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Por Andrés
Sanguinetti - En
un mundo en el que parece que sobran los dólares, son cada vez más las empresas que salen
a los mercados en busca de fondos.
Lo hacen para ampliar sus planes de inversión, reestructurar deuda o
financiar el capital de trabajo, tras el fuerte crecimiento del consumo.
Para sacar rédito del mejor ánimo que despierta el país entre inversores
internacionales, en los últimos meses un importante grupo de compañías
argentinas, de casi todos los sectores, anunció la emisión de
Obligaciones Negociables (ON).
Desde grandes petroleras y firmas gasíferas -como YPF, Pan
American o Transportadora de Gas del Sur-, pasando por las financieras de
la mayoría de las automotrices, empresas ligadas al consumo masivo hasta
más de media docena de bancos, todas emprendieron ese camino.
En total, se trata de planes o prospectos para emitir deuda por una suma
exorbitante: $173.000 millones (unos u$s9.300 millones).
A modo comparativo, esa cantidad explica el 50,7% del financiamiento obtenido en
el mercado bursátil en más de quince años (de 2001 a 2017), según
datos del Instituto Argentino del Mercado de Capitales.
A las ON le siguen los fideicomisos financieros (38%), emisión de acciones
(6%), y cheques de pago diferido (4,6%). El 0,4% restante corresponde a fondos
comunes de inversión cerrados y pagarés bursátiles.
De la mano de la fusión
El mayor plan de emisión de ON entre
octubre y diciembre ha sido el anunciado por Telecom Argentina.
En el marco de su proceso de fusión con Cablevisión, dio a
conocer el lanzamiento de nuevas series de un programa por u$s3.000
millones o $55.000 millones para los próximos años.
Su objetivo es claro: financiar su plan de infraestructura y
expansión en el mercado local de las telecomunicaciones hasta el
2020 y así competir en el negocio del cuádruple play.
La decisión de buscar fondos en el mercado, local e internacional, surgió de la
reunión del directorio de Telecom Argentina que tuvo lugar el 30 de noviembre y
de la que participaron el CEO del Grupo, Carlos Moltini, el CFO, Gabriel Pablo
Blasi, y el presidente del directorio, Mariano Ibañez.
La compañía, controlada por el fondo Fintech, está llevando a
cabo unfuerte proceso de desembolsos por unos $40.000 millones hasta
el 2019.
Entre enero y diciembre deberá volcar en sus proyectos $13.000
millones. Los restantes $27.000 millones serán distribuidos en los
próximos dos años.
YPF es la segunda en cuanto al total de fondos requeridos. Necesita
"caja" para sostener su pasivo y potenciar sus planes
en Vaca Muerta y, para ello, se apresta a colocar más de $27.000
millones.
Lo hará a partir de dos bonos por hasta u$s1.500 millones que le
servirán para reprogramar sus vencimientos de deuda. La
petrolera buscará recomprar esos títulos para luego canjearlos por una nueva
emisión a más largo plazo y menor tasa.
Los bancos, también en punta
Luego de Telecom e YPF, y
cerrando el podio de las que más dinero saldrán a conseguir, aparece un banco:
el BBVA Francés, que planea emisiones por$14.000 millones (o u$s750
millones).
Esa suma está incluida en el prospecto correspondiente al Programa
Globalpor hasta u$s750 millones, por el cual está habilitada a emitir ON
simples y no convertibles en acciones.
Tal compromiso podrá, o no, estar avalado o garantizado por otra entidad
financiera del país o banco del exterior, y emitido en distintas clases con
términos y condiciones específicos diferentes.
En
sus emisiones previas, utilizó la mayor parte de lo obtenido para financiar las
líneas de créditos que ofrece a sus clientes, como lospréstamos personales e hipotecarios.
No es la única entidad que anunció la emisión de nuevas ON. También lo hicieron
los bancos Supervielle (hasta $3.500 M), Santander ($1.800
M), Hipotecario (hasta $2.300 M) y el Comafi ($316 M) entre
otras.
¿El destino? En todos los casos, capital de trabajo, inversiones en
activos físicos, refinanciación de pasivos, integración de aportes
de capital y el otorgamiento de préstamos.
Sobre ruedas
Como Telecom, YPF y BBVA,
planea su salida a los mercados un nutrido grupo de financieras controladas
por las terminales automotrices.
En este último caso, el plan es seguir aprovechando la fuerte demanda de
0km y sustentarla a partir del lanzamiento de ON por hasta $12.000
millones de manera global.
Picaron en punta GPAT y Rombo, que son las financieras de General
Motors y de Renault respectivamente. En conjunto, irán por $6.000
millones ($3.000 millones cada una).
En el caso de GPAT, si bien su directorio autorizó el lanzamiento de títulos
todavía debe ser aprobado por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
También Toyota, a través de su financiera, se decidió a ir en busca de
plata fresca mediante el lanzamiento de obligaciones negociables simples,
no convertibles en acciones, por un máximo de $2.500 millones.
