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Por Nicolás
Balinotti - El anuncio oficial del índice de precios al consumidor nacional
(IPC) relevado en diciembre, que se conocerá pasado mañana y oscilaría entre el
2,5 y el 3 por ciento, servirá como el campanazo de largada para las paritarias
de 2018.
El dato del
Instituto Nacional de Estadística y Censos determinará que la inflación de 2017
alcanzaría el 24%, entre doce y siete puntos por encima de las metas que había
trazado el Banco Central. Pero, además, reflejará que una parte de los acuerdos
salariales cerraron por debajo de lo que fue la suba de los precios.
El Gobierno prevé
para este año paritarias en torno al 15%. Los gremios, en tanto, toman el
antecedente de 2017 para exigir acuerdos con cláusula de revisión por la
inflación.
El Gobierno prevé
para este año paritarias en torno del 15%, como la meta inflacionaria
proyectada recientemente, aunque ya hubo una serie de obstáculos que comienzan
a minar el desafío. Uno fue la suba del transporte, del combustible, los
servicios públicos y de las prepagas.
El otro obstáculo
fueron los acuerdos salariales que ya se definieron con aumentos por encima de
los pronósticos oficiales. Un caso es el de los trabajadores de entidades
deportivas (Utedyc), que pactaron un alza de hasta el 19% en dos tramos y con
una revisión en noviembre según la evolución de la inflación.
El otro trato
salarial que serviría como parámetro es el de los aeronáuticos. En su rol de
empleador, el Gobierno acordó una suba salarial de 17% con los empleados de
Intercargo, la firma estatal que se dedica a la atención en tierra de los
aviones, y replicó un trato casi idéntico con el personal y los pilotos de
Aerolíneas Argentinas. En ambos casos, tanto fuentes oficiales como sindicales
admitieron a LA NACION que el aumento de bolsillo supera el 20%,
producto de retribuciones no remunerativas, pagos extras por productividad y
otros ítems adicionales. Si bien es la última paritaria de 2017, su período de
aplicación abarca casi por completo este año.
Más allá de los
casos de Utedyc y el de los aeronáuticos, los acuerdos que servirán como
testigos serán el de los bancarios y el de los docentes. En ambos, el desenlace
se anticipa hoy incierto y conflictivo.
Con la inflación
registrada hasta hoy, el gremio bancario fue el primero en reactivar su
paritaria a través de la cláusula gatillo. El trato anual fue de 19,5%, aunque
contemplaba un 4% extra en compensación por el pacto salarial de 2016. Las
compensaciones se están abonando en tiempo y forma.
El presidente del
BCRA, Federico Sturzenegger, participó hace unas semanas de la reunión
paritaria entre las cámaras bancarias y el gremio para avanzar en la discusión
salarial de 2018. El ofrecimiento fue de 9% anual, en cuotas. El gremio lo
calificó de "inaceptable" y activó paros parciales. Las medidas de
fuerza quedaron en suspenso por la intervención del Ministerio de Trabajo, que
dictó la conciliación obligatoria cuya caducidad sería el lunes próximo, con la
posibilidad de ser extendida por cinco días más. Es decir, hasta la última
semana del mes actual difícilmente surjan novedades. Desde sus vacaciones,
Sergio Palazzo, jefe gremial de los bancarios, dijo que exigirán otra vez que
el acuerdo contemple la cláusula por inflación.
Armando Cavalieri,
líder del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC), desistió de ejecutar la
cláusula para reabrir la paritaria de 2017, que fue de 20 por ciento. Ya
advirtió, sin embargo, que buscará compensar "los dos o tres puntos"
en la negociación de este año.
Pasado mañana, con
el nuevo dato del IPC, podrían estar en condiciones de activar su cláusula
gatillo otros gremios como el de la Sanidad y el de la Alimentación, que
cerraron paritarias por 23,5% y 24%, respectivamente.
"Seguramente
habrá que reivindicar una cláusula gatillo porque, si el Gobierno fracasa en
sus pronósticos, lo que no podemos hacer los trabajadores es perder ingresos y
poder adquisitivo", dijo Héctor Daer a Radio El Mundo. Daer es el líder
gremial de Sanidad e integra el triunvirato de mando de la CGT.
En el Ministerio de
Trabajo no se alertan por la estadística inflacionaria que se conocerá pasado
mañana y sugieren que no habrá caída del salario real. "El promedio de
cierre del año paritario fue de 22,5%, pero los aumentos de bolsillo incluso
fueron mayores, de casi 26%", argumentó un colaborador de Jorge Triaca.
Con la pulseada
salarial recién dando sus primeros pasos, hay casos que se salen de la regla,
con ofrecimientos de congelar salarios a cambio de que no haya despidos. En el
sector privado sucedió con la Unión Obrera Metalúrgica de Tierra del Fuego. En
el público, en tanto, lo oficializó la dirección de Radio y Televisión
Argentina (RTA), aunque sin la garantía de que no hayan bajas o cesantías de
contratos.
"El 24% que
anunciará el Indec va a poner presión, y la perspectiva inflacionaria para los
primeros meses será alta por los aumentos del transporte y de las tarifas. Si
en el primer trimestre hay una suba de precios de 5 o 6 %, no se sabe cómo será
después. Volverá a ser importante la cláusula gatillo", argumentó el
abogado Luis Campos, referente del Observatorio del Derecho Social de la CTA
Autónoma.
Fabricaciones
militares
Con 354 despidos en
lo que va de 2018, Fabricaciones Militares (FM) es una de las áreas más
golpeadas. Hoy habrá cortes de ruta en Azul, donde está una de las cuatro
sedes. "Los despidos en FM forman parte del sistemático plan de ajuste y
desmantelamiento de áreas estratégicas del Estado", dijo el senador
Fernando "Pino" Solanas.
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