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Por
Silvia Stana - Un artículo del proyecto de ley de reforma tributaria mantiene
en estado de alerta a las entidades de microfinanzas. Y en el Gobierno analizan
ahora la manera de aclarar, corregir o incluso eliminar -por la vía de un veto-
lo que esa parte de la iniciativa dispondría.
Se
trata del artículo 18, según el cual la exención de Ganancias no alcanzaría más
a las asociaciones civiles o fundaciones dedicadas a "actividades de
crédito o financieras, excepto las inversiones financieras que pudieran
realizarse a efectos de preservar el patrimonio social". La disposición no
sólo dejaría gravado al sector con Ganancias, sino también con el IVA y con
Ingresos Brutos, según explicaron tributaristas a LA NACION, dado que las
exenciones están "atadas" entre sí.
La
letra de la ley, según consideraron expertos en la materia, podría ser aclarada
con la reglamentación, para que las ONG que dan créditos en poblaciones de alta
vulnerabilidad social sigan exentas. También estaría como alternativa el veto
del artículo. El tema es analizado por estas horas en Hacienda. Donde también
se impulsa una corrección a la propuesta es en el Ministerio de Desarrollo
Social, que en su gestión trata de impulsar las microfinanzas con políticas
activas, como los créditos accesibles "de segundo piso".
Las
microfinanzas que desarrollan varias fundaciones o asociaciones civiles se
enmarcan en la definición que da la ley específica de la actividad, la 26.117,
de 2006. Allí se especifica que los microcréditos son préstamos destinados a
financiar emprendimientos individuales o asociativos de personas o grupos de
bajos recursos, en el marco de la economía social, y que el monto de las
operaciones va no más allá del equivalente a doce salarios mínimos (hoy, $
106.320).
"Ese
artículo de la reforma, si saliera así, dificultaría o incluso evitaría que
haya crédito para la gente que está en la informalidad" no por decisión,
sino por su situación social y por la vulnerabilidad del entorno en el que
desarrolla su actividad, advierte María Silvia Abalo, directora ejecutiva de la
Red Argentina de Instituciones de Microcrédito (Radim), que agrupa a entidades
como Pro Vivienda Social, Banco de la Mujer, Techo, Alternativa 3, Nuestras
Huellas, Avanzar y Mujeres 2000. "En nuestro mapeo de instituciones de
microcréditos, de septiembre pasado, registramos 63 ONG que otorgan préstamos
que, en promedio, son de 8748 pesos", explica Abalo.
Agrega
que estas entidades hacen "finanzas de proximidad", con educación
financiera y capacitación para emprender y con la meta de generar empleos en
zonas de alta vulnerabilidad social. "El Gobierno tiene como un propósito
la inclusión financiera, y es justamente lo que hacen estas
instituciones", señala la directiva de Radim.
Una
de las cuestiones que plantean los tributaristas consultados, por las cuales entienden
que las entidades de microfinanzas sí mantendrán la exención, es el hecho de
que la mencionada ley de promoción de esta actividad establece en su artículo
19: "Las operaciones de microcréditos estarán exentas de tributar los
impuestos a las ganancias, ganancia mínima presunta, al valor agregado, según
corresponda". Joaquín Lopes Alfonso, contador del Radim, agrega que la
exención está también reconocida en la ley del IVA.
Si
en todo caso hubiera dos leyes contradictorias, la que vale es la más específica,
en este caso, la de microcréditos, explica Diego Fraga, abogado especializado
en temas tributarios y socio de RCTZZ Abogados. En ese punto coincide el
tributarista César Litvin, socio del estudio Lisicki, Litvin y Asociados, quien
confía en que el espíritu de la ley no es ir contra estas ONG.
Fraga
especifica también que, en el caso de las asociaciones civiles y fundaciones,
la existencia de la exención del impuesto a las ganancias determina las del IVA
y de Ingresos Brutos. "Generalmente los códigos fiscales locales atan la
exención de Ingresos Brutos a la exención de Ganancias", dice.
Por
eso, según señala Lopes Alfonso, si la exención quedara eliminada, los
intereses de los microcréditos se encarecerían por la aplicación de las
diferentes cargas tributarias involucradas.
El mundo de
las microfinanzas
Microactividad
Según
un trabajo del Radim, que agrupa a entidades de microcrédito, hay en el país
alrededor de 3 millones de microempresas, pero los créditos llegan a menos del
10%; una razón que dificultó la expansión, señalan, es que hasta 2015 no se
recibía dinero de financiadores del exterior.
Fondeo
estatal
Desde
el Estado nacional hay al menos dos fuentes de fondeo de esas entidades: la
Conami, del Ministerio de Desarrollo Social, y el Foncap, una empresa privada
con participación gubernamental.
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