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Por Julián Yosovitch - En las
ultimas semanas, la tasa del bono del tesoro americano mostró un fuerte rally
gracias a la aprobación de la reforma tributaria en EE.UU. Esta medida
implicará un fuerte impacto negativo en el déficit fiscal americano, lo
que hace mas riesgosa la deuda de la mayor potencia del mundo. Por esta razón
es que las tasas de los bonos del tesoro americano pegaron un salto de entre 19
puntos básicos. Por otro lado, la suba de tasas de la Fed contribuyó a que
dicho rally se sostenga. Una suba de tasas en EE.UU. implica un riesgo para los
emergentes debido a que los inversores internacionales se ven más interesados
en colocar sus fondos en EE.UU. que en los emergentes. De esta forma, los
inversores se ven empujados a desarmar posiciones en moneda local de activos
emergentes, generado potenciales devaluaciones en las monedas de los
respectivos países. Esta devaluación se ve a su vez incentivada por menores
expectativas de ingresos de capitales internacionales. Este escenario implica
un desafío para los emergentes en general y para Argentina en particular.
Analistas locales hacen un análisis de tal evolución y sus implicancias en el
mercado local.
Soledad Tortarolo, del equipo
de Research de Allaria Ledesma agrega que la última semana la tasa
americana a diez años generó un fuerte rally hasta 2,50% anual, con la
aprobación de la reforma tributaria impulsada por Trump y pensando en el
impacto sobre emergentes, hay que tener en cuenta que la suba de tasas no es
pareja en toda la curva de bonos. Desde diciembre de 2015, los bonos a diez
años subieron sólo 20 pb., mientras la tasa de corto plazo subió 125 pb.,
afectando poco a los bonos emergentes (que colocan bonos a plazos de entre
cinco y treinta años).
“La FED proyecta para el
próximo año una inflación de 1,9% anual, pero si la inflación se acelera
deberán aumentar la velocidad de subas de tasas, lo que podría afectar el costo
de financiamiento de los emergentes”, agrega la analista Allaria Ledesma.
Para Allaria Ledesma: “La FED
proyecta para el próximo año una inflación de 1,9% anual, pero si la inflación
se acelera deberán aumentar la velocidad de subas de tasas, lo que podría
afectar el costo de financiamiento de los emergentes”.
Yendo a la parte operativa,
Tortarolo destaca que “para inversores conservadores sugerimos mantenerse en el
tramo corto y medio, con bonos soberanos (AY24-AA26) y para aumentar el
rendimiento de la cartera, los bonos provinciales elegidos en base a nuestro
Ranking Allaria de Solvencia Provincial (La Rioja 2025, Mendoza 2024 y Córdoba
2026), que son provincias con equilibrio fiscal, líquidos, pero ofrecen
rendimientos de entre 150 puntos básicos y 300 pb. sobre el soberano”.
Dentro del mismo debate,
Javier Scelato de Galicia Administradora de Fondos señala que la suba de
tasas de la Fed al rango de 1,25% a 1,5%, ya estaba descontada por el mercado y
que no terminó impactando en los precios de los activos. “La mirada que
tiene la FED respecto de una economía saludable en Estados Unidos, confirmada
por los últimos datos positivos de evolución del producto bruto, como de los
niveles de empleo, les permitió anticipar 3 subas para el 2018, que mantendría
el actual gradualismo”.
Desde Galicia Administradora
de Fondos advierten que la suba de tasas de la Fed al rango de
1,25% a 1,5%, ya estaba descontada por el mercado y que no terminó impactando
en los precios de los activos.
En el impacto a los activos de
emergentes, Javier Scelato destaca que “en este contexto, se observó un mercado
de emergentes con poca volatilidad. El tramo largo de la curva argentina estuvo
ofrecido, debido a la apreciación del euro contra el dólar, de niveles de 1,15
a 1,18 y la suba en la tasa de 10 años de 2,32 a 2,48 de Estados Unidos”.
Finalmente, en el
posicionamiento de activos locales, desde Galicia Administradora de Fondos
privilegian el tramo medio de la curva soberana argentina, en relación a esta
coyuntura.
