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Por Javier Blanco - La cotización del dólar volvió a trepar ayer por
cuarta rueda consecutiva, dejando a la vista que muchos inversores optaron y
siguen optando por refugiarse en esa divisa mientras se devela el nuevo sesgo
que tendrá la política monetaria, tras la readecuación forzosa de metas de
inflación que el Gobierno le impuso al Banco Central(BCRA).
El billete llegó a tocar un máximo de $19,12 y 19,40 para la venta en la
plaza mayorista y minorista, respectivamente, en lo más álgido del día, antes
de comenzar a replegarse hasta cerrar a $19,03 y 19,34, es decir, con alzas de
17 centavos ( 0,9%) y 13 centavos ( 0,68%), para cada caso, respecto del nivel
final del viernes.
El particular movimiento que muestra la plaza cambiaria local desde hace
varias semanas, disociada de sus pares de la región y el mundo, se dio en medio
de especulaciones sobre la decisión que adoptará hoy el ente monetario con la
tasa de referencia de la economía, actualmente ubicada en el 28,75% anual.
Ocurre que nadie desconoce que el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger ,
quedó en un brete. Después de todo, uno de sus mandamientos es manejar el nivel
de tasas de acuerdo al nivel que muestre la inflación subiendo el costo del
dinero, para que ella baje, o reduciéndolo, para que ella suba. Incluso,
desarrolló en dos años de gestión, una tarea pedagógica al respecto para
convencer a los agentes sobre los "mecanismos de transmisión" de la
tasa de interés.
Sin embargo esta vez también se sabe que, tras su participación en la
conferencia de Casa Rosada junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña ,
quedó comprometido a bajarla aun cuando se estima que 48 horas después el
Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reportara el nivel de
inflación más alto en 14 meses. Esa contradicción puede causarle al BCRA un
costo reputacional aún difícil de cuantificar.
"Una cosa es admitir que la fase de desinflación llevará más tiempo
que el previsto y otra muy distinta es que la política monetaria pase a estar
manejada por Marcos Peña. Hoy veremos cuán condicionado ha quedado Sturzenegger
tras ese episodio", resumió en un informe el economista Federico Muñoz,
reflejando la señal que tensionó al mercado y la importancia que le asigna a lo
que se resuelva hoy.
Un efecto buscado, más no tanto
La "recalibración de las metas", como la definió Peña al
anunciarla, rompió el equilibrio entre los niveles de tasa y el precio del
dólar con que se manejaba el mercado. Esa ruptura, en momentos en que el país
era el que más capitales especulativos atraía de la región, provocó un reflujo
de capitales que tuvo impacto directo sobre el tipo de cambio.
La reacción del mercado había sido prevista y hasta deseada por los
funcionarios que plantearon la relajación de las metas, en un intento por
escaparle -en paralelo- al atraso cambiario. Pero la dinámica que ganó el tipo
de cambio en las últimas ruedas sorprendió al propio gobierno por el impacto
que podría tener sobre los precios.
"El problema es la velocidad que tomó la suba del dólar, no su
precio", resumió días atrás el economista Matías Tombolini ,
reflejando la misma preocupación que ganó a algunos funcionarios.
Los operadores no desconocen que la decisión que adopte hoy el BCRA
tendrá incidencia sobre el valor del dólar. Y creen que, en su actual nivel, el
valor del tipo de cambio ya es una variable a monitorear de cerca si lo que se
quiere es continuar con un proceso de desinflación, aunque sea a ritmo más
lento.
Por eso ayer las apuestas comenzaron a girar en torno de una baja
"simbólica" que estaría en torno de los 125 a 150 puntos. Eso fue lo
que estabilizó al valor del billete sobre el final de la rueda. "Un
recorte mayor, cuando el BCRA enfrentará una semana después vencimientos de
Lebac por $400.000 millones, lo pondría frente al riesgo de enfrentar graves
problemas para renovar esa deuda, lo que dispararía de inmediato una mayor
presión sobre el dólar", explicó Ezequiel Zambaglione, de Max Valores,
para recordar las condicionalidades que enfrentará, al decidir, el BCRA.
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