El Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó finalmente en 2017 al 24,8
%, un nivel muy superior al que se había trazado el gobierno en la segunda
mitad del año. El macrismo esperaba luego de las elecciones legislativas de
octubre que el indicador terminara el año en un 22%, con lo que el dato final
acabó complicando las previsiones oficiales. Según el informe publicado ayer
por el INDEC, los precios de diciembre subieron 3,1 % más respecto al mes
anterior, lo que representó la mayor alza del año, impulsada fundamentalmente
por el aumento del 17,8 % en el rubro de la vivienda, especialmente por el
incremento en las tarifas del agua, la electricidad y el gas. Este mismo sector
encabezó la lista de incrementos en el conjunto del año (55,6 %), seguido por
la comunicación (34,1 %) y la educación (31,5 %). En tanto los Alimentos y
Bebidas no alcohólicas subieron a lo lago del año por debajo del promedio
general, con un incremento de 20,4%; las prendas de vestir y calzado, 16,6%; y
el transporte, 20,6%.
Los datos de diciembre indican que los bienes subieron un 1,2% ese mes,
mientras que los servicios registraron un incremento del 6,5%. En tanto, la
inflación núcleo, que excluye en la estimación a los precios regulados y los
estacionales, fue del 1,7% a nivel nacional, con un acumulado del 21,3% en
2017.
A comienzos de 2017, el Gobierno sostenía que el incremento de todo el 2017
podría ubicarse en un 17% anual, cifras que para agosto ya se veían superadas.
La persistencia del fenómeno inflacionario llevó al Gobierno a recalibrar sus
objetivos y -en ese marco- decidió elevar a 15% la meta prevista para 2018,
desde un objetivo anterior de máxima de 12%. "En definitiva, lo que hemos
hecho es demorar un año la llegada a nuestro objetivo último de inflación, que
es el 5% del año 2019 al año 2020", dijo el ministro de Hacienda, Nicolás
Dujovne, el pasado 28 de diciembre. Ese día anunció las nuevas metas en una
conferencia de prensa junto a Marcos Peña, Federico Sturzenegger y Luis Caputo.
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