, ya que los vagones van a 16 kilómetros por hora.
"Hay maneras de trabajar que se fueron construyendo a lo largo de los
años: hay temas impositivos, de competitividad, de tarifas. es una agenda
compleja de largo plazo, en algunos aspectos vamos bien encaminados",
diagnosticó.
Asimismo, se refirió a las reformas de Brasil: "Tenemos que tomar
nota, pero la Argentina tiene que encontrar su propio camino. Nuestra solución
no va a pasar por copiar lo que hace el país vecino". Además, opinó sobre
la reforma tributaria: "Todos queremos una baja de impuestos instantánea,
pero no se puede dar. Tenemos que mirar el largo plazo: antes, la estructura
impositiva me decía «no contrates gente porque te voy a cobrar muchas cargas
laborales» y ahora me empieza a decir «te voy a ir bajando gradualmente»".
Para terminar, Alemañy se refirió a su doble competencia: las demás
marcas y otras plantas productivas en el continente. "Hay una pelea muy
fuerte por las inversiones y los números son concretos para nuestro sector.
Debemos tener un claro entendimiento de los costos que hay en la cadena y hacer
una tarea muy fuerte, ajustando nuestro convenio para ser más
competitivos", resaltó. Explicó que el sindicato tiene "un claro
entendimiento" de las diferencias de costos que hay en la mano de obra en
toda la cadena comparado con otras naciones de la región.
"Las reformas van en el camino correcto, después podemos hablar de
los tiempos", dijo. A la situación de la competitividad argentina se sumó
la recesión en Brasil, contó Alemañy: el país vecino pasó de 3,8 millones de
unidades vendidas hace tres años a 2,3 millones este año. Eso golpeó a la
filial local, ya que el 50% de su producción se exporta hacia ese destino.
"Estamos exportando hacia Brasil, es un año mejor que el anterior pero el
absoluto en sí no es bueno. La tendencia es positiva y lo alentador es que
estamos empezando a resolver los problemas de largo plazo para tener una
industria que se integre al mundo", destacó.
Palabra de número uno
Miguel Gutiérrez
"Los países que más progresaron en su sistema impositivo fueron los
que lograron simplificarlo"
J. Martínez Álvarez
"La Argentina tiene que encontrar su propio camino. La solución no
pasa por copiar al país vecino"
Enrique Alemañy
"Las reformas van en el camino correcto, después podemos hablar de
los tiempos"
Miguel Kozuszok
"Una cosa es trabajar en un mercado que se expande y otra en uno
que está estacionando o cayendo"
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