La actividad ha decaído en el mercado cambiario, ante la sesión festiva en EEUU por el Día del Veterano. De esta manera, el euro aprovechaba para sacudirse en parte la presión de las últimas sesiones y se colocaba claramente por encima de 1,15 dólares al cierre de ayer. Pero los operadores permanecen con la mirada fija en los datos de IPC y ventas al por menor que se conocerán a finales de semana en EEUU. Hoy, unas declaraciones de Otmar Issing servían para apreciar a la moneda única.
El euro se apreciaba con claridad nada más abrirse las plazas de la eurozona, desde los mínimos del día de 1,1457 dólares, para estabilizarse por encima de 1,15 unidades. Posteriormente, unas declaraciones del economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Otmar Issing, en las que dejaba caer que vislumbra señales de crecimiento en la Unión Europea, impulsaban con cierta claridad a la divisa europea. Las palabras de Issing servían de excusa para situar al euro en sus máximos del día tras la apertura de Wall Street, en 1,1520 dólares por unidad.
Sin embargo, un operador español afirmaba que la sesión de hoy puede pasar al olvido, es espera de que mañana llegue la normal actividad. Algo que debería devolver el impulso al billete verde estadounidense, al calor del sentimiento del mercado en las últimas sesiones. Sin embargo, hay que destacar que entidades como Merrill Lynch contemplan a medio plazo un dólar a 1,18 unidades por euro, a tiro de piedra de sus mínimos históricos. Desde esta entidad, reconocen un consenso del mercado que apuesta por un euro a 1,14 dólares a finales de año. A finales del primer trimestre de 2004, desde Merrill contemplan un dólar a 1,22 unidades por euro, es decir, más allá de los mínimos históricos y a finales del próximo ejercicio pronostican un cambio de 1,33 dólares por euro.
Desde Espirito Santo Gestión comentan que el dólar se ha visto fortalecido durante la semana, por la buena evolución de los datos macroeconómicos de EEUU. Eso sí, desde Espirito Santo destacan que los 1,14 dólares por euro no han llegado a superarse, pese a lo que podría parecer inicialmente. El yen en cambio ha seguido afianzando su fortaleza frente al euro, pese a las continuas intervenciones del Banco de Japón, afirman desde la entidad, para debilitar su divisa, ya que a la economía nipona no le interesa que el yen se aprecie más, puesto que penaliza al sector exportador.
De momento, la moneda nipona permanece estabilizada algo por debajo de 109 unidades por dólar y se ha depreciado más allá de las 125 unidades por cada divisa única. El cambio oficial del BCE fue de 1,1497 dólares por euro. Respecto al yen quedó en 125,03 unidades por cada divisa única. |