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Por Jorge Herrera -
Sin duda uno de los logros económicos que puede mostrar el Gobierno tras dos
años de mandato es el nivel alcanzado por las reservas internacionales, que
cerraron en 2017 por encima de los u$s55.000 millones. El crecimiento
registrado el año pasado, cercano a los u$s16.000 millones, es el mayor de los
últimos diez años. Este nivel no solo implica una mayor solvencia externa
(frente al stock de deuda externa) sino que además representa un mayor poder de
fuego del BCRA para enfrentar cualquier contratiempo de los mercados, a la vez
que duplica la capacidad comercial en términos del número de meses de las
importaciones totales. Ya que en 2015 las compras externas del país eran
similares a las del año pasado pero las reservas más que se duplicaron.
Cabe señalar que en el último día hábil de 2017 las reservas cayeron u$s1.091
millones, en gran parte, por el pago de intereses de la deuda pública (solo por
Discount en dólares y en euros ley externa se pagaron u$s500 millones). Al
respecto vale destacar que el día anterior el BCRA contabilizaba un stock de
reservas de u$s56.149 millones. Sin embargo, dicho retroceso ya fue compensado
en la primera jornada del año con una suba de las reservas de u$s677 millones
que llevaron el total a u$s55.732 millones. Como dato anecdótico, el día
anterior a los anuncios de cambio de metas inflacionarias el Tesoro le vendió
más de u$s600 millones al BCRA.
Está claro que fue el sector público, léase la estrategia de endeudamiento de
Cambiemos, la que explica semejante incremento de las reservas. En 2017 por
esta vía las reservas subieron más de u$s19.000 millones (y casi u$s30.000
millones en los dos últimos años). En cambio, los otros factores jugaron en
contra, o sea, implicaron caída de reservas: u$s1.772 millones por pago a
Organismos internacionales (-u$s3.642 millones entre 2016 y 2017), u$s2.004
millones por efectivo mínimo ( u$s2.814 millones en el acumulado 2016/ 2017)
mientras que la compra de divisas al mercado fue negativa en u$s88 millones en
2017 pero acumula u$s3.448 millones entre 2016 y 2017. Con relación al aumento
de las reservas vía efectivo mínimo (encajes bancarios) esto está vinculado con
la performance de los argendólares privados (depósitos en moneda extranjera)
que más que se duplicaron desde 2016 llegando a más de u$s25.000 millones.
Desde el punto de vista del BCRA, y así lo destacó en su último informe,
"la estrategia de acumulación de reservas (cuyo objetivo es llevarlas al
15% del PBI) que lanzó en marzo 2016 implicó una reducción real de la deuda
neta del ente monetario del 10,5%, equivalente a una caída del 1,1% en términos
del PBI". Como argumenta el BCRA, la acumulación de reservas en este
esquema tiene como contrapartida el incremento de las Lebac y los pases netos.
De ahí el debate por el costo de esta estrategia. Desde marzo 2016 y fines de
diciembre de 2017 el BCRA compró reservas por un valor de u$s30.914 millones (
5,7% del PBI). En el mismo período, el stock de Lebac y pases netos pasó de
7,2% a 11,8% del PBI, por lo que la deuda del BCRA neta de las divisas
adquiridas disminuyó en 1,1% del PBI.
Claro que hay otro aspecto a destacar. Las ventas de dólares del Tesoro al BCRA
implicaron el año pasado una emisión monetaria de más de $271.000 millones (y
$432.000 millones en 2016 y 2017) cuando la base monetaria creció en poco más de
$188.000 millones ($386.000 millones en dos años). Mientras que la emisión por
compras de dólares al sector privado significó una contracción monetaria de
$5.400 millones en 2017 y una expansión de $43.381 millones en el acumulado
2016/2017. ¡El correlato las Lebac!
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