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Por Martín Kanenguiser - El Gobierno sinceró la meta de inflación del
año próximo y eso le permitirá bajar la tasa de interés del Banco Central. A la
vez, para asegurarse de que la inflación siga decreciendo, trazó un sendero
descendente para el financiamiento del Banco Central al Tesoro nacional. Así lo
anunciaron ayer en conferencia de prensa el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los
ministros de Hacienda y de Finanzas, Nicolás Dujovne y Luis Caputo,
respectivamente, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger.
La foto de los cuatro funcionarios juntos buscó mostrar coordinación de
la política económica, tras varias semanas de especulaciones sobre presuntas
desavenencias.
La posibilidad de que esa entidad aplique una baja de tasas y el anuncio
de que el Gobierno tomará más deuda en pesos en lugar de dólares llevaron a los
operadores a anticiparse a una devaluación implícita, lo que hizo subir el
dólar a $ 19,46, un alza del 11% en dos semanas.
El anuncio más trascendente fue el cambio de la meta de inflación para
2018, que pasa de una banda de 8-12% (aunque en el presupuesto sancionado
anteanoche ya figura un promedio del 15,7%) al 15. Y corrió por cuenta del
ministro Dujovne, no de Sturzenegger. Lo que sí aclaró el presidente del Banco
Central fue que, dado este cambio -adaptado casi a los pronósticos de los
analistas del mercado, en torno del 16,6%, según el relevamiento de
expectativas REM-, el Banco Central podrá bajar las tasas de interés, tal como
pretendía el Poder Ejecutivo, para contribuir a sostener el crecimiento
económico.
El funcionario no dio precisiones respecto de los tiempos ni del nivel
de esa posible reducción; tampoco el ministro Caputo, que dijo que
"dependerá de las decisiones que tome el Banco Central".
Con este cambio, el Gobierno podrá dejar que suba más la paridad entre
el peso y el dólar, lo cual aumentará más la competitividad de la economía, en
la medida en que esa devaluación no se traslade en forma plena a los precios.
Al iniciar el encuentro, Peña destacó la sanción de las leyes económicas
en el Congreso, que "permitirán reducir el déficit fiscal". Al
respecto, los funcionarios ratificaron la meta de un déficit del 3,2% del PBI
para 2018, del 2,2% para 2019 y sumaron el 1,2% para 2020.
En tanto, Dujovne explicó: "Se venía trabajando en todas las
reformas fiscales y la previsional; una vez que reordenamos lo fiscal, nos
quedaba pendiente readaptar las metas para que fuesen cumplibles". Para el
ministro, "en la meta de inflación las expectativas juegan un rol clave, y
la nueva meta es un ancla más creíble. La meta anterior fue fijada demasiado
temprano, en 2016, cuando no teníamos toda la información disponible, y era
razonable actualizarla", afirmó.
Aunque para varios analistas el "perdedor" de la decisión de
ayer fue Sturzenegger, Caputo indicó: "Siempre hubo debate, no pelea. El
cambio de las metas es facultad del Poder Ejecutivo". La otra clave es que
se anunció una importante reducción de la asistencia del BCRA al Tesoro: serán
$ 140.000 millones en 2018, $ 70.000 millones en 2019 y a partir de 2020
entrará en "velocidad crucero", por lo cual crecerá de acuerdo con el
crecimiento de la base monetaria.
El ministro de Hacienda destacó el sobrecumplimiento de la meta fiscal
este año (prevista en el 4,1% del PBI) e indicó que en 2023 se llegará a una
situación de equilibrio fiscal. Además, pronosticó que "el país crecerá al
3,5% durante los próximos años, con baja inflación".
Caputo precisó que el programa financiero del año próximo requerirá unos
US$ 30.000 millones y en 2019 bajará a 26.000 millones. "Vamos a ir
reduciendo la dependencia externa del endeudamiento", aseguró. Además,
destacó que la normalización financiera del país "ha permitido bajar el
nivel de tasas [a las que se endeuda la Argentina] a las más bajas de nuestra
historia: 4,5% versus 15% de la década pasada; esta plata está yendo a mayor
asistencia social y a obras de infraestructura".
Sturzenegger agradeció "la invitación" a la Casa Rosada, como
para remarcar que se mantiene la independencia del BCRA respecto del Ejecutivo.
Destacó además la fuerte baja de la inflación núcleo en los últimos meses y
dijo que la nueva meta permitirá relajar la política monetaria, en alusión a
que podría decidir una baja de tasas en los próximos meses.
Los funcionarios le restaron importancia a la suba del dólar de los
últimos días, al indicar que fue menor que la inflación y que en el caso del
aumento previo a las PASO de agosto la devaluación no se tradujo en un aumento
de la inflación.
Efecto tasas
Tanto Caputo como Sturzenegger afirmaron que la tasa de interés actual
no influye en las decisiones de inversión -que miran la tasa de largo plazo- ni
en el aumento del mercado del crédito.
Sin embargo, el retrato de ayer por la mañana mostraba que el Gobierno
está más preocupado por mantener el crecimiento económico y decidió postergar,
tal vez resignado por la realidad, la velocidad de la baja de la inflación.
En un encuentro posterior con algunos diarios, Caputo y Dujovne se
refirieron a otras cuestiones. Respecto de la evolución del déficit de cuenta
corriente (que mide las cuentas externas), Caputo indicó que "el nivel de
endeudamiento en dólares con el sector privado es muy bajo, mientras se
mantengan estos niveles de relación". En tanto, Dujovne indicó: "Es
lógico que después de años de autarquía y desinversión crezca el déficit de
cuenta corriente. Pero la reforma tributaria y otras medidas nos permitirán
tener un saldo exportador en los próximos años".
Respecto del déficit de la balanza comercial, Dujovne expresó: "Lo
normal sería que tengamos déficit comercial por un tiempo; estamos importando
muchos bienes de capital y eso se traducirá en inversión. Y en 2018 Brasil
jugará un rol relevante para mejorar la balanza comercial. Este año hubo
déficit por la crisis en Brasil, la caída en los términos de intercambio y la
suba de las importaciones de bienes de capital".
También se refirieron al fuerte crecimiento del stock de
Lebac (las letras que emite el Banco Central, que rinden una tasa de interés
superior al 28% anual): "No hay que perder de vista que el rendimiento de
las Lebac tiene como contrapartida el rendimiento de las reservas. Y con este
tipo de cambio, se borra el déficit cuasi fiscal", dijo Caputo.
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