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Por Pablo Fernández Blanco - Con la estrategia del corredor que
administra sus fuerzas para desplegarlas a pleno en el sprint final, el
Gobierno reducirá el año próximo en términos reales la inversión en obras y
compras para proyectos a largo plazo, para luego aumentarla exponencialmente en
2019, cuando se definirá una eventual reelección deMauricio Macri .
Según se desprende de documentos oficiales a los que tuvo acceso LA
NACION, se prevén para ese año inversiones por $ 48.285 millones, 253% más que
en 2018.
El Gobierno está obligado a anticiparle al Congreso, a través del
presupuesto 2018, que fue aprobado la semana pasada por Diputados y girado al
Senado, cuál será la contratación de obras y la adquisición de bienes y
servicios con incidencia en ejercicios futuros. Aunque ese ítem comprende sólo
una parte de las inversiones del Estado, es una hoja de ruta que permite
advertir los planes oficiales a mediano plazo.
De esas planillas se desprende que los fondos para esa clase de
iniciativas alcanzarán los $ 13.681 millones el año próximo. Esa cifra está 18%
por encima del mismo número para este año, de manera que implica una reducción
en términos reales, debido a que los pronósticos de inflación estimada para
este año rondan entre el 22 y el 24%.
Para las inversiones del Estado, la situación cambiará drásticamente en
2019, cuando se definirá el futuro del proyecto de poder de Cambiemos para los
siguientes cuatro años. No sólo por la renovación en la Casa Rosada, sino
también por las elecciones a gobernador en las provincias y el cambio de una
porción importante de los legisladores nacionales.
La planificación oficial indica que para ese año, según las previsiones,
ya están definidas inversiones del Estado por $ 48.285 millones.
En la práctica, eso implica un incremento de casi el 253% con respecto
al período anterior en el presupuesto oficial (en un contexto en que la
inflación se orientaría a la baja, según cálculos públicos y privados) para proyectos
de largo aliento, que serán volcados a la calle en medio de la carrera
proselitista.
Aunque ya trazó el camino, el Gobierno espera conseguir cartas
adicionales para jugar en la partida de la obra pública que podrían alterar sus
planes originales. Se trata de los denominados contratos de participación
público-privada (PPP), que implican el financiamiento por parte de inversores
privados a cambio de un repago futuro a proyectos considerados relevantes por
el Estado.
Se trata, de todas maneras, de un gran signo de interrogación, tanto
desde la mirada de la política como de la economía. Sucede que aunque la ley de
PPP se aprobó hace más de un año, aún no se concretaron iniciativas bajo ese
paraguas. Más aun: las previsiones oficiales muestran más de 61 proyectos a
financiar por esa vía, aunque aún no se les asignaron erogaciones precisas año
por año, como sí se hizo en el caso de las obras que se solventarán con fondos
públicos.
Según Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de la
consultora Orlando Ferreres, uno de los motivos por los cuales caerá la
inversión directa el año próximo se debe a que el Gobierno espera obtener
financiamiento vía PPP. Y acuerda con que en 2019 se va a ampliar la inversión
pública en el marco de la carrera electoral.
Algo similar cree Walter Agosto, investigador del Cippec, quien apuntó
que si bien hay $ 210.000 millones de gastos de capital previstos para el año
próximo, también figuran otros $ 350.000 millones que corresponden a PPP.
Las provincias beneficiadas
Con respecto a los recursos cuyo uso ya definió el Estado, casi todas
las provincias encararán 2019 con más fondos para financiar proyectos de gran
escala.
María Eugenia Vidal tendrá el acompañamiento del Estado nacional para
apuntalar con obras su buena imagen, que la pone al tope de las preferencias
del electorado. Buenos Aires, bastión principal de Cambiemos al momento de
competir por los votos de todo el país, sumará en 2019 $ 2313,46 millones en
proyectos con incidencia en varios ejercicios, casi 79% más que los recursos
previstos para el año próximo. Se destinarán a la refacción de juzgados, la
construcción de centros logísticos multimodales, obras en el Mercado Central,
un muelle en Bahía Blanca y saneamientos cloacales, entre otras cosas.
Aunque el lápiz oficial suele mirar con especial consideración el
territorio bonaerense, las obras ya definidas permiten asegurar que en términos
porcentuales ninguna provincia será tan beneficiada como Mendoza, gobernada por Alfredo Cornejo , uno
de los cinco gobernadores de Cambiemos.
Según las planillas oficiales, el distrito cuyano debería recibir no
menos de $ 8770 millones en 2019, un 453% más que los $ 1584 millones del año
próximo para esta clase de proyectos.
La inversión sobresaliente en la provincia será la construcción de la hidroeléctrica
Los Blancos, que tendrá un presupuesto de $ 5396 millones en 2019, según las
planillas oficiales.
También serán importantes, en el marco de las cuentas públicas, la
readecuación de los túneles Cristo Redentor y Caracoles. El primero es un paso
fronterizo activo entre la Argentina y Chile, que atraviesa la Cordillera de
los Andes.
El segundo es una obra con una finalidad similar, más vieja -fue
inaugurada en 1909-, que permitía el cruce del tren trasandino. Ahora está
fuera de uso, pero la intención es ponerlo en marcha nuevamente.
Córdoba y Santa Fe, los dos distritos que siguen a Buenos Aires en
importancia en términos de actividad económica, población y votos, también
tendrán la billetera engrosada en las vísperas de las elecciones presidenciales.
La última de las provincias ya tiene definidos proyectos por $ 401,56 millones,
casi un 67% más que los fondos previstos para el año próximo, mientras que la
mediterránea sumará $ 146,89 millones, un 32% más que en 2018.
En ambos casos se trata de bastiones electorales importantes, donde el
oficialismo nacional se quedó en las elecciones de octubre pasado con triunfos
estridentes pese a no gobernar las provincias.
Obras en la Capital
La nota la dará la ciudad de Buenos Aires, que recibirá en 2019 $ 3288
millones, un 8% menos que el año próximo. Una lectura apurada puede sugerir que
el distrito de Horacio Rodríguez Larreta estará entre los perjudicados. Nada de
eso. En la práctica, será el gran ganador en lo que le queda de mandato a
Macri, ya que lidera por mucho la lista de beneficiados con proyectos con
incidencia en ejercicios futuros, por encima incluso de Buenos Aires.
Entre los grandes proyectos que se realizarán en el ámbito porteño está
la denominada Autopista del Bicentenario-Paseo del Bajo, donde se pondrán $
2800 millones el año próximo y otros $ 1829 millones en el siguiente; la
construcción de estaciones ferroviarias subterráneas, y la restauración del
Teatro Cervantes y la del Congreso, entre otras cosas.
Proyectos
a largo plazo
El plan oficial
El Gobierno definió la contratación de obras y la adquisición de bienes
y servicios con incidencia en ejercicios futuros. Eso muestra que el año
próximo habrá una caída en términos reales (si se toma en cuenta una inflación
de al menos 22%), pero habrá un salto importante en 2019.
Los favorecidos
Capital Federal, las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y
Santa Fe tendrán en 2019 más recursos para financiar proyectos de largo plazo.
El Paseo del Bajo
Tanto el año próximo como en 2019 el distrito conducido por Horacio
Rodríguez Larreta recibirá los mayores fondos en proyectos con incidencia en
ejercicios futuros. La mayor parte irá a financiar el Paseo del Bajo. También
habrá inversiones en estaciones de trenes.
La apuesta
comercial
El Gobierno prevé hacer una fuerte inversión en Mendoza en 2019 para
mejorar los pasos Cristo Redentor y Caracoles, que unen al país con Chile.
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