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Por Melina Manfredi
- En su lucha por doblegar a la persistente inflación, la autoridad intentó
aspirar la mayor cantidad de pesos por todas las vías posibles durante el año
pasado. Si bien en las licitaciones primarias de Lebac expandió $ 730.821
millones, el BCRA logró retirar $ 956.185 millones a través de sus intervenciones
en el mercado secundario. Así, las Lebac tuvieron un efecto contractivo de $
225.364 millones.
En enero del año
pasado, la autoridad monetaria desplazó a la tasa de las Lebac como referencia
de su política monetaria y migró hacia la del centro del corredor de pases. Las
primeras dos licitaciones primarias de 2017 ambas en enero tuvieron un
resultado contractivo por unos $ 30.000 millones. Sin embargo, desde la tercera
licitación, todas generaron expansión monetaria. Por tal motivo, a partir de la
segunda mitad del primer trimestre del año pasado el BCRA empezó a jugar fuerte
en el mercado secundario, con el objetivo de restringir las condiciones de
liquidez. Como resultado, las operaciones con Lebac lograron contraer la base
monetaria en 9 de los 12 meses de 2017.
El organismo
monetario complementó su esfuerzo por retirar pesos de la calle con las
operaciones de pases pasivos con los bancos, es decir, tomando liquidez de las
entidades a cambio de una tasa. Dicho rubro ayudó al BCRA a absorber pesos en 7
meses de 2017 y logró esterilizar $ 25.043 millones.
Pese a ello, la
autoridad monetaria expandió la base monetaria en $ 179.450 el año pasado. Esto
fue consecuencia, principalmente, de sus operaciones con el Tesoro Nacional. El
rubro que más emisión de pesos le demandó al BCRA fue, precisamente, la compra
de divisas al Tesoro. Dado que el Poder Ejecutivo decidió financiar el déficit
fiscal con deuda externa, la Tesorería se vio obligada a venderle los dólares
al BCRA para hacer frente a sus obligaciones en moneda local. En consecuencia,
el ente monetario emitió $ 271.708 millones a lo largo de 2017 para comprar
dólares financieros.
El BCRA también
realizó operaciones de cambio en el mercado de cambios durante 2017. Estas, al
contrario de lo que sucedió con las compras al Tesoro, arrojaron un saldo
contractivo de $ 5452 millones. Como parte de su estrategia de recomposición de
reservas (que busca llevarlas al 15% del PBI), el organismo compró divisas por
más de $ 27.158 millones. Estas operaciones se dieron fundamentalmente en el
mes de mayo, cuando adquirió $ 1500 millones diarios durante 11 ruedas
seguidas. En el extremo contrario, cuando el tipo de cambio se acercaba a $ 18
en la previa de las elecciones primarias legislativas, el BCRA vendió el
equivalente en dólares a $ 32.611 millones en el mercado para contener el
precio de la divisa.
Otro rubro que
contribuyó al crecimiento de la base monetaria durante 2017 fue la asistencia
al fisco mediante adelantos transitorios y transferencias de utilidades.
Conforme a lo anunciado previamente, el BCRA inyectó $ 150.000 millones por
ambos conceptos: $ 90.000 millones por adelantos y $ 60.000 millones en
transferencias. La semana pasada se anunció que esta asistencia se reducirá a $
140.000 millones en 2018 y a $ 70.000 millones en 2019, mientras que tenderá a
ser casi nula a partir de 2020.
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