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Por Florencia
Donovan - El Gobierno busca que los bancos puedan competir, sin limitaciones,
por los pesos de los ahorristas. Con ese objetivo, entre la batería de normas
tendientes a simplificar trámites y bajar los costos de producción, decidió
eliminar el tope de tasa que existía para que los depósitos de ahorristas
tengan cobertura del sistema de Seguros de Depósitos (Sedesa).
Hasta ayer, si un
depositante ponía sus pesos en un banco que le pagaba una tasa más de dos
puntos superior a la ofrecida a un plazo similar por el Banco Nación, ese
depósito quedaba fuera de la garantía de Sedesa. Mediante el decreto 30,
publicado en el Boletín Oficial, ese límite se eliminó. Con lo cual no importa
la tasa que le pague el banco por sus pesos, todas las personas podrán tener
una cobertura de sus depósitos de hasta 450.000 pesos.
Sedesa es la
empresa creada en 1995 para gestionar el fondo de garantía de los depósitos al
cual aportan todos los bancos en función de su riesgo y de la cantidad de
colocaciones del público que tengan en cartera. El total garantizado a una
persona determinada, por acumulación de cuentas y depósitos -contempla desde
caja de ahorro y cuenta sueldo hasta plazos fijos-, es de hasta 450.000 pesos.
Escepticismo
En los bancos,
según una ronda de consultas realizada por LA NACION, la medida sin
embargo es recibida con bastante escepticismo. Para la mayoría, no terminará
teniendo impacto en el proceso de fijación de las tasas pasivas (las que se
pagan por depósitos), al menos, no por ahora. Y es que pocos ahorristas
minoristas eran conscientes de la garantía de Sedesa, con lo cual desde el lado
de la demanda hoy no había condicionamientos de tasa. Mientras que entre los
grandes inversores institucionales, que mueven de a millones de pesos, la
garantía incide poco en su decisión de hacer o no una colocación bancaria.
"La tasa
pasiva será la que tenga que ser, en función de la liquidez de los bancos y de
lo que se pague en el mercado", ilustró un ejecutivo de una entidad.
"No veo por qué habrá un banco queriendo pagar más, salvo que tenga
problemas de liquidez".
Para los bancos,
otros cambios establecidos en el decreto tendrán mayor impacto en los usuarios
de servicios financieros. En un intento de mejorar el acceso al crédito y la
inclusión financiera, el Gobierno estableció, por caso, que a partir de ahora
se podrá embargar la cuenta sueldo de un individuo hasta determinado monto.
Hasta ayer no se podía trabar embargos sobre una cuenta sueldo, lo que -según
los considerandos del decreto-, "al establecer la inembargabilidad de manera
objetiva sobre la cuenta y no sobre el salario", reducía "la calidad
crediticia de los ahorristas que únicamente poseen una cuenta sueldo y
perjudica su acceso al crédito".
También el decreto
habilita la firma digital u "otros medios electrónicos que aseguren
indubitablemente la autoría e integridad de los documentos suscriptos por sus
titulares o libradores" para cheques, letras de cambio, pagarés y tarjetas
de crédito. La idea es favorecer el uso a distancia de servicios financieros.
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