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Por Elizabeth Peger y Bernardo
Vázquez - El paquete de reformas impulsado por la administración de Mauricio
Macri "va en la dirección correcta" para producir la
"normalización" del país y favorecer el interés de la comunidad de
inversores internacionales. Así lo expresaron en un reportaje con El Cronista,
Neil Herrington, director ejecutivo para las Américas de US Chambers of
Commerce; y Alejandro Díaz, CEO AmCham Argentina, quienes destacaron las
negociaciones por un entendimiento Mercosur-UE y lamentaron la falta de acuerdo
por las exportaciones de biodiésel a Estados Unidos.
¿Cómo observan las empresas de
EE.UU. la gestión Macri y su inserción internacional?
Neil Herrington: Significa una
transición fundamental e increíble. Hace dos años la OMC, por ejemplo,
demandaba a la Argentina por controles de exportación y cambios, hoy fue el
anfitrión de la cumbre. Hay que destacar la transformación que el gobierno de
Macri ha hecho económica y políticamente. Reduciendo controles comerciales,
llegando a un acuerdo con los holdouts, y en política por haber aumentado la
transparencia en los procesos públicos y políticos. El mundo multilateral
comercial está reconociendo la transformación y por eso está auspiciando la
cumbre del G20 en el país.
¿Esa mirada puede facilitar el
ingreso de inversiones al país?
NH: Es una prioridad para el
gobierno de Macri. Y para nosotros como promotores de la inversión extranjera
de EE.UU. vemos este mercado como de suma oportunidad porque el ambiente para
los inversionistas ha cambiado totalmente. Lleva un poco de tiempo convencerlos
porque hay empresas que estaban en el mercado hace 15 o 20 años, enfrentaron
dificultades y son reacias de regresar. Vemos desde el sector privado que la
perspectiva ha cambiado para mejor y una de nuestras actividades es convencer a
la comunidad de inversionistas estadounidenses que hay oportunidades
importantes.
Y ¿qué opinión les merece el
paquete de reformas alentado por el Ejecutivo?
Alejandro Díaz: Es clara la
intención del gobierno de gradualmente producir la normalización de la
Argentina y ese proceso va desde lo institucional, lo económico y lo social. Lo
primero es que está claro que van en la dirección correcta: la ley previsional,
por ejemplo, porque el sistema como estaba planteado es insostenible, lo sabe
todo el mundo. Vemos que las reformas tanto fiscales, tributarias,
previsionales como laborales van en la dirección correcta. Hay sectores que los
afectan favorablemente y a otros no tanto, pero es la decisión. No va a ser
suficiente, pero el Presidente dijo claramente que es una reforma continua y
que se evaluará en cada uno de los momentos cuál es la capacidad de poder que
tienen para implementar el proceso. No hay que olvidar que la sociedad
argentina no percibió que había una crisis en 2016, veníamos de un boom de
consumo incentivado por instrumentos absolutamente insustentables pero la gente
no tenía esa sensación.
AD: En 2016 íbamos a 2001 con
mayor o menor intensidad. Las variables macroeconómicas eran totalmente
insustentables. No hubo una crisis producto de la gestión gradual del gobierno
actual, pero si yo no percibo la crisis entonces no valoro la gestión per se.
Si pienso que voy al borde del precipicio reconozco a aquel que me sacó pero si
no lo pienso por qué voy a valorar una administración que pienso que no me está
beneficiando.
¿Cuál es su opinión ante el
debate entre multilateralismo y la postura proteccionista planteada por EE.UU.
en la OMC?
NH: Desde nuestra perspectiva
es complicado. Apoyamos mucho a la OMC porque durante largo plazo ha promovido
un esquema de reglas que ha funcionado y que ha dejado que todos compitan en un
nivel unificado. Estamos decepcionados con la falta de resultados y es cierto
que EE.UU. tiene responsabilidad en ello. Deseamos que sea un líder como
siempre ha sido, pero hay un sentido en la administración Trump de que la OMC
nos coloca en desventaja de alguna forma. Pero las estadísticas no coinciden:
EE.UU. no ha sido desfavorecido de ninguna manera.
¿Estiman posible una salida de
EE.UU. de la OMC?
NH: No creo que lleguemos a
eso. Había preocupación con eso, pero no creo que hayamos llegado a este punto.
¿Y qué implicancias podría
tener un acuerdo Mercosur-UE?
NH: Nosotros hoy somos el
socio comercial más importante para la mayoría de los países de la región, pero
este acuerdo es un ejemplo del hecho de que nuestros socios comerciales están
avanzando sin nosotros, están buscando otras oportunidades porque tienen
preocupación de la trayectoria futura de EE.UU., de las prioridades que tiene.
Desde la perspectiva argentina lo veo muy positivo porque es otro ejemplo del
gobierno de Macri buscando oportunidades inteligentes en el mundo. Para
nosotros es de suma prioridad también porque, más allá de la UE, se buscan
vínculos más fuertes con la Alianza del Pacífico y con Mexico. Esto es otro
punto que estamos señalando porque puede tener mucho impacto en el medio oeste
de EE.UU. que depende las exportaciones agrícolas y México ya está buscando
otros mercados, y Argentina y el Mercosur son ellas. Queremos que la
administración Trump se de cuenta del riesgo que corre.
Tampoco se produjeron avances
en la negociación por las exportaciones de biodiésel.
NH: Queríamos mucho una
resolución, es un tema importante para ambos países y hay muchos consumidores
estadounidenses que lo requieren para desarrollar su producción. Pero al mismo
tiempo es un proceso jurídico, en el que tenemos mucha confianza porque es muy
transparente y estará desligado de cuestiones políticas.
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