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Por Matías Barbería - El dólar
subió 18 centavos ayer hasta llegar a $ 18,95 para la venta en el mercado
minorista y sumar así una nueva rueda de fuertes oscilaciones. Las internas
dentro del gabinete económico del Gobierno, que terminaron con la relajación de
la política monetaria divorciaron los movimientos del peso de los de sus pares
de la región y llevaron a la volatilidad cambiaria local a cuatro veces su
nivel habitual.
La de ayer fue una rueda tensa
en el mercado cambiario mayorista, en el que el dólar subió 18 centavos y medio
hasta $ 18,63, con lo que impulsó la cotización minorista. Durante la mayor
parte de la rueda el volumen operado se mantuvo casi nulo. Apenas cambiaron de
manos u$s 176 millones en la primera hora y media de negocios, mientras que la
cifra llegaba a u$s 333 millones a las 14, una hora antes del cierre, según
operadores. En la última hora las operaciones se aceleraron y el día cerró con
un volumen de casi u$s 650 millones.
Según operadores, la salida de
fondos que hacían carry trade (apostaban a movimientos del dólar menores a la
tasa en pesos) que fue una norma en los últimos días se mantuvo firme ayer.
También se apostaba por un recorte en la tasa de referencia de política
monetaria el próximo martes, de alrededor de 150 puntos básicos a 27,25% (hoy
está en 28,75%).
Las tasas de las Lebac en el
mercado secundario ya cayeron hasta 300 puntos básicos desde que el jueves
pasado el jefe de Gabinete, Marcos Peña, junto con el ministro de Finanzas Luis
Caputo, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el presidente del Banco
Central, Federico Sturzenegger, anunciaran una relajación de las metas de
inflación.
Ayer los operadores hablaban
de la debilidad de Sturzenegger en el nuevo esquema económico, en el que se ve
obligado a bajar tasas aun cuando las expectativas de inflación aumentan, como
un driver para la toma de cobertura en dólares.
Pero el salto del dólar de
ayer no es más otra de una seria de subas y bajas histéricas del dólar desde
poco antes del fin de año. Un reporte de ABC Mercado de Cambios. El análisis,
que lleva la firma de Federico De Simón, compara los niveles de volatilidad del
peso desde agosto, cuando saltó por las PASO, hasta fin de año para mostrar que
partió de niveles apenas superiores al 5% hasta superar ampliamente el 20%.
Las medidas de volatilidad
indican que tanto y qué tan rápido se mueve un activo y, lo que muestra el
trabajo de De Simón, es el divorcio entre el peso argentino y sus pares de la
región. Eso prueba que los sacudones del dólar se explican exclusivamente por
factores domésticos
En las últimas semanas de 2017
"el peso argentino comienza una mayor oscilación (...) y produce una
escalada vertiginosa que lo lleva a un valor superior al 20,60% hacia fin de
año. Sin embargo vemos que las otras divisas latinoamericanas no acompañan esta
escalada, y por el contrario tienden a estrecharse en un rango entre el 5% y
10%".
"En conclusión, distintos
factores han contribuido al repentino aumento de la volatilidad cambiaria en
Argentina, pero podemos descartar los fundamentals que tienen que ver con el
sector externo latinoamericano (ej. tasa de interés en EE.UU., fortaleza del
dólar a nivel mundial, precio de los commodities, etc.) ya que las divisas de la
región no acompañaron dicho comportamiento. Factores locales juegan un rol
importante en el corto plazo; los ajustes en la política monetaria o
expectativas de los mercados acerca de ellos parecen constituir fuerzas
relevantes que imprimen una mayor fluctuación del peso", concluyó De
Simón.
Esta tendencia se mantuvo
ayer. El peso argentino fue la única moneda de la región que perdió terreno
frente al dólar, que se depreció 0,3% a nivel global. Cayó casi 1%, mientras
que el peso colombiano se apreció 0,52%, el mexicano 0,31% y el real brasileño
ganó 0,24%.
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