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Por Melina Manfredi - Poco a poco, empiezan a aparecer las primeras
medidas para ayudar a los bancos a cerrar la brecha entre su cartera de
préstamos ajustables por UVA y sus ingresos atados al mismo tipo de ajuste.
Algo que reclamaban varias entidades era poder vender sus carteras hipotecarias
en el mercado de capitales, tal como sucede en varios países del mundo. De a
poco, ese camino empieza a facilitarse.
Ayer, mediante la Resolución General 718, la Comisión Nacional de
Valores (CNV) autorizó las emisiones de Obligaciones Negociables (ON), valores
fiduciarios y cuotapartes de Fondos Comunes de Inversión (FCI) denominadas en
UVA o UVI, con plazos de amortización no menores a 2 años.
En la práctica, la clave de la normativa conocida ayer es que permite a
las entidades financieras agrupar sus carteras hipotecarias en fideicomisos y
vender los valores fiduciarios en el mercado (lo que en la jerga bancaria se
conoce como "securitización"). De esta forma, el banco soluciona el
descalce de plazos entre los créditos UVA, cuyo plazo puede llegar a los 30
años, y los depósitos indexados que tienen un plazo mínimo (el preferido por
los ahorristas) de 180 días. Con la securitización, los bancos se financian con
fondos provenientes de inversores típicamente de largo plazo, como institucionales,
fondos y aseguradoras.
"Son varios los bancos que están interesados en cerrar los
descalces o tratar de minimizarlos y la securitización es clave, ya que apunta
a inversores que naturalmente miran el largo plazo y por eso ayuda",
dijeron en un banco donde se mostraron interesados en la nueva posibilidad. Sin
embargo, desde la misma entidad advirtieron: "Este es un paso importante
pero todavía faltan reformas impositivas que, si no salen, harían que la
securitización sea inviable. Por ahora, si un banco securitiza hipotecas existe
una doble tributación, dado que se pagan impuestos por el préstamo y por el
fideicomiso. Eso se está hablando con el Banco Central y los reguladores y
debería corregirse pero todavía no está sucediendo".
El postergado proyecto de reforma a la Ley de Mercado de Capitales
incluye esas reformas impositivas.
Hasta ahora, algunas entidades habían decidido emitir deuda en UVA. De
esa forma, mejoraban el fondeo de sus préstamos y evitaban pagar impuestos dos
veces. El pionero en la deuda UVA fue Banco Provincia, que emitió un título por
$ 1032 millones a un plazo de 36 meses con una tasa fija 2,5% en abril pasado.
El Hipotecario, por su parte, colocó en mayo tres series de ON ajustables por
inflación a 18 y 36 meses y recaudó más de $ 1400 millones. Ahora, podrán hacer
emisiones a plazos de 24 meses o más.
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