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Por Julián Yosovitch - La tasa de los bonos del
tesoro americano a 10 años viven un importante rally desde comienzos de
noviembre a la fecha, desde niveles de 2,30% hasta los 2,48% actuales, un salto
de 18 puntos básicos nada despreciables para un bono estadounidense. Esta
variable es sin dudas un riesgo para los activos de emergentes en general y de los
bonos argentinos en particular. Sin embargo, la renta fija local ha hecho caso
omiso a tal rally y mantiene la tendencia alcista que ha mostrado en este 2017.
La parte más larga de la curva avanza un 2,31% para el Bonar 2117 y un 2,5%
para el Bonar 2046, logrando comprimir 42 puntos básicos y 23 puntos básicos
respectivamente.
Diego Chameides, Estratega de Mercados de Banco
Galicia agrega que "en la última semana el rendimiento de los Treasuries a
10 años subió casi 15 puntos básicos alcanzando niveles de 2,50% y los motivos
de este movimiento se pueden encontrar en la aprobación de la reforma
tributaria en Estados Unidos y mayores presiones dentro del Banco Central
Europeo para reducir su programa de compra de activos en 2018".
Para Chameides, este combo explica tasas más altas
no sólo en Estados Unidos, sino a nivel global. Sin embargo, los bonos
argentinos soportaron el viento de frente mundial con una reducción de Riesgo
País de 17 puntos básico posiblemente motorizada por las victorias legislativas
del Gobierno. "Para el próximo año se espera un sendero levemente
ascendente de la tasa de 10 años (el consenso la ubica cerca del 3%). Si
Argentina sigue avanzando en su proceso de reformas y brinda señales claras de
consolidación fiscal, la reducción del spread soberano debería compensar los
aumentos de la tasa norteamericana", cierra el estratega de Mercados de
Banco Galicia.
Diego Martínez Burzaco, Director de MB Inversiones
considera que le ve un límite importante al upside que tiene a los bonos mas
largos de la curva de bonos en dólares argentinos.
"Este límite lo vemos por varios motivos. Por
un lado la Fed persiste en la suba de tasas ya que cumplió en subir tres veces
este año y planea subir tres veces mas el año que viene. Si bien son subas
graduales, estos marcan un punto de inflexión a la liquidez global.
Adicionalmente, la aprobación de la reforma impositiva en EE.UU. y lleva a que
más inversores vean a Estados Unidos con mejores ojos y le pone presión al
flujo de emergentes en general. Esto obviamente perjudica en cierta manera a
los bonos locales", agrega Martínez Burzaco.
Yendo al posicionamiento local, Martínez Burzaco
considera que "en Argentina el dólar esta barato, por lo cual, creemos que
habrá que dolarizar 30-35% del portafolio en la parte corta y media de la
curva, resignando tasa de interés pero ganando cobertura cambiaria y menos
volatilidad y sensibilidad al riesgo que estamos viendo a partir de la suba de
tasas del bono a 10 años y de la Fed".
Federico Furiase. Director de Eco Go, Profesor en
la Maestría de Finanzas en UTDT, Asesor de Estrategia Financiera en ARG Markets
considera que suba de la 10 años de los bonos del Tesoro de EE.UU. frente al
visto bueno del Congreso norteamericano de la agenda del presidente Donald
Trump de baja de impuestos representa una oportunidad de compra, a los
rendimientos actuales, de nuestros bonos largos en dólares.
"Con un gobierno que a pesar del ruido
político viene dando al mercado las señales de ajuste fiscal de 1 punto para el
año que viene a través de la suba de tarifas y la reforma previsional que acaba
de aprobarse en el Congreso. Si bien los precios de los bonos largos están
naturalmente más expuestos al escenario de volatilidad de tasas frente al ciclo
de suba de tasas de la Reserva Federal de EE.UU. y la dinámica propia de
nuestro spread de riesgo, ligado al desafío de crecer mientras se ajuste el
déficit y se baja la inflación con tasa mientras se aumenta el déficit de la
cuenta corriente, los bonos locales en dólares de la parte larga de la curva
juegan con dos características muy importantes que defienden la cartera del
inversor: el alto devengamiento del cupón (carry) y el factor convexidad",
sostiene Furiase.
A su vez, el economista destaca que, "tomando
el bono a 100 años como referencia, frente a un escenario optimista de una baja
de 100 puntos básicos en los rendimientos frente al gradualismo de la Fed y el
margen de construcción política del Gobierno, el retorno total (cupón y
ganancia de capital) sería en torno a 21,5% en dólares a 1 año. En tanto, en un
escenario desfavorable donde el ciclo de suba de tasas de la Fed se acelera en
el margen frente al alto déficit externo de nuestra economía, si las yields
subieran 100 puntos básicos, la pérdida total sería en torno a 4,6%".
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