La moneda brasileña cerró ayer en 2,46 reales por dólar, su máximo valor desde el 16 de mayo de 2002. Según señalaron desde el mercado brasileño, la apreciación del 1% respecto al cierre del martes se debió a la continuidad de los ingresos de dólares por exportaciones y un escenario externo más tranquilo.
Por otra parte, los operadores enfatizaron que no hay cómo prever cuál será el techo para el real, ya que el flujo de la divisa estadounidense al mercado es alto y la oferta demasiado baja. Sin embargo, cada vez son más fuertes las expectativas de que el Banco Central de Brasil comience a intervenir en la plaza cambiaria, con el objeto de que la fortaleza de la moneda local no comience a afectar negativamente la competitividad externa del país. La entidad había comprado miles de millones de dólares entre diciembre y marzo con el declarado propósito de engrosar las reservas internacionales, pero lo ha dejado de hacer en las últimas semanas.
En el año, el Real se aprecio frente al dólar más del 7,6%. |