En la tradicional entrega de El Economista del Mes, el análisis de la coyuntura
estuvo a cargo de Gabriel Rubinstein, que considera que no habría necesidad de
subir tanto las tasas de interés con buenas paritarias.
1| ¿CÓMO VE LA POLÍTICA
ECONÓMICA Y EL RIESGO DEL GRADUALISMO FISCAL?
En primer lugar, la idea del "reformismo permanente", no sólo en lo
económico, me parece muy buena. Obliga a avanzar, mejorar y profundizar las
reformas, contemplando tiempos de asimilación en la sociedad y la política. Y
la política actual, orientada básicamente a llegar a ser un país
"normal", y desde esta normalidad, que se puedan manifestar las
potencialidades de crecimiento, me parece la adecuada. Con relación al riesgo
de shocks económicos externos (estilo tequila, crisis subprime, etc.), y shocks
políticos internos (que afecten la gobernabilidad), siempre han de estar
presentes. Pero si el Gobierno elegía un camino de shock fiscal, por ejemplo
echando a 1.000.000 de empleados estatales y provinciales sobrantes, aun
pagándoles buenas indemnizaciones, seguramente hubiera provocado una reacción
social y política muy negativa. Lo importante, una vez elegido el camino
gradual, es cumplir las metas fiscales a rajatabla. Ello minimiza los riesgos
de interrupción de flujos externos. Además, el endeudamiento no crecerá
demasiado; estimamos que la deuda pública con privados que hoy ronda el 29% del
PBI se estabilizará en 2021 en torno al 35%. Es un valor bien aceptable, y
mucho más importante, sin necesidad de que crezca (gran diferencia con fines de
los 90).
2| ¿PERO NO ESTÁ DESCOORDINADO LO MONETARIO?
No. Por una parte, hay gradualismo monetario. Nos estamos tomando bastantes
años para llegar a tener una inflación "normal". Por otra parte, el
dinero que se le da al Tesoro (sin contrapartida en dólares) es bien
consistente con la meta de inflación. No hay tal discrepancia. Además, los dólares
que le compra el BCRA al Tesoro con emisión no generan inflación. Porque el
BCRA tarda menos de dos días en esterilizar el 100% de las compras de reservas
que el tesoro requiere. Debemos preocuparnos por el costo cuasifiscal en alza
que tiende a ocurrir, pero no por las presiones inflacionarias directas. El
mercado de bienes (donde se define la inflación) "no se entera", por
ejemplo, del pago de salarios en pesos (contra deuda tomada en el exterior),
porque el BCRA captura toda esa emisión con Lebac, y la Base Monetaria no se
mueve.
3| ¿POR QUÉ NO SE CUMPLEN LAS METAS DE INFLACIÓN?
Básicamente por dos temas. Primero porque la política
"monetaria-crediticia" es "simbólicamente" contractiva
(altas tasas de interés), pero "efectivamente expansiva". Dado que la
ANSES, el Banco Nación y otros han bajado sus tenencias de Lebac para aumentar
los créditos, y el BCRA no ha contrarrestado suficientemente este fenómeno, se
termina de crear más circulante que el compatible con las metas de inflación. Y
en segundo lugar, porque especialmente, por el grave error del gobierno de
Macri de otorgar salarios a los estatales (empezando con los docentes de Buenos
Aires) muy por encima de lo compatible con las metas de inflación. Al final, el
BCRA se ve "obligado" a "convalidar" monetariamente la
mayor inflación así generada, y sube las tasas, como modo de
"morigerar" esas presiones. Pero no la sube tanto como para
"anular" dichas presiones, porque en tal caso, las tasas habría que
haberlas subido al 40% o 50%, y eso hubiera sido "intolerable" para
el sistema económico y político.
4| ¿LE PREOCUPA EL DÉFICIT EXTERNO?
En parte no, y en parte sí. Si generamos confianza, entra al país más dinero
del que sale, por ende gastamos más de lo que producimos, y entonces es
inevitable que tengamos déficit de cuenta corriente. Es más, es una "buena
noticia", ya que es señal de que generamos confianza. Y valores cercanos
al 3% de déficit externo sobre PBI no son exagerados. Pero sí me preocupa la
"composición" de dicho déficit y la del financiamiento. Me gustaría
ver subas mucho mayores de importaciones de equipos de alta tecnología, y que
las exportaciones (hoy estancadas) estuvieran creciendo a buen ritmo, sobre
todo industriales. Y me gustaría que hubiera mucha más Inversión Extranjera
Directa (fábricas, etc) que inversión en bonos públicos y Lebac. Pero soy
optimista en que de a poco, si se cumplen las metas fiscales, esos cambios
"internos", aún con igual déficit externo, se vayan
produciendo.
5| ¿UN DÓLAR MÁS ATRASADO NO CONSPIRA CONTRA ESAS MEJORAS?
De alguna manera así es. Y por eso (entre otras cosas) es tan importante que
Macri, Vidal & Cía se pongan muy duros en las negociaciones salariales. No
duros contra el poder de compra de los docentes (y otros estatales): hay que
garantizar vía cláusula gatillo que no pierdan contra la inflación. Pero sí
duros contra la "inercia nominal". Parece mentira la poca capacidad
que tiene el gobierno de auto-convencerse (y luego convencer a sus empleados),
de que 8% de aumento salarial si la inflación es 10% (y luego vía gatillo, dar
ese 2% que falta), es igual a aumentar 15% (y que IPC sea 17% y también haya
que dar ese 2% extra después). Si negociaran salarios como corresponde,
entonces se cumplirían las metas inflacionarias, y no habría necesidad de subir
tanto las tasas de interés, y no se generaría tanta presión revaluatoria. Dicho
esto, igualmente, cuanto mejor hagamos las cosas, más capitales van a entrar, y
aún con tasas de interés muy bajas, no cabe esperar que tengamos un dólar alto.
Pero cuanto mejor hagamos las cosas, más productividad habrá, y más tolerable
será convivir con un dólar bajo.
6| ¿QUÉ OPINA DE LA REFORMA TRIBUTARIA?
Lenta pero bien orientada. No afecta a la macro. La baja del déficit se
sustenta en los aumentos de tarifas y en menor medida, en el programa Propiedad
Privada Participada (PPP), que es muy importante, ya que modera el ritmo de
aumento del gasto fiscal en obra pública, mientras crece muy fuertemente el
gasto en infraestructura financiado por privados.
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