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Por Jorge Herrera - A comienzos de noviembre el ministro de Hacienda,
Nicolás Dujovne, le había adelantado al titular del BCRA, Federico
Sturzenegger, que le iba a vender entre u$s5.000 y u$s6.000 millones para
afrontar los compromisos de fin de año. Esto implicaría para el BCRA una
emisión monetaria superior a los $100.000 millones, o sea, de más del 12% de la
base monetaria.
Sin duda semejante expansión monetaria obligaría al BCRA a ajustar su
estrategia de esterilización y escalada del stock de Lebac para cerrar el 2017.
Sin embargo, y como reconocen en el seno de la cúpula del ente monetario, hasta
ahora las ventas fueron mínimas. En noviembre el Tesoro solo le vendió al BCRA,
poco más de u$s870 millones (lo que implicó una emisión de $14.835 millones). Y
en lo que va de diciembre apenas le vendió cerca de u$s400 millones (emisión de
$6.900 millones) el día 5 (los últimos datos del BCRA son al 14 de diciembre).
O sea, en total hasta ahora le vendió poco más de u$s1.200 millones (apenas un
26% de lo estimado).
¿Cómo se explica semejante diferencia?
Por un lado el BCRA le adelantó, vía transferencia de utilidades, el resto del
cupo de asistencia financiera pactada para este año ($150.000 millones) que se
concretó en dos giros, uno el 24 de noviembre por $13.500 millones y otro el 7
de diciembre por $13.000 millones. De esta manera, con estos dos desembolsos
($26.500 millones) completó la ayuda acordada entre Hacienda y el BCRA en 2016.
Así en 2017, a través de Adelantos Transitorios, el Central le envió al Tesoro
$90.000 millones y vía Transferencia de Utilidades otros $60.000 millones. Cabe
recordar que el año pasado fueron $160.000 millones y para el 2018 serán
$140.000 millones.
Pero, más allá de los argumentos de que la recaudación tributaria viene bien lo
cual aligera las presiones sobre las necesidades de financiamiento, fue la
nueva estrategia del Ministerio de Finanzas (seguramente acordada entre Hacienda,
Finanzas y el BCRA, a pesar que se especulen con internas en el seno del equipo
económico) de ir priorizando la colocación de deuda en pesos en el mercado
local. "La instrucción del presidente (Macri) fue clara hace unas semanas,
les dijo a todos que fueran reduciendo las emisiones en el exterior",
reconoció un alfil del equipo económico a este diario. De esta manera, Finanzas
se lanzó a emitir Letras en pesos, que por un lado le quitan presión al BCRA en
su acción esterilizadora (si compraba dólares al Tesoro) y por otro van
importando déficit cuasifiscal al balance de Hacienda y van armando una oferta
local de deuda pública en pesos reduciendo la exposición al riesgo cambiario.
Por lo que el mercado local deberá acostumbrarse a ver más seguido a Finanzas
colocando deuda en la plaza doméstica, claro que con el consiguiente efecto
crowding-out sobre la oferta de crédito para el sector privado. Las primeras
víctimas fueron las aseguradoras, así irán plegándose todos aquellos sectores
con tenencia de Lebac y exceso de fondos.
El impacto monetario de este cambio de estrategia no es menor ya que por las
compras de divisas al Tesoro, el BCRA ya emitió casi $262.000 millones. Lo que
junto a la asistencia pactada implica una emisión total de $412.000 millones.
La contracara fue una esterilización vía Lebac de más de $300.000 millones. De
no haberse cambiado la estrategia de financiamiento, el Tesoro aún le debería
estar vendiendo al BCRA más de u$s3.700 millones (lo que implicaría una
expansión de base de $63.000 millones).
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