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Las principales diferencias entre el Ejecutivo y los bloques
oficialistas radican en que algunos no quieren cambiar la iniciativa y otros
buscan negociar
Existen tres posturas en la Casa Rosada respecto del tratamiento legislativo de
la reforma laboral, parte del paquete de leyes que Mauricio Macri impulsó
tras el triunfo de Cambiemos en las elecciones legislativas. El Ejecutivo no
quiere que se replique el escenario de protestas y violencia en las calles que
tensionó el debate por la reforma previsional en diciembre pasado.
El Presidente quiere que la reforma laboral se trate en las sesiones extraordinarias de febrero. LA
NACION reveló en su edición de hoy que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro
de Trabajo, Jorge Triaca , creen
que la norma debe debatirse sin cambios en el Congreso. Los legisladores de
Cambiemos, en cambio, proponen buscar consensos con el peronismo.
Jorge Triaca -
Ministro de Trabajo
Insiste en la necesidad de aprobar las reformas en el ámbito laboral
"tal como se acordaron con la CGT y los empresarios" en noviembre del
año pasado. Considera que ya se le hicieron suficientes cambios al plan
original y que el proyecto consensuado es "beneficioso para los
trabajadores". Apunta, sobre todo, a las medidas que incentivan a los
empleadores para que "blanqueen" a sus empleados informales, a los
planes de capacitación y a extensiones de beneficios como licencias por
paternidad, que pasa de 2 a 15 días.
Luis Naidenoff-
Interbloque Cambiemos
El senador radical representa una postura "dialoguista", que
comparten muchos de sus pares oficialistas en ambas cámaras. Sostienen que,
habida cuenta del tenor de las protestas originadas en la ley previsional y la
negativa del PJ a tratar la norma en febrero, la mejor vía para avanzar sería
"subdividir" el proyecto original y comenzar por los puntos que no
generan discusiones ni rispideces ni con los legisladores ni con el
sindicalismo. Temen que un gobierno "confiado" por el resultado de
octubre sufra un fracaso innecesario en el inicio de 2018
Marcos Peña - Jefe
de Gabinete
El poderoso "cerebro" del Gobierno autorizó los cambios en el
borrador original que Triaca y la cúpula de la CGT negociaron en noviembre
pasado. Pero, a diferencia de Triaca, dejó abierta la posibilidad de
"seguir consensuando hasta ponernos de acuerdo" en febrero, cuando
comience -si el PJ que encabeza Miguel Pichetto lo
admite- el debate concreto del "reordenamiento laboral" que quiere la
Casa Rosada. No hay de su parte una directiva clara en torno a la división del
proyecto, la solución que desde el Congreso ven como más factible para evitar
sobresaltos.
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