|
Por Martín Kanenguiser - El vicepresidente de la Cámara Alemana de
Comercio e Industria, Volker Treier, dijo que "la Argentina es una
historia exitosa" por sus reformas y su proceso de recuperación económica.
Treier, quien viajó a Buenos Aires por la cumbre de la Organización Mundial del
Comercio (OMC), defendió en una entrevista con LA NACION en un hotel
en la Recoleta el enfoque gradualista del gobierno de Mauricio Macri como una
forma inteligente de avanzar hacia un crecimiento sostenido con mayor
competitividad.
El ejecutivo participó en la cumbre de empresarios que se hizo en forma
paralela a la OMC como enviado especial de la Eurochambres, que agrupa a 20
millones de empresas de ese continente. En este sentido, dijo que la proximidad
del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur se traducirá en mayores
inversiones directas para la Argentina.
-¿Qué balance hace de la cumbre de la OMC que se hizo en Buenos Aires?
-El lado positivo es que la OMC está viva, pese a algunos pronósticos,
porque el comercio internacional necesita un referí. El lado oscuro es que no
se concretó nada importante en términos de resoluciones sobre cuestiones como
los subsidios ilegales.
-¿Es posible que esta vez sí se concrete el acuerdo del Mercosur con la
Unión Europea (UE)?
-Es posible y muy bueno para ambas partes, sobre todo en tiempos de
mayor proteccionismo. Los acuerdos bilaterales no son la mejor opción, pero son
mejores que nada.
-¿Qué piensa de los temores de los productores del agro y de la
industria del Mercosur respecto de la apertura hacia Europa?
-En el caso del agro, es un sector crucial en ambos bloques. Pero no
vemos que lo que entre del Mercosur pueda complicar a los productores europeos.
Y del lado industrial, el acuerdo es una situación de win-win para
acceder a nuevos mercados para ambas partes. Para un inversor europeo, será más
atractivo invertir en la Argentina si el mercado se agranda y no hay obstáculos
en las fronteras del bloque.
-¿Qué percepción tiene sobre la economía argentina, frente a varios
desafíos simultáneos que enfrenta el país?
-Soy muy optimista sobre la Argentina; todo tiene que ver con el punto
de partida. El país venía de una economía cerrada, sin comercio ni
financiamiento. Ahora, la Argentina es una historia exitosa por la forma en que
está creciendo. Y entiendo el enfoque gradualista del Gobierno, porque hay que
cuidar a la gente. Es mejor tener avances lentos y no un rápido retroceso. No
es fácil bajar los subsidios, sobre todo para los más pobres.
-Justamente, algunos economistas creen que el Gobierno debería reducir
la inflación y el déficit fiscal con mayor rapidez.
-Por supuesto que la Argentina todavía no es competitiva por sus costos,
como se nota en el informe del Banco Mundial. Ese es el objetivo, pero hay
buenas oportunidades, por sus reformas y por el contexto: la economía mundial
crece, Brasil volvió a crecer y la Argentina está bajo la mirada de todos.
Entonces, si no es ahora, ¿cuándo?
-¿Es preocupante la suba de la deuda pública?
-Sí, pero el crecimiento de la economía, de la confianza y de la
recaudación es tranquilizador. Por eso hay que abrir la discusión laboral, sobre
todo en el contexto de la digitalización de la economía. No hay alternativa.
|