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Por Jorge Velázquez - El ministro de Hacienda
enfrenta una disyuntiva que lo desvela porque amenaza las proyecciones fiscales
que trazó para este año y que se le vienen cumpliendo. Con lo justo, pero se
cumplen. El problema es que Nicolás Dujovne no puede prescindir del
endeudamiento para financiar el déficit de las cuentas públicas nacionales.
Pero el nivel récord de emisiones de deuda al que llegó el Gobierno tiene un
efecto "boomerang": genera una enorme cuenta de intereses, que crece
a ritmo incesante y que sólo en noviembre pegó un salto del 100% contra el
mismo mes del año anterior.
Las cifras de la ejecución presupuestaria de noviembre -que publicó ayer la
Asociación de Presupuesto Público (ASAP)- expusieron con total crudeza esta
situación. El mes pasado el gasto se disparó en noviembre por culpa de los
intereses de la deuda, que se duplicaron. Así, el déficit financiero
(incluyendo el pago de intereses) acumulado en once meses equivale a 4% del
PBI.
Para sus metas, Dujovne mira la evolución del déficit primario (que no
contempla el impacto de los intereses) y que está más en línea con los deseos
del Gobierno.
"La ejecución acumulada en el período enero-noviembre de 2017 arrojó un
Resultado Financiero deficitario de aproximadamente $387.000 millones
(equivalente al 4% del PIB proyectado para este año). En tanto, el Resultado
Primario mostró un déficit de $152.900 millones (1,6% del PBI)", precisó
el informe de ASAP.
Así, la combinación de noviembre resultó letal hasta para la mirada que más le
conviene al ministro. Se gastaron $33.400 millones más que en noviembre de
2016. El incremento estuvo influido, además de por la citada suba de intereses
(que pasaron de $10.400 millones a $20.940 millones) por un suba de los gastos
primarios del 42,9% interanual y por una mejora moderada de la recaudación
tributaria ( 23,1%).
El propio Dujovne volvió sobre el tema al hablar ayer en el Senado (donde
defendió el Presupuesto 2018 y la reforma tributaria): "Debemos equilibrar
las cuentas y evitar que Argentina gaste más de lo que tiene", dijo.
Otro factor que se presenta rebelde es que el aumento del gasto sigue arriba de
la inflación, complicando el plan oficial de mantenerlo constante y lograr que
caiga gradualmente como porcentaje del PBI. Según detalló ASAP, "en el
transcurso de once meses de 2017 los gastos primarios arrojaron un incremento
del orden del 26,9% ia. (vs. 25,5% ia. en el acumulado a octubre), 4,6 puntos
porcentuales por encima de la inflación del período. El IPC-GBA del INDEC mostró
un incremento del 22,3% en noviembre interanual en noviembre 2017".
Los intereses de la deuda pública totalizaron la suma de $234.000 millones en
once meses, un 49,2% más que en igual período de 2016 (equivale a $77.200
millones más. Con un fuerte incremento en noviembre ( 100,6%). "Por
consiguiente, el aumento total del gasto corriente y de capital durante el mes
fue del 29,1% interanual, cerca de 7 puntos porcentuales superior a la
inflación", añadió ASAP.
De todos modos, el informe resume algunos aspectos que juegan en contra de los
deseos del ministro y que nada tienen que ver con posible descontrol de gastos.
Como una caída de 3% en los recursos coparticipables que resignó la Nación por
acuerdos de 2016 con provincias, menos ingresos por utilidades del Banco
Central, y la desaparición del efecto "blanqueo" que infló las arcas
públicas hacia fines del año pasado.
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