AMENAZAN CON APLICAR MEDIDAS UNILATERALES La Argentina amenazó ayer con volver a colocar medidas unilaterales a Brasil para frenar las importaciones en caso de que no se logren acuerdos entre privados de ambos países.
"Faltan mecanismos de regulación de comercio entre la Argentina y Brasil", advirtió ayer el secretario de Industria, Miguel Peirano. "Brasil es un país con dificultades sectoriales y allí se está tomando el camino, en algunos casos, de acuerdos entre privados y en otros se evaluará, en función de la evolución del comercio la aplicación de medidas unilaterales", aseguró.
La Argentina levantó este año, luego de los acuerdos a los que arribaron los fabricantes de ambos países, las restricciones para la importación de electrodomésticos desde Brasil que aplicó durante 2004 y que consistían en licencias no automáticas (una barrera burocrática que desalienta la importación).
Sin embargo, el Gobierno viene reclamando desde hace más de un año que Brasil acepte establecer un sistema automático que limite la importación de productos desde cualquier socio del Mercosur. Pero el país vecino rechaza esa posibilidad y prefiere que los sectores afectados negocien acuerdos limitados con sus pares de otros países.
Los industrias golpeadas tradicionalmente en la Argentina por la invasión de productos brasileños se mostraron ayer conformes con la actitud del Gobierno. Varios sectores industriales aseguraron que estaban de acuerdo con el endurecimiento de la postura oficial y afirmaron que deberá encontrarse una solución definitiva al ingreso irrestricto de productos brasileños.
Aunque el último año firmaron acuerdos con los fabricantes brasileños, los productores textiles y de calzados de la Argentina aseguran que no se está cumpliendo lo pactado. "Venimos hablando hace mucho con los brasileños pero no respetan los acuerdos. Tenemos que avanzar hacia un sistema de cupos automático que incentive a la industria local", afirmó Francisco Pugliese, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado. En 2004 ingresaron desde Brasil 4 millones de pares de calzado por encima de lo acordado.
Desde el sector de electrodomésticos, también reclaman una solución definitiva dado que los pactos firmados el último año vencen en los próximos meses. "Mientras Brasil tenga incentivos a las exportaciones y subsidios deberán limitarse las asimetrías entre los dos países", explicó Enrique Jurkowski, directivo de Fedehogar, cámara que nuclea a las industrias de electrodomésticos.
Pero Brasil salió ayer a bajar la tensión en la disputa, aunque evitó pronunciarse sobre el principal problema en la relación bilateral: los desequilibrios comerciales. La plana mayor del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva se mostró conciliadora y minimizó el alcance de las quejas planteadas por la Argentina.
Desde París, el canciller brasileño, Celso Amorim, trató de descomprimir la situación. "Hay diferencias, que son normales en las negociaciones entre dos socios", aseguró Amorim. Luego reconoció implícitamente la responsabilidad de Brasil en el deterioro de la relación bilateral al sugerir que debería hacer más por su socio del Mercosur.
En la misma línea de restar importancia al conflicto se expresaron el vicepresidente brasileño, José Alencar y el ministro de Industria, Marcio Fortes.
Mientras tanto, el presidente argentino, Néstor Kirchner, aseguró que viajará la semana próxima a Brasilia para participar de la cumbre de Mercosur –Países Árabes. |