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La liquidación de divisas por
parte de las empresas agroexportadoras de la Argentina sumó durante la semana
pasada u$s129,46 millones, lo que representa prácticamente el nivel más bajo de
lo que va del año.
A su vez, el acumulado anual hasta el 22 de diciembre pasado era de poco más de
u$s21.000 millones y esto indica una caída interanual del 11,2%, porque a la
misma fecha pero del año anterior sumaba alrededor de u$s23.660 millones.
También en el comparativo de una semana a la otra hay un fuerte retroceso, en
este caso del 46%, ya que del 11 al 15 de diciembre pasado había sumado poco
más de u$s358,8 millones.
Tal como sucedió durante todo el año, y en esta época del año se está sintiendo
mucho más, la caída se explica, en gran parte, por una mayor retención de soja
de los productores.
A partir de enero del año que está por comenzar, la oleaginosa comenzará a
pagar gradualmente menos retenciones -la baja estipulada es de 0,5% por mes-
así es que ante un escenario de precios mundiales deprimidos y la perspectiva
de una baja en este tributo, los agricultores argentinos vendieron esencialmente
lo necesario y fondearon parte de la campaña con la comercialización de maíz y
trigo.
También cumple un rol estratégico las empresas exportadoras del sector que ya
no tienen un plazo estipulado para la declaración de divisas. De todas formas,
desde el sector señalan que la operatoria corre por los canales habituales.
Según explican desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República
Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), el complejo
oleaginoso aportó en 2016 el 31,4% (u$s18.100 millones) del total vendido al
exterior por el país, dentro del cual el complejo soja representó el 95,3% del
oleaginoso.
Por su lado, el complejo cerealero, el segundo en importancia de la Argentina,
contribuyó con el 13,2 % (u$s7,6 mil millones).
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