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Por Javier Blanco - El dólar volvió a cotizar en alza ayer aquí,
profundizando su carrera alcista, aunque tendió a estabilizarse en el resto de
los mercados de la región y del mundo, lo que le permitió al país lograr una
ganancia de competitividad del 1,68%, según el índice de tipo de cambio nominal
multilateral que elabora el Banco Central (BCRA), la mayor para una jornada en
lo que va del año.
La recuperación que ensaya la divisa, con el evidente visto bueno
oficial, llega en momentos en que las señales del daño que comenzaba a causarle
a la economía el atraso cambiario se multiplican: tras triplicarse la semana
pasada el déficit de la balanza de pagos se conoció ayer una aceleración de las
importaciones que, al coincidir con una merma en las exportaciones, elevó el
saldo negativo de la balanza comercial al mayor nivel de la historia, medido en
dólares corrientes.
El billete avanzó 28 centavos (o 1,53%) para la venta al público, al
pasar de los $ 18,33 a que se operó antes de la Navidad a los $ 18,61 del
cierre de ayer; y 26 centavos en la plaza mayorista, al trepar de $ 18,08 a
18,34. Así concluyó su octava rueda en alza, consolidando una tendencia que se
activó hace dos semanas con una salida de capitales financieros de la plaza
local por un aumento de tasas de interés en Estados Unidos.
Dicho incremento coincidió con la percepción de un ciclo de tasas altas
agotado aquí, al aparecer presiones desde el propio Gobierno para que el BCRA
afloje un torniquete monetario que había apretado hasta niveles inéditos, en un
intento por evitar que la nueva ronda de fuertes ajustes en las tarifas dispare
otra espiral inflacionaria. "Y esa combinación de mejora allá y baja en el
premio por seguir en pesos es la que generó el vuelco del mercado y la que
explica que sea mayor que otras plazas de la región precisamente porque aquí
las apuestas estaban todas del lado del peso", explicaron a LA NACION en
la mesa de dinero de un banco privado líder.
Récord, aunque algo mentiroso
Los precios de cierre, en ambos casos, implican nuevos valores nominales
récord para el billete en la plaza local, aunque distan -y mucho- de serlo medidos
en términos reales. De hecho, en lo que va del año mientras la inflación
acumulada orilla el 24% la divisa avanzó 15% en promedio.
En el mercado sostienen que el desplazamiento se amplía por los
"vicios" que conserva la plaza local.
Aluden así a una demanda que tiende a crecer cada vez que el dólar sube
durante varias jornadas y a una oferta que suele retraerse. En ambos casos,
temen (o especulan con) un precio mayor, por lo que tratan de anticipar compras
y postergar las ventas. Un dato revelador al respecto: las liquidaciones de los
exportadores de cereales y oleaginosas, que habían llegado a US$ 359 millones
hace dos semanas, se hundieron a US$ 129,5 millones (63%) en la última.
Con el alza de ayer el dólar ya subió casi $ 1 en diciembre. "Es un
aumento de 5,7%, que se devoró 2 meses de tasa en pesos, algo que podría
llamarse «gajes del carry trade»", apuntó el economista Nery Persichini.
"Si no bancamos una caída de 2,1% en dólares en 6 días, no seremos dignos
del retorno de 11,3% del año", completó para recordar que esa apuesta,
medida en plazos más largos, fue rentable.
En el mercado creen que la divisa puede seguir en alza a menos que el
BCRA envíe una señal de precio, como la que dio con su intervención en la
corrida cambiaria previa a las PASO. Esa señal podría aparecer en torno a los $
19, insinuó ayer en un informe Balanz Capital, en el que indicó que "el
punto de inflexión" del mercado ya " viene", aunque juzgó un
poco "prematuro" ensayar un regreso a pesos en estos momentos.
Por lo pronto, la señal oficial ni siquiera se insinuó: "El BCRA
aún no mueve las tasas de las Lebac en el mercado secundario", observó el
analista Cristian Buteler, para luego apuntar que el rebote tiene el
"visto bueno" oficial. "Es que el BCRA debiera aprovechar y dejarlo
subir hasta que perciba que empieza a complicar las expectativas de inflación,
para mejorar el tipo de cambio real de las exportaciones", considera el
economista Federico Furiase, de Eco/Go (Bein).
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