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Por Marcelo
Elizondo - La Argentina sufrirá en 2017 un déficit comercial de 7.635 millones
de dólares y ese resultado se conformará en déficit comercial (nominal) más
elevado de la historia, medido en dólares corrientes.
La Argentina tuvo en los últimos 100 años déficit comercial anual sólo en 27
oportunidades, y desde que se inició el siglo XXI nunca había sufrido déficit
comercial en la balanza de bienes.
El último año con déficit comercial en la balanza de bienes argentina había
sido 1999 (con -2.199 millones de déficit) y antes -sólo por computar los
últimos 25 años- había tenido déficits en 1998, 1997, 1995, 1993 y 1992.
En verdad, Argentina padece pocos déficits bilaterales (relaciones comerciales
negativas con países), pero ellos son muy altos, y conviven con muchos
superávits (no tan rele-vantes).
La Argentina sólo padece un déficit de cierta importancia con 15 países (de más
de 150 con los que tiene vínculo comercial) y sólo tiene un déficit de más de
500 millones de dólares con apenas 7 países en el mundo (y sólo con 6 tiene un
déficit de más de 1.000 millones). Pero esos déficits son de una envergadura
tal que condiciona definitivamente el resultado total.
Computando los 10 principales déficits bilaterales con el resto del mundo, la
Argentina tiene un elevado déficit bilateral con China y con Brasil; además de
un importante déficit comercial bilateral con Estados Unidos; un déficit
bilateral de magnitud intermedia con Alemania, Francia y México; un déficit
bilateral comercial moderado con Tailandia e Italia; y un déficit comercial
bilateral menor con Nigeria y Bolivia.
Previéndose un déficit total de -7.635 millones de dólares para 2017, el
déficit con China equivale al 71% del total (o -dicho de otro modo- si hubiese
equilibrio con China el déficit con el resto del mundo sería de apenas -2.140
millones de dólares, un 28% del que tendremos este año). Y el otro déficit
relevante es el que se mantiene con Brasil (que equivale al 59% del total).
En realidad, la Argentina tiene un problema de relacionamiento con las grandes
economías del planeta: tiene déficits relevantes con la mayor economía del
mundo (Estados Unidos de América), la segunda (la República Popular China), la
cuarta (República Federal de Alemania), la sexta (Francia), la octava (Italia)
y la novena (Brasil). También tiene déficit -aunque algo menor- con la tercera
economía del planeta (Japón). Y de las 10 mayores economías del mundo sólo
tienen superávit con India, Canadá y Reino Unido (en este caso de 270 millones
de dólares).
Contrario a ello, la Argentina tiene numerosos superávits bilaterales, pero que
agregados no neutralizan el déficit mencionado. La Argentina tiene superávits
sólo con economías menores (salvo India y Canadá), y mantiene superávits con
economías con alta complementariedad, que adquieren en Argentina productos de
origen agropecuario (especialmente 5 de los 6 mayores superávits bilaterales
que logra Argentina en el mundo: Vietnam, Egipto, India, Argelia e Indonesia
-el otro que está entre los mayores 6 superávits es Chile-).
Por ende, numerosas tareas relativas a la mejora en la competitividad sistémica
están pendientes para corregir un problema que no tiene demasiados antecedentes
en resultados históricos comparables.
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