Por su parte, Gustavo Neffa,
Socio y Director de Research for Traders considera que la suba de tasas de
Fed Funds de la Reserva Federal a lo largo de todo el año (tres subas)
tarde o temprano tenían que repercutir en las tasas largas. “Como se fue
demorando a lo largo de todo el año el spread de rendimientos
de bonos entre 10 y 2 años llegó peligrosamente a tocar casi 50 puntos básicos.
Un sinsentido salvo que los mercados estén pensando en que la curva se va a
invertir por una posible recesión a corto plazo”.
Desde RFT, no ven problemas de
actividad para EE.UU. en los próximos dos años sino todo lo contrario, se
aceleraría el ritmo de crecimiento de 2,2 a 2,4%, apoyado además por la
reciente reforma fiscal aprobada.
Mirando hacia adelante, Neffa
destaca que “hoy los mercados esperan una suba de 50 puntos básicos en 2018
como escenario más probable, aunque serían 75% según lo alertado por la Fed que
está justificando su posible accionar por el repunte de la inflación minorista.
La reciente suba del petróleo apoya este argumento”.
Para Gustavo Neffa, de
Research for Traders, “hoy los mercados esperan una suba de 50 puntos
básicos en 2018 como escenario más probable, aunque serían 75% según lo
alertado por la Fed”.
Finalmente, su visión para la
10Y para el 2018 es que la misma apuntaría a superar 3% en el segundo trimestre
del año que viene.
En este último punto, los
analistas de Schroders coinciden en que la tasa de los bonos del Tesoro a
10 años generó un fuerte rally cuando el proyecto de ley de reforma tributaria
estadounidense se aprobó en ambas cámaras del Congreso, y con la Fed
aparentemente decidida a continuar con su política de suba gradual pero
constante durante 2018.
Mirando en la actualidad de la
10Y, desde Schroders destacan que “en 2,49%, la 10y permanece dentro del rango
de largo plazo 2 - 2,6% y no esperamos que se expanda significativamente al
alza de este rango en los próximos meses, mientras que Banco Central Europeo y
Banco Central de Japón sostengan sus programas de QE y que la inflación de los
EE.UU. continúe con una lenta dinámica alcista”.
Desde la misma compañía hacen
un llamado de atención para lo que puede venir en 2018 y agregan que “seguimos
creyendo que el mercado está subestimando el camino de los aumentos de las
tasas de la Fed en 2018 y especialmente en 2019, dado el impulso económico de
Estados Unidos y el hecho de que el desempleo ya está por debajo de las
estimación del mercado”.
A nivel local, Mariano
Fiorito, Fund Manager de Schroders Argentina señala que “debido a la
reciente volatilidad que observamos en la tasa de 10 años americana estamos
sobre ponderando posiciones en el tramo medios de la curva en USD, siendo el
Bonar 2024 predilecto por el retorno y liquidez que ofrece el activo. En el
universo provincial recomendamos BUENOS 24 y 27 dado que estimamos una mejora
de las perspectivas crediticias de la provincia”.
Haciendo un análisis de
mediano plazo, desde Schroders sostienen que “no hemos modificado nuestro
escenario base de que Argentina continua la tendencia de suba de calificación y
compresión de spreads contra los pares de la región. Independientemente de eso
estimamos que 2018 sera un año dominado mas por el carry que por la apreciación
de capital”.
En este último punto, el Fund
Manager de Schroders Argentina destaca que “a pesar de los recientes indicios
de relajamiento de la política monetaria por parte del Banco Central, las tasas
van a continuar en niveles altos hasta tanto tengamos los primeros datos
referente al resultado de las paritarias. “Nuestras herramientas de monitoreo
de inflación de alta frecuencia sugieren que, si bien observamos un sendero de
desinflación, año contra año continua por encima del 20%”.
Desde el lado operativo,
Fiorito resalta que “en el escenario macroeconómico y financiero actual,
seguimos sobre-ponderando el tramo corto de la curva de Lebacs y estrategias de
sintéticos de tasas de interés (compra de bonos en USD y vender futuros de
Dólar) en nuestros portafolios”.
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