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Por Carlos Burgueño
- Documento. En el escrito que el Gobierno distribuyó ante la SEC en Nueva
York, se menciona en la página 44 la cantidad de causas que aún mantiene
abierto el país en los diferentes tribunales norteamericanos y ante el CIADI.
Se incluyen las causas por las renacionalizaciones de YPF y Aerolíneas.
Argentina
"confesó"
ayer ante Wall Street, que aún mantiene abiertos juicios contra el país por
unos u$s5.100 millones. Cifra que podría aumentar sustancialmente si
finalmente, como se supone, los tribunales de los Estados Unidos le dan la
razón al fondo buitre Burford le hace al país por haber comprado la causa por
la reestatización de Aerolíneas Argentinas. La deuda aún abierta, y que el país
se compromete a negociar y cerrar, se generó casi en su totalidad al default de
diciembre del 2001; fundamentalmente por las demandas aún abiertas por no haber
terminado de definirse el "Juicio del Siglo" entre la Argentina y los
fondos buitre. A estas causas hay que sumar las demandas iniciadas por empresas
multinacionales que operaban servicios públicos privatizados durante los 90 y
que se consideraron afectadas por la manera en que se salió de la
convertibilidad,; y que desde hace más de una década litigan ante el Centro
Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Se
incluyen también dos grandes juicios que se le iniciaron al país por la manera
en que durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se reestatizaron
Aerolíneas Argentinas y la petrolera YPF; causas que ya tienen sanciones
judiciales avanzadas y casi definidas (negativamente) contra el país.
Los datos oficiales surgen de la presentación que el país hizo ayer ante la
Securities and Exchange Commission (SEC), el órgano rector de las actividades
en Wall Street, y como paso obligado a la operación colocación de deuda
concretada ayer por el ministerio de Finanzas de Luis Caputo. Según el
documento, al que tuvo acceso este diario, Argentina reconoce ante la autoridad
que existen aún abiertas, y como herencia de la crisis del 2001, 92 demandas
individuales contra el país (personas que no aceptaron la propuesta a los fondos
buitres cerrada en abril del año pasado) por unos u$s629 millones; más otras
demandas colectivas (varios acreedores unificados) por u$s24 millones. Menciona
el documento que ya se pagaron en la causa por el "Juicio del Siglo"
unos U$S 8.100 millones más intereses y que se continuará negociando.
Según Sebastián Maril, analista de Research for Traders, la situación se generó
porque "durante 15 años la Argentina no fue capaz de manejar correctamente
los juicios originales generados por el default del 2001 más otros iniciados
más recientemente" lo que deriva en "un abultado pasivo de posibles
fallos adversos que el país deberá hacer frente más tarde o
temprano".
Se enumeran en la presentación ante la SEC las causas que el país tiene aún
abiertas ante el CIADI, el tribunal de resolución de controversias
internacionales dependiente del Banco Mundial. En esta instancia, según el
documento conocido ayer, hay 4 causas con sentencia negativa por unos u$s445
millones; 3 con pedido de anulación por parte del país por unos u$s742
millones; otras por u$s1.600 millones que están en curso y aún no fueron
resueltas y otras 5 que estarían siendo "negociadas" por otros
u$s1.000 millones. Reconoce Argentina que ya pagó unos u$s885 millones desde
2013. El último caso cerrado fue en agosto de 2017, por una demanda de
constructora española Abertir; pero sumó otro el mismo mes con la presentación
que MetLife inició por las nacionalizaciones de las AFJP también durante el
Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Ante el CIADI, el tema más ruidoso
aún por definir es el juicio que Mobil abrió en agosto de 2004 y que ya tiene
plena trayectoria en el tribunal, con sanción primaria a favor de la empresa
petrolera. El caso nació porque Exxon Mobil planteó que la pesificación de 2002
y la posterior política petrolera argentina perjudicaron sus operaciones en la
Argentina y se violaron los correspondientes tratados de protección de las
inversiones firmados durante el Gobierno de Carlos Menem. Asegura la petrolera
que perdió unos u$s50 millones en su operación de los campos petroleros
Chihuidos, Neuquén (del que Exxon controlaba entonces el 51%) y de Aguarague,
Salta (donde tenía el 23% ). Como "células dormidas", la demanda de
la francesa Sauri, que explotaba el servicio de aguas en Mendoza, por unos
u$s40 millones, también planteado ante el CIADI y a la espera de una
negociación directa con la Argentina. Como curiosidad, a la Argentina le hace
juicio ante el CIADI la nortamericana Enron; una compañía que en su país (y
gran parte del mundo) es acusada de fraude y debió enfrentar una quiebra
fraudulenta (la más grande en la historia de los Estados Unidos), que incluyó
la caída del gigante de la auditoría, Arthur Andersen y prisión efectiva para
muchos de sus directores. Sin embargo, en 2001 (el mismo año de su caída) se
consideró perjudicada en la Argentina por la salida de la convertibilidad y le
presentó un juicio en el tribunal del Banco Mundial por la explotación de
Transportadora Gas del Sur (TGS), empresa que luego compró Pampa Energía. El
último fallo recibido por la Argentina en el tribunal resultó negativo. Fue el
que el fondo Burford Capital logró en la causa por la renacionalización de
Aerolíneas Argentinas, por el cual obtuvo unos 140 millones de dólares, en una
causa que adquirió en u$s13 millones al grupo español Marsans y que le reportó
una ganancia del 980%. Por esta causa los ex dueños de la aerolínea de bandera
obtuvieron un ingreso casi inesperado de u$s230 millones ya que el fondo
Burford sólo había comprado una parte de la causa y los derechos de litigar
ante el tribunal internacional.
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