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Por Carlos Burgueño
- Para Mauricio Macri, una vez que termine el próximo "supermartes"
monetario (ver nota aparte), quedará en claro que, con nuevo rol y
responsabilidades, Federico Sturzenegger está firme en su cargo de Presidente
del Banco Central; y que los rumores que alteraron los mercados locales
quedarían disipados. Una vez cerrada la polémica, y con la idea de la
credibilidad en las metas inflacionarias y fiscales reconstruidas; el
Presidente quiere dar vuelta la página y llevar un mensaje de seriedad
económica de convencimiento en que los nuevos objetivos serán cumplidos y respetados.
Estos son, una inflación de no más de 15% promedio para este año (20% anual
final), un crecimiento de la economía de entre 3 y 4% y, lo más importante por
estos tiempos, la certeza que el déficit fiscal para este año nunca superará el
3,2% del PBI. O que incluso podría ubicarse en un nivel aún menor.
La intención del Presidente es que no sólo este cuadro macro logre convencer a
los locales, sino también a los visitantes. Y para esto prepara su primer viaje
al exterior del 2018 con la expectativa de quién sabe que debe convencer a
interlocutores dispuestos a ser convencidos. Mauricio Macri llegará a Suiza el
23 de enero para participar por segunda vez en su mandato de la cumbre Davos;
donde, al no ser esta vez invitado estelar (lo fue en el 2016), se concentrará
en otras tareas más artesanales. Concretamente, hablar con empresarios de
primer nivel mundial para convencerlos que, ahora sí, llegó el momento de
invertir en el país. Y no ya en Lebac o bonos de la deuda, sino en apuestas en
la economía real. La primera de estas bilaterales que ya están programadas será
con Christine Lagarde. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional
(FMI), estará nuevamente presente en la cumbre de Davos, pero esta vez con un
rol protagónico: el Foro del 2018 está organizado bajo el esquema de
"presidencia compartida" con mujeres líderes, entre las que Lagarde
será cabeza de serie con la primera ministra de Noruega, Erna Solberg. En ese
rol formal también participará Ginni Rometty, CEO mundial de IBM y con quién Macri
tendría otro de sus encuentros. El encuentro con Lagarde es esperado con
expectativas desde Buenos Aires. Se sabe que convenciendo a la poderosa
francesa directora del FMI, esta podrá ser portavoz seria de los cambios en la
economía argentina y de la segunda edición de la gestión macrista; ya con las
elecciones legislativas ganadas y las metas económicas recalculadas.
Con Macri viajarán los ministros Nicolás Dujovne (ministro de Hacienda),
Francisco Cabrera (Producción) Jorge Faurie (canciller) y el sherpa casi
personal del Presidente en cuestiones de política comercial internacional
Horacio Reyser (secretario de Relaciones Económicas Internacionales).
Antes de la cita suiza, Macri viajará a Moscú el 21 de enero para encontrarse
con Vladimir Putin. Desde el lado argentino, sólo habrá agradecimientos. El
líder ruso es el que personalmente más comprometido se mostró a nivel mundial
para ayudar con el rescate del Ara San Juan.
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