|
Por
Jorge Herrera - Mañana
se reúne por primera vez en el año el Comité de Política Monetaria del BCRA. No
será una reunión más, luego del sorpresivo cambio de metas de inflación
anunciado por la troika Peña-Dujovne-Caputo el 28 de diciembre pasado. Sobre
todo porque una semana después tendrá lugar la licitación mensual de Lebac que
contempla vencimientos por casi $400.000 millones (35% del stock total y 38% de
la base monetaria).
Mañana el Comité seguramente decidirá, salvo que los indicadores de alta
frecuencia del BCRA que monitorean la evolución de la inflación arrojen una
hecatombe, un ajuste de la tasa de referencia de la Política Monetaria (centro
del corredor de tasas en pesos de las operaciones de pase a 7 días) hoy en
28,75% anual. En el mercado especulan con la dimensión del "gesto"
del directorio del BCRA hacia el Gobierno, es decir, la magnitud del ajuste. Ya
que las apuestas a un mantenimiento de la tasa son prácticamente nulas. Lo
cierto es que según la preferencia revelada por el BCRA en el mercado
secundario de Lebac, que es donde realmente el ente monetario se manifiesta, a
lo largo de las últimas semanas los rendimientos de las letras se han
desplomado entre 150 y 300 puntos básicos, en promedio.
Cabe señalar que la tasa de Política Monetaria es el instrumento que el BCRA
utiliza para regular la liquidez del sistema financiero (con los pases pasivos
inyecta liquidez y con los activos canaliza excedentes). De modo que los
rendimientos de las Lebac no puede distanciarse demasiado de esta referencia.
Dicho esto, y dado que tras los anuncios del Día de los Inocentes quedó claro
que el Gobierno cree más en la tradicional curva de Phillips (que muestra
el trade-off entre inflación y desempleo) que el propio BCRA,
y por ende prefiere un "poco" más de inflación y menos desempleo, o
sea, más actividad, el ente monetario deberá "acompañar" al equipo de
Cambiemos con un recorte de la tasa. Claro que la clave pasa por la magnitud
del recorte. ¿Será inferior a los 100 puntos o más bien cercana a los
rendimientos de las Lebac en el secundario de hasta 300 puntos? O sea, estamos
hablando de que la tasa de referencia baje a 27,8% o 25,75%. La diferencia no
es trivial dado que las expectativas inflacionarias, lógicamente por el efecto
28-12, se han elevado. Si bien el último REM del BCRA no es una guía relevante,
dado que solo contestó un tercio de los consultados mensualmente, pero
considerando que el mercado esperaba una inflación del 17% para este año
(teniendo en cuenta el sesgo de la política monetaria hasta entonces vigente)
el solo efecto 28-12 la elevó por encima del 19% anual. Este jueves se conocerá
el IPC de diciembre lo que arrojará más luz antes de la licitación de Lebac.
En función de las últimas intervenciones del BCRA en el mercado secundario, se
confirma la decisión de acompañar una baja en los rendimientos de las Lebac.
Solo la semana pasada vendió $30.000 millones de letras. Las tasas cortas
pactadas en el secundario deambulan entre 26,20% y 26,80% mientras que las
largas bajaron a 25,65%.
No hay duda que, descontando que el titular del BCRA,Federico Sturzenegger, no
pateará el tablero, habrá recorte de la tasa. Algo complicado de digerir bajo
un discurso desinflacionario. Pero todo sea por no afectar el nivel de
actividad, el objetivo prioritario del Gobierno este año.
El mercado sabe que el gobierno prefiere más inflación y ya ajustó expectativas
y algo el tipo de cambio. Pero también sabe que no será sencillo desarmar el
lego de las Lebac. Porque, por más que el ministro Caputo coloque letras en
pesos (Letes), el exceso de dinero en circulación terminará o bien en el BCRA
(vía Lebac) o en el mercado cambiario (vía tipo de cambio) con algún impacto en
el nivel de inflación (pass-through). Un gran desafío.
|