Por su parte, FCA Fiat tiene como objetivo emitir ON por hasta
$1.860 millones (u$s100 millones).
En tanto, Mercedes-Benz Compañía Financiera emitirá un programa
global de estos títulos por hasta $1.200 millones.
Sector energético, en plena reestructuración
Al igual que las
financieras de automotrices, bancos, telefónicas y
las petroleras, empresas del rubro gasífero buscarán asegurarse
fondeo. En especial, tras los cambios regulatorios y la recomposición
tarifaria.
La última en anunciar el lanzamiento de una ON ha sido Metrogas, que
apunta a $11.200 millones (u$s600 millones) para iniciar el proceso
de reestructuración de su deuda. El prospecto para colocar estas
ON ya quedó definido por el directorio a principios de noviembre, si bien se
aguarda la fecha de emisión.
El dinero será utilizado también para financiar capital de trabajo e inversiones
en activos físicos. Sin embargo, el mismo prospecto les advierte a
los inversores sobre factores de riesgo vinculados con el país y
con la propia situación de la distribuidora, cuyo endeudamiento ronda
los $3.000 millones.
Su deuda obedece a las obligaciones negociables emitidas en el marco
del acuerdo homologado de su concurso preventivo, luego de que en 2010
entrara en default.
Hoy día, Metrogas ya opera sin ese fantasma en su actividad, que es la de
brindarle el servicio de distribución de gas a unos 2,3 millones de clientes.
Otro caso en este sector es el de Transportadora de Gas del Sur (TGS), que
apunta a obtener más de $13.000 millones (u$s700 millones).
Es una de las dos principales empresas transportistas de gas del país (la otra
es TGN) y está controlada por Compañía de Inversiones de Energía S.A. (CIESA),
que posee el 51% del capital social. El resto cotiza en las Bolsas de Comercio
de Buenos Aires y Nueva York.
A su vez, los accionistas de CIESA son Pampa Energía con
el 50%. El otro 50% pertenece al Grupo Inversor
Petroquímica (vinculado con la familia Sielecki), WST (integrante
del Grupo Werthein) y PCT.
Gran parte de ese dinero será destinado a sus nuevos negocios, como es el
desarrollo de proyectos de generación y comercialización de energíaeléctrica, o a
sumar participación en el segmento del "midstream".
Se trata de sectores que son parte del core business de su
principal accionista, Pampa Energía -comandada
por Marcelo Mindlin- que explota yacimientos petroleros. Además, es el
dueño de varias compañías eléctricas, como Edenor, y de centrales
energéticas.
Camuzzi Gas Pampeana también apuntará a conseguir hasta $5.500
millones, vía obligaciones negociables.
Su directorio -encabezado por importantes referentes, como Alejandro Macfarlane o
Guillermo Stanley-, presentará la propuesta de emisión de títulos en una
asamblea de accionistas el 18 de febrero.
La apuesta del consumo
En el caso de
empresas vinculadas con el consumo, se destacan
algunos ejemplos como los de Mastellone, Newsan y Quickfood.
Si bien operan en diferentes áreas, tienen como común denominador financiar
a sus clientes, que aprovechan ofertas, descuentos, promociones y cuotas
con tarjetas de crédito para comprar.
Newsan, empresa que produce y comercializa artículos de electrónica y electrodomésticos,
buscará $4.000 millones a través de dos programas de ON: un será
en pesos, tasa variable y 18 meses; otro, en dólares a tasa fija y 36 meses.
Si bien en conjunto suman u$s20 millones, son series que pueden ampliarse hasta
los u$s50 millones.
Mastellone, en tanto, aprobó los términos de un programa global por hasta $9.300
millones (u$s500 millones), simples no convertibles en acciones.
Los fondos los canalizará principalmente a inversiones en activos
físicos que posee en el país, a la integración de capital de
trabajo y a refinanciar pasivos.
La mayor parte del capital de Mastellone está en manos
de Arcor, que ejecutó en noviembre su opción de compra de acciones pagando
u$s5,2 millones (12 M de acciones), cifra con la que alcanza -junto a Bagley
Brasil-, el 40% del capital.
Quickfood tiene en los mercados ON por hasta $150 millones que
vencen en 2021 y otra serie por hasta $50 millones que
concluye en diciembre2019.
Las dos forman parte de un programa mayor por hasta $1.800
millones, o u$s100 millones, que fue aprobado el 1 de diciembre pasado.
Con este listado sobre la mesa, es claro que no sólo el Gobierno requiere de
fondos frescos. Y es por eso que muchos analistas ya están hablando del "crowding
out".
En la jerga financiera, este concepto refiere al desplazamiento del sector
privado por parte del Estado en la toma de créditos. Una
suerte de puja por conquistar la billetera de los inversores que se irá
intensificando este año.
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